Pablo Motos y un robot humanoide en 'El Hormiguero'.

Pablo Motos y un robot humanoide en 'El Hormiguero'. 'El Hormiguero Omicrono

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Pablo Motos: "La IA, la robótica y la sobreinformación van a cambiar el mundo. Nadie está preparado para lo que viene"

El presentador inauguró la temporada 21 de El Hormiguero escoltado por 14 robots y advirtió sobre el impacto tecnológico en el empleo y la sociedad.

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El Hormiguero ha estrenado su temporada 21 en Antena 3 con una declaración de intenciones centrada en el futuro tecnológico, que va a cambiar el mundo tal y como lo conocemos.

Pablo Motos irrumpió en el plató escoltado por 14 robots humanoides, marcando el inicio de un discurso sobre el impacto inminente de "la inteligencia artificial (IA), la automatización y la sobreinformación", que "lo van a cambiar todo".

El despliegue técnico no se limitó a una exhibición visual.

Uno de los robots, que acompañará al colaborador Jorge Marrón durante esta temporada, interactuó directamente con el presentador: "Hola Pablo, buenas noches. Los robots humanoides hemos venido para quedarnos y ayudar en todo lo que necesitéis".

A partir de esta premisa, Motos articuló un análisis sobre los tres pilares que definirán la próxima década.

El presentador destacó la rápida adopción de la robótica en la vida cotidiana y su expansión global. Haciendo referencia a los avances actuales en Asia y a las recientes proyecciones tecnológicas del sector, advirtió sobre un crecimiento sin precedentes.

"Ahora mismo en China tú pides un sándwich en la habitación de un hotel y te lo trae un robot. En los hospitales hay casi el mismo número de robots que de personas, los taxis van sin conductor, los mensajeros son robots, la gente está empezando a tener mascotas robot...", explicó Motos.

Además, respaldó su visión citando al CEO de Tesla: "Elon Musk dijo la semana pasada que en cuanto los robots puedan fabricar más robots su crecimiento será exponencial y en 10 años habrá más de mil millones de robots".

Para contextualizar el impacto generacional, Motos compartió una anécdota vivida durante los ensayos del programa al ver a unas niñas interactuando con las máquinas.

"Nosotros estamos flipando, pero para ellas esto va a ser lo normal. Y es que estamos a punto de vivir la revolución más grande que ha vivido la humanidad. Estamos en un momento de la historia en el que en los próximos 10 años va a cambiar el mundo tal y como lo conocemos y nadie está preparado para lo que viene", apuntó.

El segundo gran bloque del discurso se centró en la inteligencia artificial, destacando su diferencia fundamental con tecnologías pasadas: la velocidad de adopción y ejecución.

"Todas las revoluciones anteriores tardaron décadas en producirse y nos dio tiempo a adaptarnos, pero la IA va más rápida que nosotros. La IA en este momento está solucionando en días lo que antes costaba años", afirmó.

Motos subrayó el potencial médico de esta tecnología, señalando que "en poco tiempo vamos a ver cómo se curan enfermedades hasta ahora incurables porque la IA tiene toda la información del mundo actualizada al minuto, sabe pensar y no se cansa".

Sin embargo, también abordó los dilemas éticos y laborales derivados de unas máquinas con capacidad de razonamiento autónomo.

"Los expertos coinciden en que llegará un momento en el que la IA tendrá algo parecido a una conciencia y que será muy difícil distinguir la conciencia de cuando es humana y cuando no", advirtió.

Este escenario plantea un rediseño del mercado de trabajo. "La pregunta es: ¿Qué papel tendremos los humanos en un mundo en el que las máquinas piensan? Mucha gente se tendrá que reinventar porque puede perder su empleo".

Junto al desarrollo del hardware y el software, Motos identificó un tercer factor desestabilizador: la saturación de datos y la desinformación masiva. En una era digital hiperconectada, advirtió sobre las consecuencias sociales de perder el consenso sobre la realidad.

"El otro cambio es la sobreinformación, que va a hacer que no distingamos ya lo que es verdad y lo que no", sentenció. "Y esto es peligroso porque si la verdad deja de ser la referencia, acabaremos enfrentados porque cada uno se va a creer solo lo que se quiera creer".

A pesar de la magnitud de los retos planteados por la irrupción simultánea de la IA generativa y la robótica avanzada, el presentador concluyó su intervención alejándose del catastrofismo y apelando a la adaptación proactiva.

"Sé que todo esto que estoy contando puede dar miedo, pero no hay que tenerlo. Solo hay que estar despiertos para ser los primeros en ver las nuevas oportunidades", finalizó el presentador.