Una mujer poniendo un lavavajillas

Una mujer poniendo un lavavajillas Creación propia Omicrono

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Los expertos en ahorro avisan: "No aclares los platos antes de meterlos en el lavavajillas, solo aumentas el consumo de agua"

Evitar el enjuague manual y optimizar el uso de tus electrodomésticos son las claves para reducir el gasto de agua en casa sin renunciar a la mejor limpieza.

Más información: Javier Dasí, experto energético: "El modo ECO del lavavajillas es el que más ahorra y consume unos 20 céntimos por lavado"

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Es un hábito heredado que repetimos casi automáticamente después de comer: pasar los platos por el grifo antes de introducirlos al electrodoméstico.

Sin embargo, lo que muchos consideran imprescindible es un error que dispara el gasto hídrico del hogar.

Los expertos de Beko son tajantes y recomiendan en un comunicado que "no aclares los platos antes de meterlos en el lavavajillas", ya que esta costumbre aumenta de forma innecesaria el consumo de agua.

Hacerlo supone gastar este recurso vital antes de iniciar un ciclo que ya está diseñado precisamente para esa tarea.

Para evitar duplicar el gasto, la solución es muy sencilla: basta con retirar los restos sólidos de comida directamente a la basura antes de colocar la vajilla.

Este pequeño cambio de rutina es vital si analizamos las cifras oficiales. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), cada persona en España consume una media de 128 litros de agua al día.

Aunque solemos centrar los esfuerzos de ahorro en el cuarto de baño, la cocina y el lavado de ropa representan grandes áreas de mejora.

Un lavavajillas abierto.

Un lavavajillas abierto. iStock

Con motivo de la Semana Mundial del Agua, los expertos recuerdan que utilizar correctamente nuestros aparatos cotidianos permite hacer un uso mucho más eficiente de los recursos sin necesidad de renunciar al confort.

Más allá de la vajilla, optimizar el uso de la lavadora es otro pilar fundamental para reducir nuestra factura.

El primer paso consiste en evitar los ciclos de lavado innecesarios, llenando el tambor con la carga adecuada para reducir el número de coladas semanales.

Eso sí, no se debe sobrecargar el equipo, ya que la ropa necesita espacio para limpiarse bien. Asimismo, es vital elegir el programa correcto.

Adaptar el lavado según el tejido, la cantidad de prendas y el nivel de suciedad nos evitará recurrir a opciones intensivas que derrochan recursos.

La tecnología actual también es una gran aliada si sabemos cómo aprovecharla.

Existen lavadoras con funciones que optimizan la disolución del detergente para lavar a 15 °C, logrando ahorrar hasta un 55 % de agua, u opciones inteligentes que ajustan el nivel hídrico reduciendo el gasto un 10 % por ciclo.

Sin embargo, la innovación requiere un buen mantenimiento. Limpiar los filtros periódicamente y revisar el cajetín del jabón es imprescindible para conservar el rendimiento del equipo y su eficiencia energética.

"Ahorrar agua en casa no siempre implica cambiar radicalmente nuestra forma de vivir. En muchas ocasiones, pequeños hábitos y un mejor conocimiento de nuestros electrodomésticos pueden ayudarnos a aprovechar mejor los recursos que utilizamos cada día", concluye Manuel Royo, director de Marketing de Beko Europe en España.