Una gasolinera low cost

Una gasolinera low cost AESAE Omicrono

Omicrono

Los expertos coinciden: "Usar la gasolina más barata es algo totalmente seguro y no va a estropear el motor"

Si buscamos ahorrar lo máximo posible en nuestros viajes de verano o en la vuelta, no deberíamos temer de las gasolineras 'low cost'.

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El precio de los combustibles sigue siendo una preocupación constante para millones de conductores, especialmente durante los meses de verano en los que los viajes son más comunes y largos.

Una posible alternativa son las estaciones de servicio de bajo coste o 'low cost' que están proliferando en España en los últimos años, pero muchos conductores aún no confían en estos establecimientos ni en la gasolina que ofrecen.

El temor es que el bajo precio de los carburantes sea posible gracias a una gasolina de mala calidad que traiga problemas como fallos mecánicos que sean más costosos a largo plazo para el consumidor.

Sin embargo, los análisis de estos carburantes y las leyes españolas y europeas son tajantes en que usar la gasolina más barata es algo totalmente seguro y no va a estropear el motor.

LA AESAE (Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas) recuerda que todos los productos vendidos por todas las compañías provienen del mismo combustible base, y que la diferencia radica en los aditivos que cada marca añade al líquido.

Este producto base está sometido a normativas muy estrictas que garantizan su uso con cualquier motor moderno. En concreto, los carburantes deben cumplir con los estándares europeos establecidos en la norma EN 228 para las gasolinas y la norma EN 590 para el gasóleo. Estas directrices se aplican en España bajo el Real Decreto 1088-2010.

Para comprobar si estas leyes se cumplen, la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) realizó un estudio en el que analizó 40 estaciones de servicio diferentes midiendo parámetros de calidad como los niveles de azufre, la densidad, la presión de vapor, el evaporado, el punto final de ebullición y la apariencia.

El resultado demostró que todas las muestras cumplían con los requisitos legales y no presentaban diferencias significativas, hasta el punto de que no encontraron relación entre el tipo de estación (premium o low cost) y la calidad del carburante.

Una gasolinera low cost

Una gasolinera low cost Petroprix Omicrono

Es algo que tiene sentido si tenemos en cuenta que, en España, todo el combustible que se comercializa proviene de las mismas ocho refinerías que operan en el país. Este líquido se almacena y se distribuye a las diferentes estaciones, por lo que el producto base de una estación de servicio tradicional y el de una estación low cost es exactamente el mismo.

Eso no significa necesariamente que el producto final sea el mismo. Cada marca usa sus propios aditivos para diferenciarse del resto y poder presumir en sus campañas de marketing en medio de un mercado muy competitivo, aunque la OCU advierte que su influencia en el rendimiento o el motor es "muy difícil de comprobar".

Estos compuestos químicos se añaden al producto base antes de venderlo y tienen una variedad de funciones como mantener los inyectores limpios, mejorar la lubricación interna y optimizar el rendimiento a largo plazo. Las marcas de bajo coste suelen prescindir de estos añadidos para reducir los costes al mínimo antes de vender el producto.

Sin embargo, la AESAE defiende que estos aditivos no afectan a la "calidad esencial del carburante", y que no tenerlos no significa que nuestro motor se vaya a romper antes o que vayamos a sufrir otros problemas.

El otro motivo por el que las gasolineras 'low cost' son más baratas es fácil de ver a simple vista: funcionan como puntos de autoservicio automatizados, donde el conductor hace todo el trabajo de repostaje y de pago, sin personal para atenderle ni añadidos convenientes como tiendas, cajeros, baños ni servicios de lavado.

Gracias a todo esto, la OCU calcula que repostar gasóleo en una estación automatizada resulta de media 0,15 euros más barato por litro en comparación con una gran cadena de estaciones de servicio.