Gabe Newell con su superyate Leviathan Omicrono
El superyate del creador de Steam: una nave silenciosa de alta tecnología con laboratorio y sala de videojuegos
El multimillonario Gabe Newell ha invertido parte de su fortuna en una flota de barcos, de los que destaca el Leviathan por su tecnología y enfoque científico.
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Los superyates se han convertido en la nueva obsesión de los ricos y famosos, que en la mayoría de los casos, eligen estas embarcaciones por la calidad de vida que ofrecen o por estatus social. Ese no es el caso de Gabe Newell.
Cofundador de Valve y responsable de Steam, la mayor plataforma de videojuegos para PC, Newell tiene unos intereses tecnológicos y científicos muy diferentes del resto de compradores de superyates.
El resultado de estas obsesiones es el Leviathan, una gigantesca embarcación de 111 metros de eslora que funciona más como un centro de exploración oceánica y laboratorio tecnológico que como un hotel personal para pasar las vacaciones.
El Leviathan ha sido construido por el astillero holandés Oceanco, ha requerido una inversión estimada de 458 millones de euros, y destaca por priorizar el avance científico y la ingeniería frente al mero lujo estético.
A diferencia de las embarcaciones de recreo convencionales, el Leviathan ha sido concebido desde la fase de diseño para dar soporte a Inkfish, la organización de investigación marina promovida por el propio Newell.
El buque desplaza un volumen interno de 4.970 toneladas de arqueo bruto y alberga instalaciones de alta tecnología, entre las que destacan un laboratorio científico completo, un centro de buceo profesional, una unidad médica hospitalaria y un taller con impresoras 3D capaz de fabricar piezas de repuesto en cualquier lugar.
Leviathan será usado principalmente por la organización de investigación marítima Inkfish para la exploración del mar y el fondo marino, de ahí la necesidad de esas instalaciones.
Pero no todo es trabajar. El ocio también tiene gran importancia en este yate y como no podía ser de otra manera hablando de Gabe Newell, también lo tienen los videojuegos.
La sala de juegos del yate Leviathan Omicrono
El Leviathan tiene su propio salón de juegos comunal en el que cualquiera de los invitados puede conectar su portátil gaming y jugar en red en una 'LAN party' con una pantalla gigante central para los que prefieren ver la partida. También cuenta con una cancha de baloncesto para quienes gusten de una actividad más física.
En vez de un salón principal, se ha optado por un amplio comedor comunitario para 54 personas; hay acomodaciones para hasta 26 invitados y 37 miembros de la tripulación, pero Newell ha otorgado a estos últimos la libertad de entrar y usar las zonas de ocio como el mencionado salón de juegos para que se sumen a las partidas.
Yate silencioso y de alta tecnología
En el apartado técnico, el Leviathan incorpora un sistema de propulsión diésel-eléctrico apoyado por una batería de almacenamiento de energía con una capacidad de 5,5 megavatios-hora.
Esta configuración permite al yate navegar en modo completamente silencioso y sin emisiones durante largos periodos nocturnos, evitando alterar los ecosistemas marinos durante las mediciones científicas y reduciendo el desgaste de los motores. La fuerza motriz corre a cargo de dos unidades Azipod desarrolladas por ABB, que optimizan la maniobrabilidad del barco y reducen de manera sustancial las vibraciones.
La infraestructura interna de telecomunicaciones y energía es otro de los pilares de la embarcación. La nave integra unos 450 kilómetros de cableado eléctrico y de datos para los sensores, comunicaciones satelitales y centros informáticos de a bordo.
Gabe Newell ha defendido esta visión de lo que debería ser un superyate y cómo pueden tener otros propósitos, afirmando que "tienen un gran potencial para servir como plataformas para la investigación científica".
El superyate Leviathan Omicrono
Esto significa que el Leviathan no es como otros yates, y no lo decimos sólo por lo que transporta. Su construcción también ha sido innovadora, con el consejero delegado de Oceanco afirmando que "Desde el primer momento sabíamos que nada en este proyecto se haría de la manera tradicional".
Por ejemplo, el Leviathan está diseñado para requerir un mantenimiento mínimo. En el exterior se ha prescindido de la teca natural y de las balaustradas de madera convencional en favor de materiales sintéticos y acero inoxidable tratado con chorro de microesferas; de esta manera no tiene que ser limpiado tan a menudo, por lo que la tripulación tiene más tiempo para otras tareas más importantes.