Una lavadora al sol Omicrono
Los expertos coinciden: "Para poner la lavadora en verano, hazlo por la mañana con ciclos cortos y agua fría a 30 ºC"
Hay ciertos pasos que podemos dar no solo para consumir menos electricidad cada vez que ponemos la lavadora, también para que no se rompa.
Más información: Los expertos coinciden: que tu lavadora se mueva y eche a andar no tiene por qué ser siempre un fallo de fabricación
El calor del verano nos afecta a todos, pero a veces se nos olvida que los seres humanos no son los únicos que sufren; nuestros electrodomésticos también pueden verse forzados a trabajar más de la cuenta, y debemos adaptarnos para evitar que se rompan antes de lo debido.
La lavadora es uno de esos electrodomésticos que sufre más en verano, tanto por el calor como por la elevada carga de trabajo de limpiar prendas sudadas y sucias; pero si cambiamos nuestros hábitos, podemos hacer que dure más y nos ahorre la factura de reparación.
Un factor determinante para optimizar el uso de la lavadora se encuentra en el horario de uso. Los especialistas y fabricantes, como AEG o HiSense, recomiendan programar la lavadora durante las primeras horas de la mañana, cuando la temperatura ambiental es más baja.
Otra opción es poner la lavadora de noche, lo que también nos puede ayudar a ahorrar en luz si tenemos contratado un servicio con horas más baratas en ese periodo; aunque en ese caso, debemos tener cuidado de posibles multas por el ruido de la lavadora.
Sea como sea, deberíamos evitar poner la lavadora en las horas de más calor del día, ya que estamos obligando a los componentes mecánicos y al sistema eléctrico a trabajar bajo mayor estrés.
En el peor de los casos, podríamos sufrir un sobrecalentamiento en la bomba de vaciado y el motor principal, lo que reducirá la durabilidad de estos componentes a largo plazo y obligará a su sustitución.
Otra cosa que podemos hacer y que es muy fácil es ajustar la temperatura del agua, tanto por el desgaste de los componentes eléctricos como por el ahorro energético. No en vano, los expertos advierten que calentar el agua representa aproximadamente el 80% del consumo eléctrico total.
Por lo tanto, usar un programa a una temperatura de 30 ºC o directamente usar agua fría es lo más recomendable, y de hecho, suele ser suficiente para la limpieza diaria, especialmente para la ropa de verano.
Cómo lavar ropa de verano
La mayor parte de las prendas que nos ponemos estos días están hechas de tejidos ligeros que solo acumulan sudor y polvo. En estos casos, los programas 'exprés' o ciclos cortos de entre 15 y 30 minutos de duración van a airear la ropa y eliminar esas partículas perfectamente.
La marca AEG señala en su guía de lavado que "a 30 grados no solo limpiamos nuestra ropa, sino que preservamos nuestras historias personales lavado a lavado", refiriéndose a que estos programas son menos abusivos para los tejidos.
Por esa razón, otra recomendación habitual es no llenar completamente el tambor de la lavadora con ropa, dejándolo aproximadamente al 80% para reducir la cantidad de fricción con el resto de prendas y con el agua.
Una vez que hemos terminado la colada, lo primero que hacemos muchos es cerrar la lavadora; pero ese es un gran error, especialmente en verano, cuando las elevadas temperaturas y la humedad interior fomentan la formación de moho y bacterias.
Por lo tanto, siempre deberíamos dejar la puerta de la lavadora abierta después de un lavado, para que el interior se airee y la humedad se evapore; en HiSense también recomiendan dejar el cajetín ligeramente fuera unas pocas horas después de cada uso.