Marta San Román en un montaje con una habitación con aire acondicionado

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Marta San Román, experta en climatización: “Los aires acondicionados, utilizados bien, gastan menos de un euro al día”

Un uso racional del aire acondicionado en los hogares permite mantener el confort térmico en verano gastando menos de un euro cada día en España.

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En España, el uso del aire acondicionado se ha convertido en una necesidad habitual durante los meses más calurosos del año. Este tipo de equipamiento es el que mejor permite regular la temperatura interior para mantener unos niveles adecuados de confort e higiene en los hogares.

Sin embargo, un uso inadecuado o irresponsable de estos aparatos puede incrementar considerablemente la factura eléctrica. Por este motivo, los profesionales del sector recuerdan la importancia de aplicar criterios de eficiencia y sentido común.

Marta San Román, directora general de la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización, destaca que una gestión racional permite limitar sensiblemente el gasto. Según explica la experta, manteniendo un uso equilibrado es perfectamente factible contener el coste diario por debajo de un euro.

Para alcanzar ese nivel de eficiencia, resulta fundamental seleccionar un equipo que responda de manera precisa a las necesidades térmicas de cada vivienda. Los factores como la orientación del inmueble, el nivel de aislamiento y la superficie a refrigerar resultan determinantes a la hora de realizar la elección.

Asimismo, la etiqueta de eficiencia energética representa un factor primordial que conviene analizar con detenimiento antes de la compra. Aunque los modelos con mayor clasificación conllevan un coste inicial superior, la inversión se amortiza rápidamente gracias al menor consumo sostenido.

El ajuste de la temperatura en los espacios interiores juega un papel crucial en la contención del gasto energético durante la temporada estival. La recomendación general de los especialistas sitúa el termostato entre los 24 y los 26 grados para garantizar el bienestar óptimo.

Mantener la temperatura fijada dentro de esa horquilla no solo favorece el funcionamiento del sistema, sino que evita choques térmicos perjudiciales. Un ajuste excesivamente bajo no acelera el enfriamiento de la estancia y solo consigue elevar la factura mensual de forma innecesaria.

Técnico de aire acondicionado trabajando

Técnico de aire acondicionado trabajando IStock

Junto con el ajuste térmico adecuado, los usuarios deben prestar especial atención a las labores cotidianas de conservación del dispositivo. Inmaculada Peiró, representante del sector de las instalaciones energéticas, insiste en que las revisiones periódicas previenen averías graves y pérdidas de rendimiento.

Entre las comprobaciones básicas que pueden realizar los propios particulares destaca la inspección frecuente de las conexiones eléctricas principales. Asegurar que los cables estén en perfecto estado y evitar la sobrecarga de regletas previene calentamientos peligrosos e incidentes graves.

De igual modo, la conservación de los aislamientos del circuito frigorífico resulta esencial para impedir fugas térmicas que mermen la capacidad del aparato. Cuando el aislamiento se deteriora, el compresor se ve obligado a trabajar más tiempo y consume mucha más energía de la requerida.

La limpieza periódica de los filtros de aire constituye otro paso elemental que debe ejecutarse de forma regular en los hogares. Filtros limpios garantizan que el aire circule sin obstrucciones, mejorando la pureza del ambiente y preservando la máxima eficiencia del equipo.

Respecto a las intervenciones técnicas complejas, la normativa vigente exige que sean llevadas a cabo por personal autorizado y cualificado. Las inspecciones profundas de los sistemas domésticos deben programarse cada cuatro años según lo estipulado en el reglamento de instalaciones térmicas.

El cumplimiento riguroso de estas recomendaciones de compra, uso y mantenimiento prolonga sustancialmente la vida útil de los equipos. Al mismo tiempo, los usuarios consiguen proteger el medio ambiente mediante un consumo moderado de los recursos energéticos disponibles.