Una fachada de un edificio de Barcelona.

Una fachada de un edificio de Barcelona. Eline Coolen/LinkedIn Omicrono

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El truco español que arrasa en Europa para enfriar la casa en verano: "Si cierras por dentro, sigues en una freidora de aire"

Una experta en salud pública recomienda un método tradicional para bajar la temperatura de la vivienda sin utilizar aire acondicionado ni gastar luz.

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Con los termómetros disparados por las olas de calor que azotan a España y Europa y la factura de la luz por las nubes, mantener la vivienda fresca se ha convertido en una auténtica odisea para miles de familias.

Sin embargo, la solución definitiva para combatir las olas de calor no requiere de aparatos costosos, instalaciones complejas ni tecnología punta.

Eline Coolen, experta neerlandesa en salud pública y coordinadora de calor de la GGD de Ámsterdam (Países Bajos), ha viralizado en LinkedIn un método tradicional español tan económico como eficaz para rebajar la temperatura interior.

"Cortina fuera, calefacción fuera"

Durante un reciente viaje de trabajo a Barcelona, Coolen observó una práctica tremendamente común en los edificios españoles que carecen de contraventanas. La técnica consiste simplemente en colocar telas y cortinas en el exterior de los cristales.

Impresionada por los resultados inmediatos para frenar el calor, pensó en la idea de exportar este truco a Países Bajos, donde su publicación se ha hecho viral en un tiempo récord.

La experta lo tiene muy claro y así lo ha transmitido en su contundente mensaje de verano para concienciar a la población sobre la eficiencia energética.

"No cierres las cortinas por dentro. Cuélgalas fuera. Porque cerrar dentro es bien intencionado y mejor que nada, pero entonces el calor ya ha entrado por el cristal y sigues sentado en la freidora de aire esperando a que se ponga el sol", ha señalado.

El principio térmico detrás de este método tradicional es infalible, ya que la clave reside en detener la radiación solar antes de que atraviese el vidrio.

En las viviendas modernas, que cuentan con un excelente aislamiento térmico diseñado para retener el calor en el invierno, los rayos de sol que logran penetrar se quedan atrapados.

Esto acaba convirtiendo cualquier salón en un auténtico horno imposible de enfriar sin recurrir a encender el aire acondicionado.

Cómo aplicarlo en tu ventana

Lo más atractivo de este sistema, y lo que más ha llamado la atención en el norte de Europa, es su extrema sencillez.

Es el truco definitivo para quienes viven en un piso de alquiler, tienen presupuestos ajustados o simplemente no pueden afrontar el elevado gasto que supone instalar un toldo profesional en la fachada de su edificio.

Para replicar este ingenioso sistema en tu casa solo necesitas una barra extensible de ducha y una tela opaca o cortina gruesa. La barra se ajusta a presión muy fácilmente entre los marcos de la ventana, las paredes del balcón o el borde de la fachada.

En cuanto a la tela, Coolen destaca que sirve prácticamente cualquier material, desde los visillos tradicionales de encaje hasta opciones más llamativas adquiridas en grandes superficies de decoración.

La coordinadora de la GGD señala con humor en su post que es una solución ideal porque no requiere hacer taladros, no provoca el enfado del casero y evita las interminables peticiones de permiso a la comunidad de vecinos.

Además, subraya una enorme ventaja para los días de clima inestable. Si se acerca una típica tormenta de verano o hay rachas fuertes de viento, el montaje completo se desmonta con las manos en cuestión de segundos, evitando que la tela salga volando hacia la calle o se dañe la estructura de la vivienda.