Pedro Sánchez subido a un kart de Mario Kart hecho con Lego.

Pedro Sánchez subido a un kart de Mario Kart hecho con Lego. OXO Museo del Videojuego Omicrono

Omicrono

Va a entrar en vigor: todos los coches que se matriculen en España deberán controlar al conductor a partir del 6 de julio

Europa da un golpe de timón a la seguridad vial y prohíbe que las tecnologías salvavidas de los automóviles sigan siendo un lujo opcional para los usuarios.

Más información: Teresa Pérez trabaja en el motor que cambiará el coche eléctrico: piezas de 'vidrio metálico' para ser más eficiente y ligero

N.C.
Publicada

La cuenta atrás ha comenzado para una de las normativas de seguridad vial más exigentes y ambiciosas de la Unión Europea (UE). A partir del próximo 6 de julio, cualquier vehículo que se matricule por primera vez en los concesionarios españoles deberá incorporar de serie tecnologías avanzadas que vigilarán de forma constante a la persona que va al volante.

Esta medida, que marca un antes y un después en la industria automotriz, tiene como objetivo principal mitigar los accidentes provocados por el error humano, convirtiendo al propio vehículo en un supervisor que evaluará nuestro nivel de atención en tiempo real.

Este cambio legislativo supone la fase definitiva de la normativa comunitaria conocida como GRS2. Hasta ahora, este tipo de exigencias tecnológicas aplicaban exclusivamente a los fabricantes que buscaban la homologación de modelos completamente nuevos.

Sin embargo, la UE da el paso final al obligar a que cualquier unidad que salga a la calle disponga de estos sistemas de ayuda a la conducción, conocidos habitualmente como ADAS.

Como resultado, el comprador ya no tendrá que pagar por este equipamiento como un extra opcional; las salvaguardas vendrán integradas de fábrica sin excepción, abaratando su coste gracias a las actuales cadenas de montaje y a la producción masiva.

Vigilancia biométrica

El gran protagonista de este paquete tecnológico obligatorio, y el responsable de monitorizar a quien se sienta al volante, es el dispositivo avanzado de advertencia de distracciones (DDR-ADR). Este sistema funciona a través de un complejo entramado compuesto por cámaras de alta precisión y sensores biométricos instalados estratégicamente en el habitáculo.

Su misión principal es rastrear de forma continua la posición de la cabeza del conductor y evaluar permanentemente sus movimientos oculares

Sistema antidistracciones

Sistema antidistracciones Omicrono

Si el programa informático del coche detecta anomalías, como una mirada desviada de la carretera por un tiempo inusualmente largo o parpadeos prolongados propios de la somnolencia, intervendrá de inmediato. El sistema emitirá potentes señales sonoras para alertar al conductor y devolverle la concentración.

Las autoridades europeas han impulsado este mecanismo tras comprobar que las distracciones están presentes en una cuarta parte de los siniestros mortales en vías interurbanas, mientras que la fatiga física resulta determinante en el once por ciento de los accidentes fatales.

La vigilancia interna al conductor se complementa en esta nueva regulación con una protección hacia el exterior, enfocada en los usuarios más vulnerables de la vía. También a partir de este mes de julio, todas las nuevas matriculaciones deberán contar con el asistente avanzado de frenado de emergencia (AEB-PCD).

A diferencia de los sistemas anteriores que solo reaccionaban ante otros coches, esta evolución tecnológica está diseñada específicamente para detectar la presencia de peatones y ciclistas.

Sistema antiatropellos

Sistema antiatropellos Omicrono

Si el dispositivo calcula que existe un riesgo inminente de atropello en un entorno urbano o en una carretera secundaria y comprueba que el automovilista no ha reaccionado a tiempo, actuará por su cuenta. El vehículo tomará el control de manera autónoma y apretará los frenos para evitar la tragedia.

Las estimaciones técnicas de las instituciones públicas son contundentes: se prevé que este asistente reduzca en un treinta por ciento los atropellos a viandantes y disminuya hasta en un cuarenta y cinco por ciento los incidentes graves con bicicletas.

Todo ello forma parte del ambicioso reto de las autoridades para reducir a cero el número de víctimas mortales en las próximas décadas.