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Robots militares. Clearpath Robotics

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El ejército de los EE.UU desarrolla robots capaces de seguir órdenes

El ejército de los Estados Unidos está desarrollando robots que sean capaces de seguir órdenes, sin depender de un control remoto lo máximo posible.

6 noviembre, 2019 18:46

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Aún estamos lejos de vivir tiempos como los que vemos en las películas. No tenemos un Iron Man, no tenemos robots asesinos a lo Terminator y hace bien poco vivimos el mítico "noviembre de 2019" de la película Blade Runner. ¿Por qué decimos esto? Porque la tecnología aún tiene que desarrollarse, especialmente en el ámbito de la guerra.

El ejército de los Estados Unidos lo sabe; aún no estamos en el punto de llegar a una guerra futurista, por lo que quedan muchos pasos que dar. Uno de ellos es crear robots que sean capaces de seguir órdenes, ya que montones de aparatos destinados a robótica militar aún necesitan de control humano para funcionar.

Esto podría pasar pronto; el laboratorio de investigación del ejército estadounidense ha desarrollado un software que permite a los robots comprender instrucciones verbales, llevar a cabo una tarea e informar de lo que está ocurriendo. Los beneficios de tener unidades robóticas capaces de entender órdenes son tan altos que este podría ser un importante paso en la industria armamentística.

Robots capaces de entender órdenes: el sueño del ejército de los Estados Unidos

Hardware

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Hay que entender que los robots militares necesitan en la mayoría de ocasiones necesitan o bien de un control remoto o bien necesitan supervisión humana. El robot que están desarrollando en el ejército, al menos en palabras de sus creadores, tiene mayor nivel de comprensión que los coches autónomos actuales. En palabras de uno de los miembros del desarrollo, Nicholas Roy (del MIT):

"Incluso los coches autónomos no tienen un nivel de comprensión lo suficientemente alto como para poder seguir las instrucciones de otra persona y llevar a cabo una misión compleja. Pero nuestro robot puede hacer exactamente eso".

Este desarrollo forma parte del Robotics Collaborative Technology Alliance, un proyecto de más de una década de vejez que está dirigido por el laboratorio del ejército (ARL). En el proyecto están involucrados investigadores del MIT y Carnegie Mellon trabajando con instituciones gubernamentales, como el Jet Propulsion Laboratory de la NASA o  Boston Dynamics. Una vez desarrollado el software el mes pasado, el proyecto puso a prueba robots mostrando sus habilidades de comprensión, movilidad, etcétera.

La idea detrás del proyecto es similar a la que se pretende conseguir con un perro entrenado de forma militar. Según el líder del proyecto, Stuart Young: "El perro es un ejemplo perfecto de lo que buscamos en términos de trabajo en equipo con humanos". Un robot capaz de acatar órdenes, interpretar gestos que, además, se pueda controlar por control remoto.

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Pero, ¿cómo se consigue que un robot le de sentido a aquello que le rodea? Se han usado algoritmos de aprendizaje automático para que identificar edificios, vegetación, vehículos y personas. Un algoritmo similar es el que usa Google para reconocer objetos en imágenes, y según los desarrolladores del software el robot que lo tenga instalado podrá reconocer objetos clave. Algunos de estos puntos son, por ejemplo, faros y ruedas de un coche para determinar su posición exacta.

Una vez que el robot identifica un objeto el robot utiliza una base de conocimiento para extraer información más detallada que lo ayude a cumplir sus órdenes. Pongamos un ejemplo; el robot identifica un objeto como un coche. El robot consulta una lista de hechos relacionados con un automóvil, como que tiene ruedas, motor, etcétera. El problema es que estos datos se deben codificar a mano y su compilación lleva mucho tiempo. Algo en lo que están ya trabajando.

Young lo explica en Futurism como si fuera un comando. Pongamos que al robot se le ordena "ve detrás del camión más alejado a la izquierda". El robot, tras esta orden, debe reconocer estos objetos y su ubicación, pero no es lo único; debe descifrar "atrás" e "izquierda", lo cuál cambiará dependiendo de donde esté la persona que le haya dado la orden.

Además, debido a la ambigüedad de algunas órdenes, el robot podría realizar preguntas. Por ejemplo, si se le dice "ve detrás del edificio", el robot podría preguntar "¿te refieres al edificio de la derecha"?. Obviamente esto en un campo de batalla entrañaría más de un problema, pero es una demostración de las capacidades del robot. Según el robotista senior de ARL, Ethan Stump:

"Hemos integrado formas básicas de todas las piezas necesarias para permitir actuar como un compañero de equipo. El robot puede hacer mapas, etiquetar objetos en esos mapas, interpretar y ejecutar comandos simples con respecto a esos objetos y pedir aclaraciones cuando haya ambigüedad en el comando".

Robot.

Robot. Franck V Unsplash

Los resultados de las pruebas fueron más que curiosas. Usaron un robot Husky de 4 ruedas que tenía instalado el software; el objetivo era medir el nivel de comprensión de dicho software. De las 3 demostraciones realizadas 2 tuvieron éxito, ya que en la tercera el sistema de navegación del robot se bloqueó y se tuvo que reiniciar.

No obstante, hay grandes limitaciones aún. Para empezar, la interacción entre robot y humano es vital, necesitando confianza por parte del humano hacia el robot. Los soldados tendrán que entender las capacidades y limitaciones del robot y a su vez el robot aprenderá acerca del lenguaje usado y los procedimientos de las unidades a las que estén asignados.

Pero los mayores escollos a día de hoy son la rapidez y resistencia de estos robots. Actualmente, el robot es demasiado lento para su uso práctico (menos en un campo de batalla abierto). Además, son poco resistentes y su fiabilidad debe ser algo garantizado debido a que podría haber situaciones de vida o muerte que dependan de estos robots.

Finalmente, aunque este software podría tener aplicaciones geniales en campos como la industria, la agricultura o el uso doméstico, a algunos robotistas les preocupa los fines bélicos a los que está destinado. Según Oren Etzioni, CEO del Instituto Allen de Inteligencia Artificial:

"Los sistemas actuales de inteligencia artificial y robótica son frágiles y propensos a malentendidos; piense en Alexa o Siri. Entonces, si los ponemos en el campo de batalla, espero que no les demos ninguna capacidad destructiva".

Finaliza con la pregunta de si los robots destinados a salvar vidas en campo de batalla podrían propiciar más conflictos. Etzioni es tajante: "Me opongo a los robo-soldados autónomos hasta que comprendamos bien estos temas".