Lincoln

Omicrono

La suspensión adaptativa de este coche se acomoda a los baches

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Poco a poco las firmas automovilísticas van aprovechando las innovaciones tecnológicas existentes para crear coches mucho más inteligentes. Una estrategia totalmente lógica teniendo en cuenta los beneficios que supone y la importancia cada vez más grande de Internet.

Tesla, con sus vehículos eléctricos y autónomos, es el ejemplo más conocido, pero no el único, ni muchísimo menos. En este caso venimos a hablaros de Lincoln, una marca de coches de lujo perteneciente al grupo de Ford.

Ésta ha anunciado que lanzará un utilitario con Air Glide, una suspensión adaptativa capaz de acomodar la postura del coche para pasar mejor los baches. ¡Os contamos cómo funciona!

La suspensión adaptativa de Lincoln

La compañía ha confirmado que su nuevo SUV, el Lincoln Aviator 2020, contará con un sistema de suspensión adaptativa capaz de ajustarse a las condiciones de la carretera, la velocidad del coche y el tipo de conducción.

Este sistema, que han bautizado como Air Glide, es tan inteligente que es capaz de adelantarse a elementos imprevistos, como baches, y modificar la suspensión. Para ello emplea 12 sensores repartidos por el vehículo que permiten monitorear todo lo que ocurre alrededor del coche.

Estos sensores recopilan información sobre el movimiento del cuerpo del automóvil, la dirección, la aceleración y el frenado. En base a los datos obtenidos, Air Glide ajusta la suspensión.

Sabe cuándo se acerca un bache

Desde Lincoln aseguran que su sistema lee la carretera 500 veces por segundo y puede cambiar la configuración hasta 100 veces por segundo. Curiosamente, una función del Aviator 2020 es capaz de detectar cuándo una rueda está a punto de caer en un bache, por lo que refuerza el amortiguador logrando que el impacto sea menos fuerte.

Lincoln Aviator 2020 2

Lincoln Aviator 2020 2 Lincoln

Este vehículo también incorpora una cámara frontal para tener una vista previa de la carretera. Ésta consigue escanear hasta 15 metros delante del coche mientras detecta trampas de velocidad, grietas y ondulaciones de la calzada. Como ocurre en el caso anterior, usa esa información para ajustar la suspensión.

El modelo estándar está a la venta en los Estados Unidos por 52.195 dólares (aproximadamente 46.889 euros al cambio), mientras que el más caro cuesta 88.895 dólares (79.859 euros al cambio).

Desgraciadamente, Lincoln es una marca norteamericana que no vende vehículos en España, pero, creemos que existe la posibilidad de que en un futuro próximo algún coche de Ford (pertenecen al mismo grupo) incorpore la tecnología de suspensión adaptativa. Ojalá sea pronto, toda tecnología que facilite la conducción es bienvenida. ¿Qué opináis vosotros? ¿Os parece útil?