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Omicrono

Una naranja basta para engañar al piloto automático de Tesla

A alguien se le ha ocurrido usar una naranja para saltarse el sistema de seguridad de los Tesla, y funciona.

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Algunos vehículos Tesla tienen un modo semi-autónomo (es una de los primeros fabricantes en comercializar uno). No obstante, debido a que el sistema no es muy fiable aún (se han reportado casos de accidentes), la marca quiere que haya siempre alguien con las manos en los controles, para que, en caso de que fuera necesario, pueda reaccionar a tiempo.

Lo que quieren evitar, precisamente, es que la gente se duerma al volante (la intención de muchos) o que se ponga a realizar otras tareas, como leer, donde perderían absolutamente el control sobre lo que está pasando con el vehículo. También tenemos que tener en cuenta que esto es ilegal, pues la legislación de muchos países no esta adaptada aún a los coches que se conducen solos y obligan a que haya siempre alguien atento a los controles.

Para esto, Tesla ha incluido un sensor en el volante de cada vehículo que detecta si  tenemos las manos sobre él o no. Si no la tenemos, el coche emitirá un sonido muy parecido al que escucharemos si no llevamos el cinturón puesto, además de que va frenando conforme ve que no ponemos las manos. Pero este sistema se puede hackear, y de una forma ridículamente sencilla.

Una naranja, suficiente para hackear un Tesla

Y es que basta con poner una naranja donde iría la mano para que el Tesla crea que tenemos las manos puestas sobre el volante. Es sencillamente ridículo, pero aparentemente funciona. Y a Tesla no parece importarle, pues Gizmodo Australia se habría puesto en contacto con la firma y lo único que destacan es que no es para nada recomendable y que debe usarse por seguridad, sin comentar nada de que su sistema de detección falla, aunque muy probablemente lo tengan en cuenta para futuras versiones.

Recordemos que, aunque el sistema es casi autónomo, necesita la intervención humana en algunos puntos de la conducción como apoyo. En una línea recta, por ejemplo, sí que es capaz de seguir las líneas, incluso seguir a otro coche, igual que también es capaz de reaccionar por sí solo ante cualquier accidente, pero podría encontrarse ante situaciones en las que necesite un apoyo.

No sería la primera vez que alguien muere dentro de un Tesla semi-autónomo porque no sigue las indicaciones de la firma y se duerme, confiando totalmente en un sistema autónomo que aún no está acabado (en este caso, literalmente, estás confiando tu seguridad y vida a una naranja). De hecho, en YouTube no nos será difícil encontrar vídeos de recopilaciones de accidentes de Tesla.

Además, si usar el sistema autónomo sin estar atentos ya de por sí es peligroso, usar una naranja podría serlo aún más, pues, si tenemos algún percance, y usamos por nosotros mismos el volante de forma brusca para reaccionar ante cualquier accidente, puede ocurrir que la naranja se caiga, salga rodando y encaje un pedal, sin posibilidad de pisarlo.