Antonio Huerta, presidente de Mapfre.

Antonio Huerta, presidente de Mapfre.

Observatorio seguros

Huertas (Mapfre) reivindica el origen español del seguro y defiende la "Iberoamericanidad como motor de relaciones"

El presidente de la aseguradora recibe el Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Salamanca.

Más información: Antonio Huertas, CEO de Mapfre, honoris causa por la USAL: "El seguro es el ejercicio de solidaridad más sofisticado"

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El presidente de Mapfre, Antonio Huertas, ha reivindicado el papel histórico de España en el origen del seguro moderno y ha hecho un llamamiento a utilizar la educación y la inclusión financiera como herramientas indispensables para combatir la exclusión social en Iberoamérica. "Defiendo la Iberoamericanidad como un formidable motor de relaciones, de prosperidad y desarrollo social", ha remarcado.

El presidente de Mapfre fue investido este miércoles Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca. Durante su discurso, Huertas destacaba la aportación de la Escuela de Salamanca al seguro que "merece ser destacada de manera singular".

"La licitud del contrato de seguro fue objeto de reflexión doctrinal entre los juristas y teólogos de los siglos XV y XVI, que —aunque sin llegar a la condena que sí recayó sobre el préstamo con interés— debatieron la naturaleza moral del seguro para deslindarlo de la usura y de la especulación sobre la contingencia ajena", ha destacado.

Así, ha recordado a figuras clave como "Francisco de Vitoria, con quien comparto inmerecidamente honores este año ante este Claustro, y de su brillante discípulo Domingo de Soto. Ellos profundizaron y sistematizaron la teoría del precio justo. El comercio debe generar riqueza, sí, pero jamás a costa de la explotación de la vulnerabilidad del prójimo".

El presidente de Mapfre ha recordado el impacto internacional de estos pensadores: "Como reconoció Schumpeter, los maestros escolásticos españoles y portugueses del siglo XVI no fueron meros comentaristas de la doctrina medieval, sino que fueron el grupo que más se acercó a merecer el título de fundador de la ciencia económica".

Huertas ha querido redefinir los lazos que unen a ambos lados del Atlántico. "Defiendo la Iberoamericanidad, no como un ejercicio de melancolía histórica, sino como un formidable motor de relaciones, de prosperidad y desarrollo social. Una comunidad de naciones unidas por un origen, una cultura y una lengua compartidas", ha afirmado.

Para el directivo, este concepto hunde sus raíces en la visión de los teólogos del siglo XVI. "La Iberoamericanidad nace en el momento mismo en el que los maestros salmantinos, articulando el Ius Gentium, determinan que las poblaciones indígenas al otro lado del Atlántico son sujetos de pleno derecho", ha resaltado.

Prosperidad en Iberoamérica

A partir de esa premisa jurídica, se forjó una alianza basada en el saber: "Este puente transatlántico se construyó, desde el primer instante, sobre un pilar transformador: el conocimiento y la educación. La Corona de Castilla, bajo el influjo directo de los egresados salmantinos, fundó numerosas universidades en América. Se entendía ya que la vertebración de sociedades prósperas, justas y estables requería inexcusablemente formar ciudadanos que supieran pensar por sí mismos, exigir sus derechos y organizarse", ha explicado.

Sin embargo, el presidente de Mapfre ha advertido de que esa histórica tarea sigue pendiente: "Hoy, quinientos años después, la prosperidad social en Iberoamérica sigue trágicamente ligada al reto educativo. La falta de acceso a una educación de calidad es el principal predictor de la exclusión económica".

Al descender a la "compleja realidad iberoamericana", Huertas ha denunciado que la región sufre una "grave patología macroeconómica": la informalidad laboral y empresarial, que afecta a cerca de la mitad de la población activa. "Hablamos de más de cien millones de seres humanos", ha alertado.

"La prosperidad social no es un fenómeno espontáneo nacido de la inercia de los mercados. Requiere ciudadanos capaces de comprender su entorno, de innovar, de exigir sus derechos y, crucialmente para esta tesis, de gestionar sus riesgos. La educación formal y, muy específicamente la educación financiera, son los ascensores sociales verdaderamente efectivos y sostenibles en el tiempo. Como argumentó Amartya Sen, sin una alfabetización general y financiera robusta, las sociedades quedan condenadas a la miopía del corto plazo. Quedan incapacitadas para comprender que la prosperidad general nace de la contribución individual", ha defendido Huertas.

Es ahí donde el sector asegurador se convierte en una herramienta de justicia social, actuando "exactamente bajo el principio de justicia distributiva de Vitoria y Soto", ya que "a través de la mutualización del riesgo, las primas de muchos crean un fondo que amparará a los que sufrirán la desgracia". Sin embargo, la brecha de aseguramiento sigue siendo un obstáculo crítico.

Asimismo, ha señalado que la informalidad laboral y la baja penetración aseguradora contribuyen a una "brecha de protección" en la región que, según cálculos de Mapfre Economics, supera los 315.000 millones de dólares.

"Esta brecha no es un simple indicador; es un abismo de desprotección social. Significa que millones de ciudadanos y de pequeñas empresas iberoamericanas asumen los golpes del destino, a pulmón, sin ninguna red de seguridad", ha enfatizado.

Esta carencia tiene también un impacto directo en las arcas públicas, ya que ante catástrofes naturales el coste de reconstrucción recae en los Estados, obligándoles a "detraer recursos de sanidad, infraestructuras y educación, generando un bucle que alimenta el subdesarrollo".

Iberoamericanizar Mapfre

También ha rendido tributo a los dos grandes artífices de la expansión de la aseguradora en el continente. Por un lado, ha elogiado a Ignacio Hernando de Larramendi, quien "impulsó la importantísima estrategia de iberoamericanizar Mapfre, guiado por un profundo sentido de misión y compromiso".

Por otro lado, ha ensalzado la figura de José Manuel Martínez, "considerado unánimemente como el gran impulsor de la consolidación y expansión internacional de Mapfre en seguros y reaseguros, el grupo se convirtió en el líder indiscutible del sector No Vida en el continente latinoamericano".

Por último, ha planteado cinco ejes estratégicos para avanzar hacia una mayor prosperidad en Iberoamérica: educación de calidad como derecho básico, protección frente a catástrofes y transición climática, inclusión digital, promoción del seguro como herramienta de formalización económica y anticipación de los efectos del envejecimiento demográfico.