Recreación en 3D del misil de crucero ruso Filin.

Recreación en 3D del misil de crucero ruso Filin. War&Sanctions

Observatorio de la Defensa

Ucrania desvela los secretos del misil ruso de crucero Filin, capaz de superar los 1.200 kilómetros de alcance

Mide aproximadamente 3,5 metros de longitud y tiene una envergadura de tres metros.

Más información: Ucrania entra en la estructura de compras de la OTAN para abrir sus contratos a la industria de defensa del país

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La Inteligencia Militar de Ucrania (HUR) ha publicado un análisis y recreación en 3D del misil ruso de crucero Filin, con un alcance de hasta 1.200 km y velocidad de 800 km/h.

El proyectil está diseñado para volar a altitudes extremadamente bajas para esquivar radares, se lanza desde plataformas terrestres y utiliza materiales ligeros e impresión 3D.

El informe revela el uso de tecnología extranjera en su sistema de guiado y componentes electrónicos, identificando 22 referencias de origen chino y 35 estadounidenses.

El misil busca reducir costes de producción masiva reutilizando el motor R500 y un sistema de navegación que combina guiado inercial con antenas antiinterferencias.

La Inteligencia Militar de Ucrania (HUR) ha publicado este jueves un estudio y una recreación en 3D del nuevo misil de crucero ruso Filin, en el que identifica sus componentes, sistema de navegación y componentes de origen extranjero.

Las fuerzas armadas de Rusia comenzaron a emplear el Filin, con un alcance declarado de hasta 1.200 kilómetros y una velocidad máxima de 800 km/h, en los ataques contra territorio ucraniano a finales del verano de 2026, según detalla el informe oficial del organismo gubernamental ucraniano.

Según los servicios de inteligencia de Kiev, la aparición de este misil se enmarca en una tendencia de la industria militar rusa: desarrollar misiles de ataque propulsados por reactores, lanzados desde plataformas terrestres y diseñados para reducir costes y facilitar su producción en grandes cantidades.

La información, difundida a través de la plataforma ucraniana War&Sanctions, permite examinar la configuración del proyectil y rastrear parte de la tecnología empleada en su fabricación.

La iniciativa también busca exponer las cadenas de suministro que sostienen el desarrollo del armamento ruso, incluidas las conexiones con proveedores extranjeros pese a las restricciones impuestas a Moscú.

Uno de los aspectos más relevantes del Filin es su perfil de vuelo. El proyectil puede desplazarse a altitudes extremadamente bajas, una característica concebida para dificultar su detección por los radares y complicar la respuesta de los sistemas de defensa antiaérea.

Su techo de vuelo declarado alcanza los seis kilómetros, aunque la información publicada no precisa las altitudes operativas habituales ni el comportamiento exacto de su trayectoria durante un ataque.

El misil ha sido desarrollado por la asociación científica y de producción Molniya, integrada en el consorcio ruso Tactical Missiles Corporation.

El misil ha sido desarrollado por la asociación científica y de producción Molniya, integrada en el consorcio ruso Tactical Missiles Corporation. -

El misil mide aproximadamente 3,5 metros de longitud y tiene una envergadura de tres metros. Su estructura combina materiales compuestos, como fibra de carbono y fibra de vidrio, e incorpora piezas fabricadas mediante impresión 3D.

El modelo tridimensional divulgado por la inteligencia ucraniana muestra un fuselaje alargado, un ala recta, estabilizadores horizontales y una toma de aire rectangular situada en la parte superior.

El Filin despega desde un lanzador terrestre mediante un acelerador de combustible sólido, que proporciona el impulso inicial antes de que entre en funcionamiento su motor de propulsión a chorro.

El arma dispone de una cabeza de combate de 50 o 100 kilos, en función de la variante.

Estas características apuntan a un sistema concebido para atacar objetivos a distancia sin necesidad de recurrir a aeronaves tripuladas, aunque su eficacia real dependerá de factores como la precisión, la resistencia a las interferencias y su capacidad para penetrar las defensas enemigas.

Con elementos extranjeros

El análisis de la HUR también arroja luz sobre la procedencia de los sistemas electrónicos del Filin. El misil ha sido desarrollado por la asociación científica y de producción Molniya, integrada en el consorcio ruso Tactical Missiles Corporation.

Sus equipos de a bordo son fabricados por la empresa PLAZ, que también participa en la producción de los drones de ataque Harpy.

El sistema de guiado combina un sistema de navegación inercial chino con una antena Kometa CRPA de 16 canales, diseñada para mejorar la resistencia frente a las interferencias electrónicas.

Esta capacidad resulta especialmente relevante en el campo de batalla ucraniano, donde ambos bandos emplean intensivamente sistemas de guerra electrónica para perturbar la navegación por satélite y neutralizar municiones guiadas.

La base de datos publicada por Ucrania identifica componentes electrónicos de distintos orígenes. Entre los elementos localizados figuran 22 referencias de procedencia china y 35 estadounidenses, según el inventario difundido por los servicios de inteligencia ucranianos.

Estas cifras corresponden a componentes identificados y no permiten determinar por sí solas el peso de cada país en el conjunto del sistema.

La presencia de tecnología extranjera vuelve a poner el foco en las dificultades para cortar el acceso ruso a componentes electrónicos necesarios para fabricar armamento avanzado.

No obstante, la identificación de piezas de origen estadounidense no demuestra que hayan sido suministradas directamente por empresas de ese país a Rusia: pueden proceder de intermediarios o de cadenas comerciales internacionales.

Un motor reutilizado

El Filin incorpora el motor ruso R500, fabricado por Reynolds y también identificado en los misiles de crucero aerotransportados S-71 Kover y Monochrome.

La reutilización de componentes permite a Rusia reducir costes y acelerar la producción de armamento.

Su lanzamiento desde tierra amplía las opciones de ataque y obliga a Ucrania a adaptar sus defensas.

Sin embargo, los datos publicados por la inteligencia militar ucraniana no permiten determinar el volumen de producción del misil ni su eficacia en combate.