Destructor Zunyi de China
China afirma que el destructor de EEUU que quedó a la deriva 4 días sufrió una falla eléctrica al perseguir a uno de sus buques
El barco de la US Navy tuvo que ser remolcado por una empresa privada.
En Washington preocupan las capacidades de guerra electrónica de Pekín.
Más información: Un destructor de EEUU, a la deriva al sur de China por un fallo técnico: 4 días sin luz, agua potable, cocina ni baños a bordo
Las estratégicas y disputadas aguas del mar de China Meridional han vuelto a convertirse en el escenario de un grave incidente geopolítico y tecnológico que evidencia las crecientes tensiones entre las dos mayores potencias militares del planeta: Estados Unidos y China.
Todo ocurrió a finales del pasado julio, cuando el destructor USS Benfold, que según la Marina de EEUU (US Navy) ejecutaba operaciones de rutina en el mar del sur de China, sufrió una avería técnica crítica en sus generadores principales.
La falta de electricidad desconectó de forma inmediata los sistemas fundamentales de soporte vital del barco, afectando a la planta potabilizadora, las cocinas, los sanitarios y, de manera especialmente dramática, el aire acondicionado.
En una zona caracterizada por temperaturas extremas y altos niveles de humedad en época estival, la ausencia de ventilación transformó el casco blindado de la nave en un auténtico horno de metal, sometiendo a cientos de marineros a condiciones insostenibles de agotamiento físico y psicológico durante cuatro días.
El destructor requirió el auxilio directo del Grupo de Ataque del portaaviones USS George Washington, en particular del crucero de misiles USS Robert Smalls, que se encargó de transferir raciones de comida caliente y suministros vitales a la nave afectada.
Tras 96 horas, al no poder solucionar el fallo de los generadores por medios propios, Washington tuvo que contratar remolcadores comerciales privados para arrastrar al barco hasta las instalaciones navales de la bahía de Subic, en Filipinas.
En el puerto filipino, técnicos e ingenieros llegados desde la base de mantenimiento de la US Navy en Japón trabajaron intensamente durante varios días para reparar los generadores inutilizados.
USS Benfold
La energía eléctrica del Benfold se restableció el 30 de julio, pero no fue sino hasta la primera semana de agosto cuando el destructor completó las pruebas de sus sistemas mecánicos y de combate, pudiendo finalmente abandonar el archipiélago filipino.
Ahora, más de dos meses de aquel incidente, la cadena estatal de televisión china (CCTV) ha informado que el destructor Tipo 055 Zunyi de la fuerza naval del gigante asiático, una mole de 10.000 toneladas concebida como nodo de mando y fortaleza naval flotante, fue objeto de un estrecho seguimiento por parte de una embarcación militar extranjera mientras realizaba una supuesta misión de entrenamiento.
Al intentar mantener el ritmo de navegación del destructor chino, de acuerdo a altos mandos militares de Pekín, la nave perseguidora sufrió un apagón total en sus equipos de a bordo.
El capitán Zhang Jun, oficial de la Marina china a bordo del Zunyi, ha detallado cómo se percibió el incidente desde el puente de mando chino. Según su testimonio, el barco extranjero perdió de manera súbita su firma de radar y sus luces de navegación.
"Mientras estábamos en un enfrentamiento, su energía y electricidad se apagaron repentinamente", ha declarado abiertamente el militar ante las cámaras de la cadena estatal.
Consultado sobre si la maniobra de hostigamiento o la extrema cercanía de un buque de guerra rival generó preocupación o tensión entre la tripulación del Zunyi, el capitán chino descartó de plano cualquier atisbo de temor ante la presencia del navío extranjero e incluso lanzó una advertencia directa sobre la capacidad de fuego de su embarcación.
"¿Por qué debería estar nervioso? Definitivamente no estaba nervioso. Mientras estés dentro del alcance de mis misiles, puedo destruirte", ha asegurado el militar.
Aunque desde Pekín no han señalado expresamente el nombre ni origen del buque por razones diplomáticas, la coincidencia temporal y geográfica con el incidente del USS Benfold es innegable.
Guerra electrónica
El evento ha reavivado con fuerza el debate en los círculos de defensa sobre la vulnerabilidad de la flota estadounidense frente a las capacidades de guerra electrónica de China.
No se trata de un episodio novedoso, en 2024 en se registraron intensos enfrentamientos electrónicos en el norte de Filipinas donde buques de EEUU sufrieron la pérdida completa de señales GPS y la saturación de sus pantallas de radar por interferencias avanzadas por parte de Pekín.
Si bien el Pentágono insiste en que el apagón del USS Benfold se debió a un fallo electromecánico interno que aún está bajo investigación, la versión china contrapone la imagen de un destructor de última generación capaz de cegar y neutralizar a sus adversarios en plena persecución.