El general del Aire Francisco Braco, jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA),

El general del Aire Francisco Braco, jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), Ejército del Aire y del Espacio

Observatorio de la Defensa

El JEMA presenta los cinco pilares con los que el Ejército del Aire transformará el combate multidominio

Se trata de una hoja de ruta para adaptarse a un entorno de seguridad más complejo.

Más información: El JEMA advierte que “sin superioridad aérea, todo conflicto desemboca en una guerra de atrición o desgaste”

Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

El JEMA presentó la nueva Visión de la Fuerza del Ejército del Aire y del Espacio, basada en cinco principios para adaptar la institución al combate multidominio.

Los pilares incluyen preparación permanente, dominio del aire, espacio y ciberespacio, resiliencia, proyección estratégica y la centralidad de las personas.

El concepto ASTRA conectará todas las capacidades en un sistema colaborativo, integrando sensores, armas y plataformas para operar de forma coordinada.

La transformación responde a un entorno estratégico más complejo, marcado por nuevas amenazas como drones, misiles hipersónicos y la importancia creciente del ciberespacio.

El general del Aire Francisco Braco, jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), presentó la nueva Visión de la Fuerza: una hoja de ruta para adaptar el Ejército a un entorno de seguridad más complejo y preparar sus capacidades para operaciones multidominio en las que aire, espacio y ciberespacio actúan de forma integrada. Braco articuló esa transformación en torno a cinco principios operativos que marcarán el desarrollo de las capacidades en los próximos años.

La nueva visión, según explicó el JEMA en un acto presidido por la ministra de Defensa, Margarita Robles, no fija un objetivo cerrado, sino un proceso de transformación continuo que permita anticiparse a los cambios en el carácter de la guerra. "No se pretende definir un objetivo a alcanzar".

"Es el camino a seguir", afirmó durante la presentación, en la que también recordó las palabras de Alexus Grynkewich, comandante supremo aliado en Europa (SACEUR), "Debemos estar listos para combatir esta noche".

Braco atribuyó esta evolución al deterioro del entorno estratégico: la guerra en Ucrania, el uso masivo de drones, la proliferación de misiles hipersónicos, la guerra electrónica y el peso creciente del ciberespacio. Para ilustrarlo, parafraseó a Mark Rutte: "No estamos en guerra, pero tampoco en paz", y advirtió de que adaptarse y anticiparse "ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad fundamental".

El primero de esos pilares es la preparación permanente. Braco defendió que el Ejército del Aire y del Espacio debe mantenerse en un estado continuo de adiestramiento orientado al combate porque "la eficacia en el combate no admite improvisación".

Esta preparación debe desarrollarse sin dejar de cumplir las misiones permanentes de vigilancia y control del espacio aéreo nacional, la vigilancia espacial y las operaciones en el ciberespacio, capacidades que permanecen activas las 24 horas del día durante todo el año.

Además, como subraya el citado documento, "se avanza hacia un concepto integral de Seguridad Operacional Aeroespacial, que amplía la visión tradicional para integrar de forma coherente las operaciones aeronáuticas y espaciales".

El concepto ASTRA

El segundo principio persigue garantizar el dominio del aire, el control del espacio y la operación en el ciberespacio, ámbitos que el Ejército del Aire y del Espacio considera ya inseparables dentro del combate multidominio.

Según explicó Braco, la Fuerza debe ser capaz de hacer frente "a todos los extremos del espectro operativo", desde los drones de pequeño tamaño hasta las operaciones en alta altitud y el control del espacio. Para ello se está desarrollando un subsistema de control y coordinación aérea para aeronaves no tripuladas, además de integrar todas las capacidades de defensa aérea y antimisiles.

La pieza central de esta integración será ASTRA, el concepto nacional con el que el Ejército del Aire pretende conectar todas sus capacidades en un único sistema de combate colaborativo.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, presidió el acto, acompañada por el jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), Amador Enseñat y por el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), Antonio Piñeiro.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, presidió el acto, acompañada por el jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), Amador Enseñat y por el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), Antonio Piñeiro. Ejército del Aire y del Espacio

Aunque el contenido detallado del programa figura en la versión clasificada de la Visión, el JEMA dejó claro que ASTRA busca conectar sensores, plataformas, sistemas de armas y capacidades de mando y control para operar de forma coordinada en un entorno multidominio.

Braco recordó además que esa integración no puede entenderse sin el ciberespacio, al que definió como un dominio "esencial y transversal". "Y todo ello sin olvidar que, en este nuevo paradigma, el ciberespacio es un dominio esencial y transversal en el combate multidominio".

Bases más resilientes

El tercer principio apuesta por la resiliencia y el empleo ágil de los medios en combate, de manera que la Fuerza pueda seguir operando incluso bajo el ataque de un adversario.

El concepto pasa por dispersar aeronaves e infraestructuras para garantizar la continuidad de las operaciones, convirtiendo tanto las bases aéreas principales como las bases de despliegue en elementos esenciales del sistema de combate.

Proyección estratégica y rapidez de respuesta

El cuarto principio se centra en reforzar la capacidad de proyección, la rapidez de respuesta y el sostenimiento logístico de las operaciones.

Para Braco, la capacidad del Ejército del Aire y del Espacio para desplegar y apoyar fuerzas en cualquier escenario constituye una de sus principales fortalezas y debe seguir consolidándose para mantener su condición de "punta de lanza del instrumento del poder militar nacional".

En este sentido, según el documento, "la movilidad militar se ha convertido en un factor clave de credibilidad en el marco de la UE y la OTAN", algo que "exige infraestructuras eficientes y cadenas de suministros resilientes, capaces de operar incluso en condiciones extremas".

Y aquí, "la industria nacional de defensa desempeña un papel esencial en este esfuerzo".

Las personas, el principal factor de superioridad

El quinto y último principio sitúa a las personas en el centro de la transformación del Ejército del Aire y del Espacio. Para el JEMA, el talento, el liderazgo y la cohesión de los aviadores son “el más importante de todos” los pilares: la superioridad tecnológica solo será efectiva si la respalda personal preparado, motivado y comprometido.

Para demostrar que esta visión ya se está materializando, Braco explicó que los pilotos entrenan en escenarios que combinan aeronaves reales, simuladores y amenazas virtuales; que los especialistas de mantenimiento dispondrán de sistemas predictivos apoyados en inteligencia artificial y computación cuántica para anticipar averías.

Además, los operadores del ciberespacio contarán con redes redundantes y herramientas de IA para responder a los ataques; y que los especialistas espaciales utilizarán constelaciones redundantes y activos militares y comerciales para reforzar las capacidades de inteligencia, navegación y comunicaciones.

Con esta nueva Visión, el Ejército del Aire y del Espacio pretende evolucionar hacia una fuerza plenamente preparada para operar de forma integrada en aire, espacio y ciberespacio, capaz de anticiparse a la evolución de las amenazas y de mantener una disuasión creíble en un escenario en el que, como resumió el propio Braco, "adaptarse y anticiparse ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad".