Línea de ensamblaje de PAC-3 MSE

Línea de ensamblaje de PAC-3 MSE Lockheed Martin

Observatorio de la Defensa

EEUU adjudica a Lockheed Martin un contrato de 58.600 millones de dólares para interceptores PAC-3 MSE

Estos misiles son los que emplea el sistema antiaéreo Patriot.

El contrato es plurianual y sigue a otro concedido el pasado mes de abril.

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Las claves

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EEUU ha adjudicado a Lockheed Martin un contrato de 58.600 millones de dólares para producir interceptores PAC-3 MSE durante los próximos siete años.

El objetivo es reponer y aumentar el stock de misiles para las baterías antiaéreas Patriot, tras el desgaste por la guerra de Irán.

La financiación permitirá a Lockheed Martin triplicar la producción de misiles para 2030 y aumentar un 50% el empleo en la planta de Camden, Arkansas.

El PAC-3 MSE se considera uno de los interceptores de defensa aérea y antimisiles más avanzados, con alta demanda global tras su uso en Ucrania.

La reposición del stock de armamento es una de las prioridades más urgentes de Estados Unidos tras el acusado desgaste de las provisiones por la guerra de Irán.

Debido a esto, el Departamento de Guerra —antes conocido como Departamento de Defensa— del país americano acaba de adjudicar un contrato a Lockheed Martin por 58.620 millones de dólares.

El objetivo de la adjudicación es proveer de misiles interceptores PAC-3 MSE para alimentar a los lanzadores de las baterías antiaéreas Patriot durante los próximos siete años.

Se trata de la segunda fase del contrato, tal y como indica Lockheed Martin en un comunicado, tras la adjudicación el pasado abril de 4.700 millones de dólares para este mismo fin y dedicados únicamente para el primer año.

La nueva financiación, explican, permite a la compañía estadounidense "potenciar aún más la producción del PAC-3 MSE y triplicar su capacidad para finales del 2030".

"También respalda un aumento del 50% en los puestos de trabajo", creciendo los empleos de 1.200 a 1.850 en la planta de Camden (Arkansas), sede de la línea de ensamblaje final de los misiles.

El PAC-3 MSE "se ha consolidado como el interceptor de defensa aérea y antimisiles más avanzado gracias a su rendimiento probado en operaciones reales".

Lockheed Martin ha incrementado de forma notable la producción del sistema en los últimos años, coincidiendo con la guerra de Ucrania —donde está desplegado— y el incremento mundial de adquisiciones de este tipo de sistemas.

En cuanto al contrato recién recibido por el Pentágono, desde la compañía asegura que fortalecerá el Arsenal of Freedom impulsado por la administración Trump y ofrecerá "las capacidades de defensa aérea más avanzadas del país a una velocidad y escala sin precedentes".

"El anuncio de hoy convierte el concepto en realidad, proporcionando a la industria las señales de demanda a largo plazo que necesita para construir una cadena de suministro resiliente", ha afirmado Michael P. Duffey, subsecretario de Guerra (Defensa) para Adquisiciones y Sostenimiento.

Duffey también apunta al aumento de la producción de los interceptores y a que el acuerdo proporcionará "capacidades críticas a nuestros combatientes con la rapidez necesaria".

Para Jim Taiclet, presidente y director ejecutivo de Lockheed Martin, "este es un momento único en una generación, y estamos actuando con la urgencia propia de tiempos de guerra para entregar el Arsenal of Freedom".

"En Lockheed Martin no escatimamos esfuerzos en inversión, contratación y modernización de las instalaciones para llevar a cabo la transformación de las adquisiciones del Gobierno", ha señalado Taiclet.