Un caza F-16 de la Fuerza Aérea de Rumania.

Un caza F-16 de la Fuerza Aérea de Rumania. Ministerio de Defensa de Rumanía.

Observatorio de la Defensa

Un caza F-16 rumano derriba por primera vez un dron tras violar su espacio aéreo

Representa un cambio significativo en la postura militar de Rumanía.

En mayo, un dron ruso Geran-2 impactó contra un edificio residencial de diez plantas.

Más información: Polonia advierte de una posible operación rusa de "falsa bandera" con drones ucranianos contra la OTAN

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Las claves

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Un caza F-16 rumano derribó por primera vez un dron que violó el espacio aéreo nacional usando un misil aire-aire.

La acción marca un cambio en la política de contención de Rumanía, anticipando respuestas más contundentes ante futuras incursiones.

El dron fue destruido sobre una zona despoblada tras recorrer un corredor sobre territorio rumano, sin riesgo para la población civil.

El incidente coincide con una intensificación de los ataques rusos en la región de Odesa y ha sido elogiado por autoridades europeas.

La guerra de Ucrania acaba de cruzar un nuevo umbral en el flanco oriental de la OTAN. Rumanía ha derribado por primera vez un dron que había penetrado en su espacio aéreo empleando un misil aire-aire lanzado desde un caza F-16.

Una decisión que rompe con la política de contención mantenida hasta ahora por Bucarest y anticipa una respuesta mucho más contundente frente a futuras incursiones sobre territorio aliado.

El incidente, confirmado este viernes por el presidente rumano, Nicușor Dan, se produce en un momento de máxima presión militar sobre el mar Negro, donde Rusia ha intensificado sus ataques contra los puertos e infraestructuras estratégicas de la región de Odesa.

La proximidad de esas operaciones ha convertido a Rumanía en uno de los países de la OTAN más expuestos a las consecuencias del conflicto, con drones y restos de misiles cruzando cada vez con mayor frecuencia su frontera oriental.

Según explicó el Ministerio de Defensa rumano, el aparato no identificado fue detectado a las 09:39 horas, a unos 20 kilómetros al este de Sulina, en el delta del Danubio. Tras penetrar en el espacio aéreo nacional, recorrió un amplio corredor sobre territorio rumano pasando por Brăila, Fetești y Buzău.

La incursión activó de inmediato el sistema de defensa aérea de la OTAN. Dos cazas Eurofighter Typhoon de la Fuerza Aérea italiana, desplegados en la base de Mihail Kogălniceanu dentro de la misión aliada de Policía Aérea, despegaron junto a dos F-16 rumanos de la Base Aérea 86 de Fetești para interceptar el objetivo.

A las 11:02 horas, uno de los F-16 rumanos lanzó un misil aire-aire que destruyó el dron sobre una zona despoblada próxima a la localidad de Padina, en el condado de Buzău. El presidente Dan subrayó que el piloto abrió fuego únicamente después de comprobar que no existía riesgo alguno para la población civil.

"Los equipos de las instituciones están investigando la zona para esclarecer todos los detalles del incidente", afirmó el jefe del Estado en un mensaje publicado en la red social X.

Cambio de doctrina

Más allá del derribo, el episodio representa un cambio significativo en la postura militar de Rumanía. Hasta ahora, los cazas aliados desplegados en el país se habían limitado a identificar, seguir y escoltar drones que se aproximaban a la frontera o incluso llegaban a penetrar brevemente en el espacio aéreo rumano.

Esta es la primera ocasión en la que Bucarest autoriza el empleo de armamento para destruir uno de estos aparatos, una decisión que refleja que las violaciones del espacio aéreo ya no se consideran incidentes aislados derivados de la guerra, sino amenazas que requieren una respuesta inmediata para preservar la integridad territorial de un Estado miembro de la OTAN.

La presión aumenta sobre el mar Negro

Aunque las autoridades rumanas no han atribuido oficialmente el dron, el incidente coincide con una nueva oleada de bombardeos rusos sobre la región ucraniana de Odesa, donde Moscú busca degradar la infraestructura portuaria y las rutas logísticas utilizadas para la exportación de grano y el suministro militar occidental.

La cercanía de estos ataques ha provocado en repetidas ocasiones que drones, misiles y fragmentos de proyectiles crucen la frontera rumana.

El incidente más grave tuvo lugar el pasado 29 de mayo, cuando un dron ruso Geran-2 impactó contra un edificio residencial de diez plantas en la ciudad de Galați, causando dos heridos y obligando a evacuar a unas 70 personas.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha denunciado que el espacio aéreo europeo "ha sido una vez más violado por una incursión de drones". "Elogio a las fuerzas militares rumanas por su respuesta rápida y efectiva, protegiendo nuestra seguridad compartida", ha señalado.

La conservadora alemana ha indicado que la "máxima prioridad" es fortalecer la defensa y la disuasión a lo largo de la frontera oriental