Sistema antiaéreo L-SAM de Corea del Sur

Sistema antiaéreo L-SAM de Corea del Sur LIG Nex1

Observatorio de la Defensa

Suiza negocia con Corea del Sur la compra de sistemas L-SAM tras descartar los misiles Patriot ante el retraso en las entregas

La industria de EEUU es incapaz de cumplir con los plazos de entrega.

Actualmente, Ucrania es el destino prioritario para los sistemas Patriot.

Más información: EEUU dotará con 405 misiles Patriot a sus destructores clase 'Arleigh Burke', los mismos que tiene desplegados en Rota

Publicada
Las claves

Las claves

Suiza está negociando con Corea del Sur la compra del sistema antiaéreo L-SAM, tras los retrasos y el aumento de costes en la entrega de los misiles Patriot estadounidenses.

El sistema L-SAM surcoreano ofrece ventajas técnicas, como mayor altitud y alcance de interceptación, superando en varios aspectos al Patriot y acercándose a capacidades de sistemas como el THAAD y Arrow.

La escasez de misiles Patriot en Europa se debe en parte a las donaciones masivas a Ucrania y al uso intensivo por parte de Estados Unidos, lo que ha motivado a Suiza a diversificar sus proveedores.

El L-SAM surcoreano podría estar disponible para exportación antes que nuevas entregas del Patriot, gracias a menores plazos de producción y costes más competitivos.

El Ministerio de Defensa de Suiza ha iniciado negociaciones con Corea del Sur para explorar la adquisición de su avanzado sistema antiaéreo de largo alcance, L-SAM. Esto se produce tras la reevaluación de sus planes de adquisición originales, motivada por los problemas que afectan a la producción de los misiles Patriot estadounidenses, que sufre retrasos crónicos en los plazos de entrega y un aumento en sus costes de fabricación.

Aunque el Consejo Federal mantiene por el momento el compromiso contractual previo para la compra de una primera tanda de sistemas Patriot, argumentando que no es viable interrumpir de forma abrupta dicho programa sin contar con un sistema de reemplazo inmediato y debido a la dificultad de evaluar los costes de una cancelación, la realidad operativa ha forzado a buscar alternativas viables en el mercado internacional.

Los planificadores militares suizos lidian con demoras en las entregas del Patriot que podrían prolongarse hasta por siete años, sumados a incrementos presupuestarios que ya representan al menos un 50% de incremento sobre el valor original pactado.

Este escenario de incertidumbre ha empujado a Berna a diversificar urgentemente sus proveedores tecnológicos para reducir la dependencia de una sola cadena de suministro y no comprometer otros proyectos de modernización cruciales, como la incorporación de los aviones de combate F-35A o el mantenimiento logístico de su actual flota de cazas F/A-18.

Los retrasos estadounidenses son el reflejo de un agotamiento crítico de las capacidades industriales y de almacenamiento de las potencias occidentales.

Los miembros europeos de la OTAN han reducido de forma drástica sus reservas de interceptores Patriot debido a las donaciones a gran escala enviadas para apoyar a Ucrania, un destino que la propia administración de Washington ha definido como prioritario en detrimento de otros clientes tradicionales.

A esto se añade a que el propio Ejército de los Estados Unidos llegó a gastar más de ochocientos de sus propios interceptores en un breve lapso de tan solo cinco días durante la guerra contra Irán.

La vía surcoreana

Frente a este cuello de botella en Occidente, la propuesta tecnológica de Seúl emerge como una alternativa sumamente atractiva para las autoridades suizas. El sistema L-SAM, cuyo desarrollo oficial fue completado con éxito a finales de 2024, ofrece capacidades técnicas que superan en varios aspectos clave a la familia de misiles Patriot.

Diseñado originalmente como un pilar fundamental del sistema de Defensa Aérea y de Misiles de Corea del Sur para contrarrestar amenazas balísticas y nucleares complejas, el L-SAM destaca por su capacidad para interceptar objetivos a altitudes significativamente mayores.

Sistemas L-SAM surcoreanos

Sistemas L-SAM surcoreanos LIG Nex1

Mientras que el Patriot PAC-3 MSE (la versión más moderna de este misil) opera fundamentalmente en la fase terminal y se limita a neutralizar amenazas balísticas por debajo de los 30 o 40 kilómetros de altura, el L-SAM surcoreano está diseñado para destruir objetivos entrantes en una franja situada entre los 50 y 60 kilómetros.

Asimismo, el alcance horizontal del sistema asiático representa una ventaja operativa contundente para la protección territorial frente a ofensivas saturadas a gran escala. El L-SAM posee un rango de interceptación estimado de entre 150 y 200 kilómetros contra misiles balísticos, una cobertura muy superior en comparación con el rango de entre 35 y 60 kilómetros que ofrece el PAC-3 MSE.

Esta arquitectura de doble función le otorga al L-SAM la versatilidad de actuar tanto como un escudo de defensa aérea de área extendida capaz de abatir aeronaves tradicionales como un interceptor especializado de alta cota frente a proyectiles balísticos, emulando las funciones de sistemas avanzados como el THAAD estadounidense o la familia Arrow de origen israelí.

Aunque Suiza también ha evaluado de forma abierta otras opciones de relevancia en el mercado internacional, como el sistema europeo Eurosam SAMP/T NG, el alemán Diehl IRIS-T SLX y los 'Honda de Davíd' israelíes, los análisis de defensa sitúan a este último y al L-SAM como los únicos realmente dotados de la polivalencia multifuncional necesaria para reemplazar la capacidad del Patriot.

No obstante, la industria de defensa de Corea del Sur cuenta con la ventaja de estar ganando una sólida cuota de mercado en el continente europeo gracias a un rendimiento superior, plazos de entrega sustancialmente más cortos y costes económicos notablemente inferiores a los de sus rivales, todo ello bajo estrictos estándares de interoperabilidad con la OTAN.

A pesar de que el L-SAM se halla en sus fases iniciales de despliegue y de que la cadena de producción prioriza actualmente el equipamiento de la Fuerza Aérea de la República de Corea, los planificadores prevén que su disponibilidad efectiva para clientes de exportación se materializará mucho antes que cualquier nueva entrega del saturado sistema Patriot debido a la menor cantidad de países que realizan pedidos.