Uno de los interceptores de la empresa Greenjets.
Londres toma la delantera en la carrera europea por desarrollar defensas 'low cost' frente a la guerra de drones
Defensa adjudica 3,16 millones de libras a tres pymes para diseñar interceptores.
Primer país de los cinco socios del programa europeo en formalizar contratos.
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La guerra en Ucrania ha cambiado las reglas del combate aéreo. El empleo masivo de drones baratos y de producción rápida ha obligado a los países europeos a replantear sus sistemas de defensa antiaérea, diseñados durante décadas para interceptar amenazas mucho más costosas. En este nuevo escenario, el Reino Unido ha dado el primer paso para desarrollar una respuesta común en Europa.
El Ministerio de Defensa británico (MoD) ha adjudicado contratos por valor de 3,16 millones de libras a tres empresas para diseñar una nueva generación de interceptores de bajo coste capaces de derribar drones y otras amenazas aéreas.
Con esta decisión, Londres se convierte en el primer país de los cinco socios del programa europeo (Reino Unido, Polonia, Francia, Italia y Alemania) en formalizar contratos dentro de una iniciativa conjunta destinada a reforzar la defensa aérea del continente.
La iniciativa cobra especial relevancia en un contexto en el que los ataques con enjambres de drones se han convertido en una de las principales amenazas para las fuerzas armadas.
El propio Ministerio británico recuerda que Rusia lanzó en marzo de 2026 una media superior a 200 drones diarios contra Ucrania, una intensidad que evidencia el reto al que se enfrentan los actuales sistemas antiaéreos, mucho más caros y lentos de producir que los aparatos a los que deben hacer frente.
El programa británico, denominado Low-Cost Air Defence Effectors (LCADE), forma parte de Low-Cost Effectors and Autonomous Platforms (LEAP), una iniciativa que reúne a los citados cinco países con el objetivo de desarrollar interceptores asequibles y sistemas autónomos capaces de producirse a gran escala.
Cada uno de estos países desarrollará primero una competición nacional para seleccionar sus propuestas tecnológicas antes de pasar a una fase multinacional. El objetivo es impulsar la cooperación industrial, acelerar la innovación y dotar a los aliados europeos de capacidades que puedan fabricarse con rapidez y en grandes volúmenes.
Tres pymes al frente del desarrollo
La iniciativa busca desarrollar efectores baratos y plataformas autónomas, con ciclos de desarrollo cortos y producción rápida, tomando como referencia la experiencia de Ucrania, y refleja además una de las grandes tendencias del rearme europeo: reforzar la capacidad industrial para sostener conflictos de alta intensidad, donde el coste y la velocidad de fabricación pesan tanto como las prestaciones tecnológicas.
Los contratos han sido adjudicados a Frankenberg Technologies, Greenjets y Cambridge Aerospace, tres pequeñas y medianas empresas que desarrollarán y pondrán a prueba sus respectivos diseños.
Según el Ministerio de Defensa, las tres compañías cuentan con presencia en el Reino Unido y se han comprometido a desarrollar capacidad de fabricación en el país, contribuyendo al empleo especializado en Cambridge, Milton Keynes, Bristol y Stevenage.
El Ministerio de Defensa destaca especialmente la incorporación de Cambridge Aerospace, una empresa identificada recientemente como proveedor potencial, como ejemplo de la voluntad de abrir el mercado de defensa a nuevos actores tecnológicos capaces de aportar soluciones innovadoras.
Acelerar la innovación militar
La adjudicación ha sido gestionada por Commercial X, un equipo del National Armaments Director (NAD) Group creado para reducir los plazos de contratación y facilitar el acceso de pequeñas empresas innovadoras a los programas de defensa.
Esta unidad ya ha participado en la contratación de programas relacionados con armas hipersónicas y sistemas de energía dirigida, además de firmar recientemente contratos por un valor de hasta cuatro millones de libras con trece futuras empresas tecnológicas británicas de alto crecimiento.
La siguiente fase del programa estará orientada a identificar aquellos sistemas que puedan fabricarse a gran escala en los cinco países participantes, apoyándose en una capacidad industrial suficiente y en cadenas de suministro capaces de responder con rapidez a las necesidades de los aliados.
El director nacional de Armamento del Reino Unido, Rupert Pearce, aseguró que "con la adjudicación de estos contratos, Commercial X y el programa LCADE demuestran las capacidades potentes y de bajo coste que podemos desarrollar cuando abrimos la defensa y colaboramos con algunas de las empresas más ágiles e innovadoras del Reino Unido".
Además, subrayó que "a través del programa LEAP, estamos uniendo fuerzas más allá de nuestras fronteras para adquirir rápidamente nuevos sistemas, apoyando tanto al Reino Unido como a nuestros aliados frente a la creciente amenaza de los drones empleados de forma masiva".
Por su parte, el consejero delegado de Greenjets, Anmol Manohar, afirmó que la compañía está "extremadamente orgullosa" de haber obtenido este contrato dentro del programa LCADE y destacó que permitirá demostrar "el papel que las empresas británicas innovadoras pueden desempeñar para reforzar rápidamente las capacidades nacionales de defensa".
Asimismo, adelantó que la empresa iniciará las pruebas de demostración junto al Ministerio de Defensa y sus socios a lo largo de este año.