Una representación del Marauder, que se construirá en el nuevo astillero de Saronic en Luisiana.

Una representación del Marauder, que se construirá en el nuevo astillero de Saronic en Luisiana. Saronic

Observatorio de la Defensa

Saronic y Castelion preparan el primer lanzamiento de un vehículo hipersónico desde una embarcación no tripulada

Las compañías tienen previsto realizar una demostración marítima de esta capacidad en 2027.

Más información: Así es Corsair, el dron marino que rescató a los dos pilotos del helicóptero Apache de EEUU derribado por Irán en Omán

Y.R.
Publicada
Las claves

Las claves

Saronic y Castelion colaboran para lanzar por primera vez un vehículo hipersónico desde una embarcación de superficie no tripulada.

La demostración marítima está prevista para 2027 e integrará el misil hipersónico Blackbeard con el buque autónomo Marauder.

Este avance permitirá a las fuerzas armadas de EE.UU. aumentar la flexibilidad operativa y multiplicar los puntos de lanzamiento de misiles.

Ambas compañías están realizando fuertes inversiones industriales para incrementar la producción de misiles y embarcaciones autónomas en los próximos años.

Las compañías estadounidenses Saronic y Castelion han anunciado un acuerdo para desarrollar y demostrar el primer lanzamiento de un vehículo hipersónico desde una embarcación de superficie no tripulada, una capacidad que aspira a reforzar las opciones de ataque de largo alcance de Estados Unidos mediante plataformas autónomas y de bajo coste.

La iniciativa combinará el vehículo hipersónico Blackbeard de Castelion con el buque no tripulado de tamaño medio Marauder, desarrollado por Saronic. Ambas compañías, fundadas a finales de 2022, tienen previsto realizar una demostración marítima de esta capacidad en 2027.

Se trata de la primera integración conocida entre sistemas de superficie autónomos y armamento hipersónico.

El objetivo es acelerar el despliegue de capacidades de ataque distribuidas mediante la combinación de embarcaciones no tripuladas con misiles hipersónicos concebidos para ser más asequibles y escalables que los sistemas tradicionales.

"El lanzamiento de un hipersónico de Castelion desde un Marauder cambia significativamente la forma en que cualquier adversario calcula dónde y cómo puede golpear Estados Unidos", señaló Dino Mavrookas, cofundador y consejero delegado de Saronic.

A su juicio, la combinación de capacidades marítimas autónomas y ataque hipersónico permitirá aumentar la capacidad, la credibilidad y la disponibilidad operativa de estas armas.

Más plataformas y puntos de lanzamiento

Las dos compañías sostienen que el empleo de sistemas hipersónicos desde plataformas no tripuladas ofrece a los mandos militares nuevas opciones para generar capacidad de ataque sin depender exclusivamente de buques o plataformas tripuladas, habitualmente más costosas y limitadas en número.

La distribución de lanzadores entre un mayor número de plataformas de menor coste permitiría incrementar la profundidad de los arsenales disponibles, ampliar la flexibilidad operativa y multiplicar los posibles puntos de lanzamiento.

Esto dificultaría la planificación defensiva de un potencial adversario al aumentar las incertidumbres sobre trayectorias, ubicaciones y momentos de ataque.

La colaboración entre ambas compañías se remonta a 2025, con pruebas del sistema Blackbeard apoyadas por la embarcación autónoma Corsair. Desde entonces, impulsan trabajos conjuntos de validación tecnológica para acelerar ensayos y preparar la demostración prevista en 2027.

Bryon Hargis, cofundador y consejero delegado de Castelion, aseguró que la combinación de Blackbeard y Marauder proporcionará a las fuerzas armadas estadounidenses "más oportunidades de lanzamiento, desde más ubicaciones y con menos limitaciones operativas".

Expansión industrial

El anuncio llega acompañado de importantes inversiones industriales por parte de ambas compañías. Castelion afirma estar ampliando su capacidad de producción con el objetivo de fabricar varios miles de misiles Blackbeard al año.

Para ello impulsa Project Ranger, un complejo industrial de 1.000 acres situado en New Mexico y respaldado por más de 250 millones de dólares de capital privado, destinado a la fabricación de sistemas hipersónicos.

Por su parte, Saronic está ejecutando una ampliación de 300 millones de dólares en su astillero de Franklin, que añadirá cerca de 28.000 metros cuadrados de capacidad productiva y cuya finalización está prevista para finales de 2026. La compañía estima que las nuevas instalaciones permitirán fabricar hasta 20 embarcaciones Marauder al año.

A ello se suma su centro de producción de Austin, diseñado para construir miles de embarcaciones autónomas de pequeño tamaño anualmente, así como el proyecto Port Alpha, un futuro astillero de nueva generación con el que la empresa busca contribuir a la revitalización de la base industrial marítima estadounidense.

Con estas inversiones, Saronic y Castelion pretenden disponer de la infraestructura necesaria para producir y desplegar esta nueva capacidad combinada a una escala que consideran compatible con las necesidades de disuasión de Estados Unidos y sus aliados.