Carros Leopardo 2E
Indra fabrica en Córdoba los primeros radares Nemus que proporcionan cobertura contra misiles y drones a blindados
Se trata de una tecnología fundamental para la autoprotección de los vehículos en el campo de batalla ante amenazas modernas como los drones kamikaze.
Más información: Nemus, el radar español que ya se ha probado en los tanques del Ejército de Tierra: así puede detectar cualquier dron o misil
La factoría de la compañía tecnológica Indra en Córdoba entregó el pasado mes de mayo los primeros radares AESA Nemus.
Se trata de un sistema de última generación, compacto y ligero, diseñado para integrarse en vehículos militares y protegerlos frente a amenazas como proyectiles, misiles o drones.
Otro campo de aplicaciones es como sensor integrado en soluciones contra drones (C-UAS) y radares de vigilancia terrestre (GSR, Ground Surveillance Radar).
Este hito, según indican en un comunicado, supone un avance clave en el desarrollo del programa Nemus y refuerza el posicionamiento de la planta cordobesa dentro de los programas de defensa.
Se trata del resultado del "esfuerzo conjunto de las áreas de ingeniería, producción, calidad, logística y compras de Indra, que han coordinado su trabajo para alcanzar este objetivo".
La compañía apunta además a "un nuevo modelo de fabricación en serie" que han aplicado en las instalaciones andaluzas.
En particular, uno basado en "líneas semiautomáticas y procesos altamente estandarizados, con trazabilidad completa y registro de parámetros".
Hace justo un año, Indra probó con éxito el radar Nemus de protección activa contra drones y proyectiles en carros de combate Leopard.
Los ensayos se llevaron a cabo en el Centro de Instrucción de las Unidades Acorazadas en Zaragoza y tuvieron la presencia del director de Adquisiciones del Mando Logístico del Ejército de Tierra, el general de brigada Luis Sanz Muñoz.
Las pruebas tuvieron como objetivo comprobar que el radar Nemus se integra de forma conveniente con la plataforma y siguieron a una campaña anterior en el Centro de Evaluación y Experimentación Radioeléctrica que el Ejército tiene en Guadalajara.
Radar Nemus
El sistema Nemus de Indra "es el más avanzado de su clase en Europa", según la propia compañía. Se basa en un radar de barrido electrónico AESA, de pequeñas dimensiones y peso, diseñado para instalarse en una gran variedad de vehículos.
Si bien las pruebas se realizaron a bordo de un tanque Leopard, el sistema puede también integrarse en cualquier tipo de vehículo mecanizado y carro de combate. El objetivo es "detectar, identificar y realizar el seguimiento" de una amplia variedad de amenazas.
Entre ellas, se posicionan los drones, los microdrones y todo tipo de proyectiles, "desde misiles anticarro y lanzagranadas hasta municiones tipo flecha, que alcanzan velocidades supersónicas, con el objetivo de activar las contramedidas necesarias para neutralizarlos".
Prueba del radar Nemus en un tanque Leopard
Tal y como recogen desde Indra, Nemus está "dotado de inteligencia para discriminar falsos blancos y resistir intentos del adversario de interferir en su funcionamiento mediante técnicas de jamming". Estas últimas son las ya tradicionales interferencias de guerra electrónica.
"También se distingue de otros sistemas por su capacidad para operar en condiciones meteorológicas extremas, tanto de humedad como de frío o calor".
Los radares embarcados en vehículos terrestres se han convertido en una de las piezas clave de los blindados, una tecnología puntera muy complicada de desarrollar y al alcance, por el momento, de muy pocos.
Se trata, de hecho, de una "tecnología clave para asegurar la soberanía y autonomía de cualquier ejército europeo". Debido esencialmente a que resulta "imprescindible para operar en los teatros de operaciones modernos".
El empleo masivo de drones de todo tipo es considerado como una amenaza para organizar las estrategias de autoprotección de las unidades desplegadas en el campo de batalla. Estas aeronaves tienen un coste bajísimo y están disponibles en todo el mundo.
Sin embargo, representan igualmente una "importante amenaza" para activos de gran valor como son los tanques Leopard, que se ven enfrentados en la diferencia abismal de coste entre un blindado de este tipo y un dron de unos cientos de euros cargado con explosivos.
Dos componentes del radar Nemus de Indra integrados en un tanque Leopard
Nemus será, por tanto, un elemento clave para la creación de un sistema completo de detección, monitorización y neutralización de amenazas aéreas contracarro, independientemente de su naturaleza.
En la actualidad, las contramedidas pasan por el despliegue de señuelos o bombas de humo, herramientas demasiado básicas para los sistemas de guiado actuales. Por ello, el despliegue de este radar sería clave para la supervivencia de carros y tripulantes que contarían con mejor conciencia situacional.
Si finalmente termina por integrarse en los blindados españoles, podrá trabajar junto a algún tipo de armamento cinético con el fin de derribar las amenazas aéreas antes mencionadas. Se trata de una tecnología presente en otros países del mundo, como Israel.
"El sistema es una de las soluciones de vanguardia que la compañía desarrolla para digitalizar y dotar de inteligencia a los vehículos militares", explican. Una rama en la que también participan en otros blindados de primer orden.
Instalaciones en Córdoba
La factoría de radares de Indra en Córdoba se enmarca en la apuesta de la compañía por convertir la ciudad en uno de sus principales polos industriales de la rama de defensa.
Con este proyecto, que se dio a conocer en julio de 2025, la compañía puso en marcha una nueva planta en el polígono industrial de Las Quemadas, a las afueras de la ciudad y próxima a la futura Base Logística del Ejército de Tierra.
Las instalaciones, de alrededor de 13.000 metros cuadrados, están destinadas a la producción de radares de última generación en los ámbitos civil y militar.
Dentro de ellos se encuadran los sistemas antidron, de vigilancia espacial y radares tácticos, como parte de una "estrategia de refuerzo de las capacidades productivas y tecnológicas".