Bomberos trabajan en el lugar donde un edificio de apartamentos quedó destruido tras un ataque ruso con misiles y drones, en el marco de la ofensiva de Rusia contra Ucrania, en Kyiv, Ucrania, el 24 de mayo de 2026. Reuters
Bruselas alerta del “riesgo nuclear” tras el uso ruso del misil hipersónico Oréshnik en Kiev
El arma lleva en servicio desde finales de 2025, cuenta con un alcance de 5.000 km y la posibilidad de atacar a seis objetivos en un único lanzamiento.
Más información: Bielorrusia muestra en un vídeo el despliegue del misil hipersónico ruso 'Oreshnik' capaz de alcanzar los 5.000 km
El uso por parte de Rusia del misil hipersónico Oréshnik en los ataques nocturnos contra objetivos militares en Ucrania ha disparado la preocupación en la Unión Europea ante una posible escalada tecnológica y estratégica del conflicto.
La utilización de este sistema, considerado uno de los más avanzados del arsenal ruso y con capacidad para portar ojivas nucleares, provocó una reacción inmediata en Bruselas y reavivó la atención sobre la creciente intensidad de la campaña aérea del Kremlin.
La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, condenó el lanzamiento del Oréshnik y advirtió de que su empleo “constituye una táctica política de intimidación y una imprudente política de riesgo nuclear”.
No es la primera vez que Moscú usa el Oréshnik en su guerra contra Ucrania. El medio ucraniano 'The Kyiv Independent' indicó que los militares rusos lo utilizaron por primera vez en noviembre de 2024, en un ataque contra la urbe oriental de Dnipró, e hizo lo propio contra la región de Leópolis, en el oeste del país invadido, el pasado 9 de enero.
Las declaraciones de Kallas se produjeron tras una nueva oleada de bombardeos rusos que golpeó distintos puntos de Ucrania y que tuvo como principal objetivo Kiev, según informó la Fuerza Aérea ucraniana.
Aunque Moscú aseguró haber atacado infraestructuras y objetivos militares, varios proyectiles impactaron también en áreas residenciales de la capital, dejando cuatro muertos y casi cien heridos.
“Rusia se ha encontrado en un callejón sin salida en el campo de batalla, por lo que aterroriza a Ucrania con ataques deliberados contra los centros urbanos. Se trata de actos terroristas abominables destinados a matar al mayor número posible de civiles”, afirmó Kallas a través de redes sociales.
El Oréshnik representa uno de los desarrollos más sensibles de la industria militar rusa en materia de armamento estratégico. Se trata de un arma imposible de detener por los sistemas antiaéreos convencionales, diseñada para una guerra nuclear.
El arma lleva en servicio desde finales de 2025, cuenta con un alcance de 5.000 km y la posibilidad de atacar a seis objetivos en un único lanzamiento.
Su capacidad hipersónica y su potencial para transportar cargas nucleares han convertido su empleo en Ucrania en un elemento de presión política y psicológica tanto sobre Kiev como sobre sus aliados occidentales.
Aumento de la capacidad
La creciente utilización de sistemas avanzados por parte de Moscú coincide además con un aumento de la actividad aérea rusa. Según el parte difundido por la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia lanzó durante la noche un total de 690 sistemas de ataque aéreo, entre drones y misiles de distintos tipos, en uno de los mayores bombardeos registrados sobre territorio ucraniano en los últimos meses.
Las defensas antiaéreas ucranianas aseguraron haber derribado 549 drones y neutralizado 55 misiles rusos, aunque varios proyectiles lograron alcanzar objetivos en Kiev.
Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sostuvo que el ataque “pone de manifiesto la brutalidad del Kremlin y su desprecio tanto por la vida humana como por las negociaciones de paz”. A su juicio, “el terror contra la población civil (...) es una muestra de desesperación”.
Von der Leyen confirmó además que la Unión Europea trabaja en nuevos paquetes de apoyo militar destinados a reforzar las capacidades defensivas ucranianas frente a ataques de alta intensidad. “Estamos preparando más ayuda para reforzar sus sistemas de defensa aérea”, señaló.
En paralelo, las autoridades rusas dieron por concluidas las labores de búsqueda y rescate en Lugansk, territorio anexionado por Moscú, donde un ataque ucraniano ocurrido entre el jueves y el viernes dejó 21 muertos y más de 40 heridos, según el balance oficial difundido por las autoridades prorrusas.