Captura de pantalla de un vídeo publicado en redes sociales.

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Observatorio de la Defensa

Kiev ensaya una nueva táctica aérea: drones suicidas liberados desde aerostatos a 8 kilómetros de altura

El ensayo refleja hasta qué punto Ucrania está convirtiendo la guerra de drones en un laboratorio de innovación constante, especialmente en el terreno de los ataques de profundidad.

Más información: El sistema Hornet demuestra su capacidad para neutralizar enjambres de drones junto al Ejército de Tierra

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Las claves

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Ucrania ha probado el lanzamiento de drones suicidas Hornet desde aerostatos a 8 km de altura, duplicando su alcance operativo hasta unos 300 km.

El dron Hornet, de fabricación estadounidense, destaca por su guiado asistido por inteligencia artificial y capacidad de resistir interferencias electrónicas.

Estos drones se utilizan sistemáticamente para atacar rutas logísticas rusas en la región de Donetsk, afectando depósitos, vehículos e infraestructuras en la retaguardia.

La táctica permite ahorrar batería y ampliar el alcance, ya que el dron planea buena parte del trayecto antes de activar su motor en la fase ofensiva.

Ucrania vuelve a evidenciar su capacidad de adaptación táctica y su dominio en la denominada “guerra de drones”. El país ha probado el lanzamiento del dron suicida Hornet desde un aerostato cautivo a gran altitud, una combinación que, según canales militares ucranianos, podría duplicar su alcance operativo hasta los 300 kilómetros.

La prueba, cuyos detalles circularon en canales vinculados al entorno militar ucraniano, consistió en elevar un Hornet mediante un globo aerostático hasta unos 8 kilómetros de altura. El aerostato recorrió previamente 42 kilómetros desde el punto de lanzamiento antes de liberar el dron en pleno vuelo.

Según fuentes ucranianas, el aparato apenas consumió un 5% de batería en el desplazamiento, lo que permitió reservar su autonomía para la fase ofensiva. El ensayo refleja hasta qué punto Ucrania está convirtiendo la guerra de drones en un laboratorio de innovación constante, especialmente en el terreno de los ataques de profundidad contra logística rusa.

El Hornet es un dron de ataque de ala fija y un solo uso fabricado por la compañía estadounidense Perennial Autonomy. Cuenta con una envergadura aproximada de dos metros, puede transportar una carga útil cercana a cinco kilogramos y vuela a unos 100 kilómetros por hora.

Su principal rasgo diferencial es el sistema de guiado asistido por inteligencia artificial, diseñado para resistir interferencias electrónicas. El dron despega mediante una catapulta neumática y su coste unitario se sitúa, según configuraciones, entre los 5.000 y los 12.000 dólares.

El sistema Hornet.

El sistema Hornet.

El Hornet ha ido ampliando su presencia tanto en maniobras de la OTAN como en combate real. Unidades del Ejército estadounidense los han empleado en ejercicios desarrollados en Lituania, Polonia y Alemania durante mayo de 2026.

Recientemente, también ha sido utilizado en las maniobras Balikatan 2026, en Filipinas, durante ejercicios con fuego real contra objetivos anfibios simulados de tipo chino.

Su uso en Ucrania

Pero es en Ucrania donde el sistema está consolidando su reputación operativa. El 1º Cuerpo Azov de la Guardia Nacional confirmó el uso sistemático de estos drones contra rutas logísticas rusas en la región de Donetsk, incluidas carreteras en torno a Vuhledar, Andriivka, Horlivka, Lysychansk y la circunvalación de Donetsk.

Las grabaciones difundidas por los operadores mostraban vuelos sobre la ciudad ocupada de Donetsk a más de 50 kilómetros del frente. Los pilotos de Azov aseguraron además que estaban patrullando carreteras situadas hasta 160 kilómetros detrás de la línea de contacto y, en mayo de 2026, prometieron ampliar todavía más la profundidad de ataque.

El grupo de análisis Tochnyi documentó que este tipo de golpes de alcance medio se duplicaron entre febrero y marzo de 2026 hasta alcanzar al menos 288 incursiones dirigidas contra depósitos de suministro, vehículos logísticos, infraestructuras eléctricas y sistemas de defensa aérea rusos en la retaguardia.

Relevancia estratégica

La relevancia estratégica de estos ataques es considerable. Las fuerzas rusas dependen de redes de carreteras y ferrocarriles para trasladar munición, combustible, alimentos y reemplazos hacia las unidades desplegadas en primera línea. Interrumpir ese flujo de forma sostenida degrada la capacidad de combate de un modo que ni la artillería ni la presión frontal logran por sí solas.

El Hornet resulta especialmente útil en ese escenario porque su sistema asistido por IA le permite identificar y atacar vehículos de manera autónoma en la fase final del vuelo, incluso bajo interferencias electrónicas. Operadores rusos de guerra electrónica llegaron a describirlo como “altamente peligroso” en informes difundidos en blogs militares rusos.

Dron interceptor Hornet en su catapulta de lanzamiento

Dron interceptor Hornet en su catapulta de lanzamiento Izan González Campo de Maniobras y Tiro Álvarez de Sotomayor (Almería)

El concepto del lanzamiento desde aeróstato combina, según las fuentes ucranianas, tres mecanismos distintos para extender el alcance. El primero es puramente físico: el globo transporta el dron horizontalmente hacia la zona objetivo sin consumir batería.

El segundo es la ventaja energética de la altitud. Liberado a unos 8 kilómetros, el aparato puede planear durante buena parte del trayecto antes de activar el motor, ahorrando energía que normalmente se emplearía en ascender.

El tercero es consecuencia directa de los dos anteriores: el Hornet llega al punto de liberación con casi toda la batería intacta, conservando así prácticamente toda su autonomía para la fase ofensiva.

La combinación de esos tres factores es la que explica la estimación ucraniana de duplicar el alcance operativo del sistema. Sin embargo, la cifra de 300 kilómetros debe considerarse, por ahora, una proyección operativa pendiente de nuevas pruebas documentadas.