El SMASH 2000L (3000) es el sistema de control de tiro más reciente y avanzado.

El SMASH 2000L (3000) es el sistema de control de tiro más reciente y avanzado.

Observatorio de la Defensa

El Pentágono apuesta por los fusiles antidrón israelíes SMASH impulsados por inteligencia artificial

Smart Shooter ha obtenido un contrato del US Army valorado en 10,7 millones de dólares para suministrar su sistema de control de tiro SMASH 2000LE.

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Las claves

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El Pentágono ha adquirido el sistema israelí SMASH 2000LE, un control de tiro con inteligencia artificial para fusiles, por 10,7 millones de dólares.

El sistema SMASH permite a los soldados abatir pequeños drones con gran precisión, sin necesidad de sustituir su armamento convencional.

Estados Unidos está desplegando esta tecnología en varias ramas de sus fuerzas armadas como respuesta a la creciente amenaza de drones en el campo de batalla.

El sistema SMASH también ha sido adoptado por fuerzas militares de Israel, Reino Unido, Alemania y otros países de la OTAN, reflejando la prioridad estratégica de la defensa antidrón.

La guerra de Ucrania ha redefinido la amenaza aérea en el campo de batalla. Ya no solo preocupan misiles o cazabombarderos, los drones comerciales de bajo coste, adaptados para ataque o reconocimiento, han demostrado capacidad para destruir blindados, guiar la artillería y golpear a la infantería con una eficacia inédita.

En ese nuevo escenario, el Ejército de Estados Unidos está acelerando la incorporación de capacidades antidrón a nivel táctico y acaba de reforzar esa apuesta con una nueva compra del sistema israelí SMASH.

La compañía israelí Smart Shooter ha obtenido un nuevo contrato del US Army valorado en 10,7 millones de dólares para suministrar su sistema de control de tiro SMASH 2000LE, una solución de inteligencia artificial diseñada para convertir un fusil estándar en un arma eficaz contra pequeños drones. Las entregas están previstas para el tercer trimestre de 2026.

La operación se suma a otros contratos recientes obtenidos por la firma israelí: uno con el Ejército estadounidense en mayo de 2025, otro con el Cuerpo de Marines en julio del mismo año y un tercero firmado en marzo de 2026 con la estructura JIATF-401 para la Fuerza Aérea.

El patrón apunta a una tendencia inequívoca: Washington está desplegando de forma simultánea esta tecnología en distintas ramas de sus Fuerzas Armadas. Al mismo tiempo, evidencia una transformación cada vez más marcada en el Departamento de Guerra: la urgencia por acelerar la incorporación de capacidades consideradas críticas frente a amenazas emergentes.

IA y el disparo de precisión

El SMASH 2000LE —también identificado como SMASH 3000SA— representa una evolución del sistema original desarrollado por la compañía. El dispositivo se instala directamente sobre el carril Picatinny de un fusil convencional y combina visión artificial, inteligencia artificial y algoritmos avanzados de seguimiento de objetivos.

En la práctica, el sistema detecta, identifica y sigue automáticamente pequeños drones en movimiento, ayudando al soldado a realizar disparos extremadamente precisos contra objetivos aéreos que, de otro modo, serían muy difíciles de abatir con un arma ligera convencional.

La gran ventaja operativa es que no obliga a sustituir el armamento existente ni requiere complejos sistemas de defensa aérea. El combatiente mantiene su fusil habitual, pero adquiere una capacidad antidrón que hasta hace poco estaba reservada a sistemas colectivos mucho más caros o a misiles interceptores de elevado coste.

La nueva variante incorpora además conectividad con sensores externos y sistemas de gestión del combate, permitiendo integrar la información táctica en redes de mando y control más amplias. Esa dimensión de guerra conectada es especialmente relevante en los conflictos actuales, donde la velocidad de detección y reacción resulta decisiva.

La guerra futura

Las declaraciones de Michal Mor, consejera delegada de Smart Shooter, resumen perfectamente el cambio doctrinal que atraviesan los ejércitos occidentales.

“A medida que las amenazas de drones evolucionan en escala, accesibilidad y complejidad, las fuerzas armadas requieren sistemas probados, desplegables rápidamente y operables directamente en el borde táctico”, señaló la directiva tras anunciarse el contrato.

La referencia no es casual. Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, los drones FPV —aparatos comerciales modificados para ataque directo— han demostrado una eficacia devastadora contra vehículos blindados.

Una carrera global

El sistema SMASH ya ha sido desplegado por fuerzas militares y de seguridad de Estados Unidos, Israel, Reino Unido, Alemania y otros países de la OTAN. La expansión internacional del sistema refleja hasta qué punto la defensa contra pequeños UAV se ha convertido en una prioridad estratégica para las fuerzas terrestres occidentales.

El caso británico resulta especialmente significativo. Las Fuerzas Armadas del Reino Unido llevan años trabajando en capacidades de neutralización de drones a nivel táctico, especialmente tras las lecciones obtenidas en Oriente Próximo y Europa del Este.

La OTAN, además, está impulsando programas acelerados de adaptación doctrinal para responder a amenazas aéreas de bajo coste y alta saturación.

La experiencia operativa real también ha sido un factor clave para el éxito comercial de Smart Shooter. En el actual entorno estratégico, el término “combat proven” ha dejado de ser un simple argumento de marketing para convertirse en un criterio decisivo de adquisición.