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La industria de defensa reclama menos burocracia: “No podemos tardar 20 años en desarrollar capacidades”
Saab, Indra, Airbus, Navantia y Escribano coinciden en que Europa debe acelerar la toma de decisiones, reforzar la cooperación industrial y reducir la fragmentación frente a EEUU y China.
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La gran industria europea de defensa lanzó este martes desde Madrid un mensaje casi unánime: Europa tiene músculo industrial y capacidad tecnológica para reforzar su autonomía estratégica, pero sigue atrapada entre la fragmentación nacional, la lentitud política y la dispersión de programas.
Ese fue el eje del Foro de Alto Nivel sobre la Política y la Industria de Defensa Suecia-España, celebrado en la residencia de la embajada de Suecia en Madrid, donde participaron los máximos responsables de Saab, Indra, Airbus España, Navantia y EM&E Group.
La conclusión compartida fue clara: el problema europeo ya no es solo de presupuesto, sino de velocidad, coordinación y escala industrial.
El presidente y CEO de Saab, Micael Johansson, rechazó la idea de que Europa dependa inevitablemente de Estados Unidos para sostener su defensa.
“Existe el rumor de que Europa no entrega y de que tenemos que comprar liderazgo a Estados Unidos. Pero ellos también tienen serios problemas para aumentar su capacidad de producción”, afirmó.
El presidente y CEO de Saab, Micael Johansson.
El ejecutivo sueco defendió que la base industrial europea “es realmente buena” y recordó cómo el continente ha multiplicado la producción de munición de 155 mm desde el inicio de la guerra en Ucrania.
“Hace unos años hablábamos de producir un millón al año. Ahora estamos produciendo dos millones al año”, señaló.
Johansson subrayó que la industria ya está ampliando fábricas, líneas de ensamblaje y capacidades productivas, aunque advirtió de que Europa aún no ha decidido qué nivel de producción quiere mantener a largo plazo.
“Debemos acordar con los gobiernos europeos que estamos dispuestos a pagar una especie de prima de seguro para no volver a caer por debajo de una masa crítica”, añadió.
“27 sistemas distintos”
Uno de los mensajes más repetidos durante el debate fue la necesidad de reducir duplicidades nacionales y concentrar recursos en grandes proyectos comunes europeos.
El CEO de Indra, José Vicente de los Mozos, fue especialmente contundente: “No podemos desarrollar 27 sistemas distintos". Necesitamos converger. Ese es el primer paso: converger en los requisitos”.
El CEO de Indra, José Vicente de los Mozos.
Para el directivo español, José Vicente de los Mozos, CEO de Indra, reclamó que Europa defina prioridades estratégicas comunes para evitar la fragmentación industrial y la duplicación de capacidades en sectores clave como la defensa antiaérea.
Situó además la lentitud en la toma de decisiones como la principal desventaja europea frente a Estados Unidos y China. “El problema hoy, cuando comparamos Europa con Estados Unidos o China, es la velocidad para tomar decisiones”, advirtió.
A su juicio, Europa dispone de instrumentos financieros, programas e iniciativas industriales, pero sigue sin convertirlos en capacidades operativas reales con suficiente rapidez. “Tenemos demasiadas herramientas, pero no ocurre nada”, resumió.
De los Mozos insistió en que Europa necesita identificar “tres o cuatro proyectos estratégicos” realmente prioritarios y financiarlos conjuntamente. Entre ellos citó capacidades soberanas en inteligencia artificial, sistemas antidrones o grandes programas comunes europeos.
También subrayó que ninguna compañía europea puede competir sola frente a los gigantes estadounidenses. “La única manera es trabajar juntos y codesarrollar juntos”, aseguró.
En la misma línea, el presidente y CEO de Saab, Micael Johansson, defendió combinar soberanía nacional y europea para impulsar grandes programas comunes. “No es soberanía europea o soberanía nacional. Son las dos cosas al mismo tiempo”, afirmó.
FCAS: interoperabilidad
El FCAS, el gran sistema de combate aéreo europeo de nueva generación, salió en el turno de preguntas. Francisco Javier Sánchez, presidente de Airbus Spain, insistió en que el programa ya no debe entenderse como un avión aislado, sino como un auténtico “sistema de sistemas”.
“Estamos garantizando desde el diseño la interoperabilidad del sistema”, explicó. La compañía recordó que FCAS deberá integrarse con otras plataformas ya desplegadas en Europa, entre ellas el F-35 estadounidense y el Rafale francés.
Francisco Javier Sánchez, presidente de Airbus Spain.
“FCAS no es un sistema aislado”, advirtió el presidente de Airbus Spain. La interoperabilidad se perfila así como una de las grandes prioridades industriales del futuro europeo. “La interoperabilidad va a ser clave.”, insistió.
Y lanzó una advertencia tajante sobre el riesgo de repetir errores históricos en Europa: “Si los sistemas no hablan entre sí, tendremos otro problema sobre la mesa”.
“En defensa vamos tres veces más lentos”
La lentitud de los grandes programas militares europeos fue otro de los asuntos centrales del encuentro. Francisco Javier Sánchez comparó el ritmo de desarrollo de la aviación comercial con el sector de defensa y concluyó que Europa sigue moviéndose a velocidades incompatibles con el contexto geopolítico actual.
“Si desarrollar un avión comercial lleva ocho años, en defensa puede llevar más de veinte. Eso no es aceptable para Europa”, afirmó. Y reclamó “velocidad en la toma de decisiones, velocidad en la visión y velocidad en la alineación entre países”.
Imagen de grupo de algunos de los participantes del Foro, con el embajador de Suecia en el centro, Per-Arne Hjelmborn, que ejerció de anfitrión.
A su juicio, la industria europea sí sabe colaborar, pero necesita respaldo político y menos fragmentación. “Si compramos europeo, la colaboración surgirá automáticamente”, aseguró.
También defendió que la relación entre gobiernos es decisiva para desbloquear la cooperación industrial. "Gobierno a gobierno es un habilitador clave para que las industrias trabajen juntas”, afirmó.
Romper el eje franco-alemán
Uno de los mensajes políticos más relevantes llegó también desde Saab, su presidente defendió que el liderazgo industrial europeo no puede quedar limitado al tradicional eje franco-alemán y reivindicó el papel de países como España y Suecia.
“No puede haber solo dos actores dominantes en Europa”, afirmó. El ejecutivo sueco sostuvo que ambos países tienen industrias “complementarias” y capacidad para impulsar programas conjuntos de mayor dimensión.
“España y Suecia necesitan avanzar juntas con industrias complementarias que pueden hacer mucho”, señaló. También defendió que la cooperación más profunda llegará cuando ambos países compartan capacidades militares comunes.
“Si España y Suecia operan las mismas capacidades, la colaboración se profundizará automáticamente”, explicó.
“No podemos tener desarrollos de 20 años”
El CEO de EM&E Group, Fernando Fernández, centró parte de su intervención en la necesidad de acelerar radicalmente los ciclos industriales europeos. “No podemos tener desarrollos de 20 años”, afirmó.
Fernández defendió que la industria debe centrarse menos en la burocracia y más en entregar capacidades útiles a las fuerzas armadas. “La tecnología o la propiedad intelectual son importantes, pero lo importante es entregar el producto que necesitan las fuerzas armadas”, sostuvo.
El CEO de EM&E Group, Fernando Fernández.
En su opinión, el tiempo se ha convertido en la variable crítica de la defensa contemporánea. “No tiene sentido entregar algo tres o cuatro años después de que el conflicto haya cambiado”, advirtió.
El directivo también alertó sobre la dependencia tecnológica exterior europea y reclamó identificar las tecnologías realmente estratégicas. “Tenemos que identificar cuáles son las tecnologías estratégicas”, señaló.
Escala y autonomía tecnológica
La necesidad de ganar escala industrial apareció como otro de los grandes consensos del encuentro. Desde Airbus insistieron en que Europa no podrá competir mientras mantenga la actual fragmentación industrial. “Necesitamos escala. Sin escala no tenemos competitividad”, resumió su presidente.
Airbus alertó además sobre la vulnerabilidad de la cadena de suministro europea y recordó que un avión depende de millones de componentes. “Si falta una sola pieza de un avión, el avión no puede entregarse”, señaló la empresa.
La compañía citó además ámbitos tecnológicos donde Europa está perdiendo terreno frente a otras potencias. “Estamos perdiendo la carrera en baterías de ion-litio e inteligencia artificial”, advirtió.
Talento industrial y cooperación europea
Ricardo Domínguez, presidente de Navantia, defendió la necesidad de intensificar la colaboración entre empresas de defensa europeas para maximizar capacidades y preservar la autonomía operativa de los países.
España y Suecia comparten "capacidades industriales avanzadas" y "20 años de relación" con Saab integrando sus sistemas de combate, destacó.
La alianza se centra en sistemas navales avanzados, midiendo su valor por "sistemas de creación de conocimiento, integración de sensores y demandas de efectos futuros", defendió.
Se trata de una alianza, que calificó de “asociación teórica” fundamentada en “experiencia práctica en programas exigentes”, se centra especialmente en sistemas navales avanzados.
Ricardo Domínguez, presidente de Navantia.
El presidente de Navantia defendió una visión a largo plazo para medir el valor de estas cooperaciones. "En la futura cooperación marítima, el valor no debe medirse solo por dónde está bien ahora, sino por un tiempo muy largo, calificado por sistemas de creación de conocimiento, integración de sensores y demandas de efectos futuros", argumentó.
Domínguez también puso el foco en uno de los grandes desafíos industriales europeos: el talento. “Estamos trabajando con 55 universidades y 50 centros de formación para preparar las capacidades del futuro”, explicó.
El debate concluyó con una idea compartida por prácticamente todos los participantes: Europa necesita menos dispersión industrial, menos burocracia y más coordinación política si quiere mantener autonomía estratégica en defensa.
Los directivos coincidieron, en la mesa moderada por Alfonso Mateos, director de la oficina de The Grey en Madrid, en que el desafío no es únicamente invertir más dinero, sino invertir mejor, coordinar prioridades y acelerar la conversión de los programas industriales en capacidades militares reales.
"Sabemos trabajar juntos. El problema es alinearnos”" resumió José Vicente de los Mozos.