Skimsat, un diseño de Thales Alenia Space de satélite VLEO

Skimsat, un diseño de Thales Alenia Space de satélite VLEO

Observatorio de la Defensa

VLEO DEF, la constelación de satélites espía que lidera España en Europa: la primera del mundo en órbita ultrabaja

La vasca Sener lidera el programa asignado por la Agencia Europea de Defensa que deberá sentar las bases de la constelación hasta el 2030.

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Las claves

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España lidera el proyecto VLEO DEF, la primera constelación de satélites espía en órbita ultrabaja del mundo, coordinado por la empresa Sener.

El sistema operará entre 250 y 350 km de altura, permitiendo imágenes de alta resolución con cargas ópticas más económicas y estaciones receptoras más pequeñas.

El proyecto cuenta con la participación de 17 empresas y organismos de varios países europeos y enfrenta retos tecnológicos como la resistencia atmosférica y la durabilidad de materiales.

Estas tecnologías servirán tanto para aplicaciones militares en inteligencia y vigilancia como para la gestión de desastres naturales.

El espacio, como cuarto dominio de la guerra, se ha convertido en una de las prioridades de los países para establecer en órbita nuevos sistemas y capacidades. A menudo, estas tecnologías llegan de la mano de constelaciones de satélites, una fórmula en la que España participa a través de un programa financiado por los Fondos Europeos de Defensa.

Al frente del programa se sitúa la empresa vasca Sener, que tiene el objetivo de coordinar a un total de 17 compañías y organismos en el diseño de la primera constelación en órbita muy baja (VLEO o Very Low Earth Orbit) del mundo.

El proyecto, denominado VLEO DEF, cuenta con un presupuesto de 15,65 millones de euros, una duración de 30 meses y el objetivo de desarrollar las tecnologías más críticas para una constelación de vigilancia de este tipo.

Estos fondos están gestionados por la Agencia Europea de Defensa y son fruto de la coordinación de los Ministerios de Defensa de los países de la UE que "se reúnen para definir sus prioridades y llevan consigo a empresas expertas para que les asesoren", ha explicado Antonio Ayuso, responsable de proyectos aeroespaciales en Sener a EL ESPAÑOL

En 2021, "se vio que el tema de las órbitas ultrabajas era muy interesante y España empezó a pedir asesoramiento a la industria espacial nacional", afirma. "Son programas con una gran inmadurez tecnológica, que sirven como semillas para justificar futuros contratos más tangibles".

Bajo esa premisa y hace solo unas semanas, la Agencia Europea de Defensa asignó a Sener el liderazgo del diseño y planteamiento de una futurible constelación VLEO. Se trata de una primera fase, aunque el presente contrato bebe de una iniciativa anterior también financiada desde Europa.

Satélites cerca de la Tierra

La observación satelital es una de las fuentes de recopilación de información más importantes para las agencias de inteligencia de todo el mundo.

Con VLEO DEF se pretende establecer las bases de la constelación a una órbita situada entre 250 y 350 kilómetros sobre la superficie, notablemente más baja que algunas constelaciones de comunicaciones como Starlink (550 km) y por debajo de la ISS (400 km).

En cuanto al número de satélites planteado, Antonio Ayuso indica que "depende de los requisitos finales de los Ministerios de Defensa", que tendrán que tener en cuenta aspectos como el tiempo de revisita.

Sin embargo, indica que no cree que "sean menos de 60 satélites" los que se plantea. "Podría quedarme muy corto si pensamos en las constelaciones de comunicaciones, que tienen miles de unidades".

Las órbitas ultrabajas como la que se plantea proporcionan ventajas muy importantes en el campo militar, esencialmente en la rama de la inteligencia, la vigilancia y el reconocimiento (ISR, por sus iniciales en inglés).

"Ahora mismo el estado del arte está en una resolución de entre 30 y 40 centímetros por píxel", indica Ayuso, que también señala que para lograr eso se necesitan instrumentos "excesivamente caros y precisos".

Con esa premisa sobre la mesa, lo que pretende VLEO DEF es acercar lo máximo posible los satélites a la superficie para que no se requiera esa tecnología tan costosa para conseguir resoluciones similares.

"Al acercar el satélite a la superficie, la intención es mantener esas altas resoluciones utilizando cargas ópticas más económicas", indica.

Además, Ayuso explica que una de las grandes mejoras que se esperan a futuro es que este tipo de satélites sean capaces de recolectar vídeo y no sólo fotos fijas.

Otro de los puntos importantes que describe el experto es que, al estar más cerca de la superficie, las estaciones receptoras de la información en tierra firme pueden ser notablemente más pequeñas.

"Hoy en día casi todo se evalúa con imágenes". Los mejores ejemplos son Ucrania e Irán, donde la tecnología satelital está resultando decisiva para establecer objetivos y conocer el movimiento de las tropas enemigas.

Se trata de un aspecto "fundamental tanto en el ámbito militar como en la gestión de desastres", afirma Antonio Ayuso.

"Hubiese sido útil tener un sistema funcionando desde el espacio durante la DANA", por poner un ejemplo reciente de catástrofe natural.

Satélites Proba-3, uno de los programas espaciales en los que participa Sener

Satélites Proba-3, uno de los programas espaciales en los que participa Sener ESA

Siguiendo esta misma línea, el experto asegura que hay un constante intercambio de información entre la Agencia Espacial Europea y la Agencia de Defensa Europea para aprovechar el conocimiento.

Y apunta a que "será muy fácil que integremos nuestra tecnología en el sector". Por ejemplo, como una ramificación dentro de programas de observación como Copernicus.

El proyecto VLEO DEF está financiado por: España, Francia, Luxemburgo, Portugal y Eslovenia.

Dentro de las compañías españolas está Airbus Defence and Space con la parte de la arquitectura; Deimos —perteneciente a Indra— se encarga de la plataforma satelital y los estudios aerodinámicos y la también vasca Satlantis desarrollará la carga de pago óptica. Sener, por su parte, actúa como coordinador.

Retos tecnológicos

El planteamiento de una constelación VLEO trae consigo algunas particularidades que se transforman en retos tecnológicos importantes.

A esa altura todavía existe rozamiento con la atmósfera. "Tenemos que minimizar la resistencia aerodinámica, lo que nos obliga a diseñar satélites con formas esbeltas no convencionales", indica.

Esa misma resistencia hace que sea necesaria la integración de un sistema de propulsión eléctrica muy eficiente. "Además, los satélites deben poder manejarse casi como fueran aviones", indica.

El tercer reto está relacionado con que la atmósfera a esa altura contiene oxígeno atómico "que reacciona y degrada los acabados típicos de los satélites".

"Tendremos que usar materiales y estructuras que sean muy resistentes", ha indicado Ayuso.

Asimismo, esa órbita tan cercana hace que el satélite pase muy rápido sobre los objetivos marcados. Lo que "obligará a que el aparato sea muy ágil y se mueva con gran precisión para observar todo a tiempo".