Sistemas no tripulados 'Dark Merlin' GA-ASI
EEUU gastará 980 millones en drones autónomos que luchen junto a sus cazas: GA-ASI y Anduril pugnan por el contrato
El Pentágono decidirá a finales del próximo verano entre las aeronaves desarrolladas por ambas compañías, con el objetivo de adquirirlas en 2027.
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La Fuerza Aérea de Estados Unidos (US Air Force) tiene previsto desembolsar 1.146 millones de dólares (980 millones de euros) para la compra de sus primeros aviones de combate colaborativo (CCA, por sus siglas en inglés), según se refleja en el proyecto presupuestario para 2027 presentado por el Pentágono.
La US Air Force viene trabajando en este proyecto desde 2024 y ya ha invertido en el mismo alrededor de 1.190 millones de dólares (1.018 millones de euros). Los CCA están concebidos como compañeros no tripulados de aviones de combate tradicionales.
Por el momento, no ha trascendido la cantidad de estas aeronaves que se pretende adquirir, pero antes de concretar una cifra, el Pentágono debe escoger entre los diseños de Anduril y General Atomics Aeronautical Systems (GA-ASI), empresas preseleccionadas hace dos años para la construcción de sendos prototipos.
Anduril ha desarrollado el YFQ-44, al que ha bautizado Fury. Esta aeronave, cuyo primer vuelo de prueba tuvo lugar en octubre de 2025, ha sido diseñada desde cero como una plataforma altamente modular y flexible, según afirma su fabricante.
Con un diseño sencillo, almacenamiento externo y arquitecturas de hardware y software abiertas, este vehículo aéreo no tripulado se puede configurar fácilmente con una variedad de sistemas de misión, paquetes de software y cargas útiles para dar soporte a diversas misiones.
Aeronave no tripulada 'Fury' Anduril
Fury emplea el software Lattice -también diseñado por Anduril- como núcleo de misión, lo que le permite acelerar el desarrollo y despliegue de capacidades de autonomía táctica en entornos reales.
Además, desde la empresa destacan que el uso de subsistemas comerciales y procesos industriales escalables posibilitan producir el Fury a una fracción del coste de un caza tripulado, favoreciendo flotas numerosas y asumibles para operaciones sostenidas.
Por su parte, GA-ASI postula su sistema YFQ-42 Dark Merlin, que voló por primera vez el pasado agosto y, ya en 2026, se produjo el primer vuelo utilizando software de autonomía de misión.
Hasta el momento, GA-ASI ha construido y volado múltiples Dark Merlin, realizando despegues y aterrizajes autónomos con solo presionar un botón, además de otros logros a medida que continúa el programa de pruebas. La compañía destaca que su aeronave también presenta un diseño modular, que permite una rápida integración de los sistemas de misión.
Accidente del Dark Merlin
El pasado lunes, uno de estos cazas no tripulados se estrelló durante un vuelo de prueba. Desde GA-ASI detallaron que el incidente ocurrió momentos después de que el aparato despegase desde un aeropuerto de su propiedad ubicado en el desierto de California.
Según confirmó la empresa, no se registraron heridos como consecuencia del accidente y las operaciones de vuelo se han suspendido temporalmente por precaución mientras se determina la causa del suceso.
Sistemas Dark Merlin GA-ASI
"La seguridad es nuestra máxima prioridad, tanto para nuestros empleados como para el público. En este caso, los procedimientos y medidas de seguridad establecidos funcionaron correctamente y no hubo heridos", destacó C. Mark Brinkley, portavoz de GA-ASI, a través de un comunicado.
"Analizaremos detenidamente lo sucedido, recopilaremos todos los datos y nos guiaremos por la investigación para seguir adelante", sostuvo. En este sentido, la compañía señaló que aún es pronto para especular sobre las circunstancias del incidente hasta no completar el proceso de investigación.
El proyecto alemán
Alemania ha seguido los pasos de EEUU y, previsiblemente, se convertirá en el primer país europeo en contar con vehículos aéreos de combate colaborativos (CCA), que vuelen junto a sus cazas Eurofighter y F-35, antes de que termine la década.
Entre las empresas que aspiran al proyecto germano figuran, por ejemplo, Airbus Defence & Space. El gigante aeroespacial europeo se ha aliado con la estadounidense Kratos para ofrecer el XQ‑58A Valkyrie, un dron que ya ha demostrado su capacidad para conectarse con las cabinas de F‑16C y F‑15E de la US Air Force.
Dron Valkyrie
Airbus prevé que los primeros aparatos equipados con su sistema de misión MARS vuelen a corto plazo y sirvan de base para dotar de capacidades CCA no solo a Alemania, sino también a otros aliados europeos.
En paralelo, la alemana Intec Industrie-Technik se ha asociado con la canadiense UVAD Technologies para impulsar el Falcon Supersonic, un dron diseñado como interceptor de amenazas hipersónicas y para misiones ISR de alta velocidad, concebido como UAV desechable pero reutilizable gracias a sistemas de recuperación con paracaídas y airbag.
Este aparato, aún pendiente de su primer vuelo, promete operar a velocidad supersónica, a gran altitud y con despliegue flexible desde contenedores gracias a un lanzamiento por catapulta neumática.
A esta competición también se han sumado General Atomics, con el ya mencionado Dark Merlin, y el tándem Rheinmetall-Boeing, que promueven el MQ‑28 Ghost Bat, un dron ya probado en Australia, configurable para reconocimiento, guerra electrónica o ataque.