Dron Sting

Dron Sting Valentyn Ogirenko Reuters

Observatorio de la Defensa

Emiratos, Arabia Saudí, Catar, Kuwait y Jordania ya cuentan con el 'expertise' ucraniano para combatir drones iraníes

Kiev ha enviado equipos a Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Catar, Kuwait y Jordania, con el objetivo de interceptar drones

Más información: Los drones ucranianos Magura V7 exponen la vulnerabilidad naval de la OTAN durante el ejercicio REPMUS

Publicada

Las claves

Ucrania ha desplegado equipos especializados en defensa antidrón en Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Catar, Kuwait y Jordania para proteger infraestructuras críticas.

El despliegue incluye unidades de interceptación activas y acuerdos de cooperación de seguridad a largo plazo con los gobiernos de estos países.

La experiencia ucraniana frente a drones Shahed iraníes es ahora exportada, con empresas listas para suministrar sistemas antidrones a países del Golfo y a Estados Unidos.

Kiev busca consolidarse como proveedor de soluciones de seguridad y fortalecer su industria de drones interceptores en el mercado internacional.

Ucrania ha desplegado unidades especializadas en defensa antidrón en cinco países de Oriente Próximo para proteger infraestructuras críticas y civiles, en una nueva fase de cooperación militar con la región.

El secretario del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, Rustem Umerov, informó que Kiev ha enviado equipos a Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Catar, Kuwait y Jordania, con el objetivo de interceptar drones y ampliar progresivamente las áreas de cobertura.

En un mensaje publicado en X, Umerov precisó que “especialistas militares ucranianos operan en estos países" y que se han acordado medidas para una “cooperación de seguridad a largo plazo”. Añadió que el despliegue incluye ya “unidades de interceptación” activas sobre el terreno, orientadas a consolidar una presencia sostenida vinculada a acuerdos bilaterales de defensa.

Kiev presenta estas misiones como una exportación de su experiencia acumulada en los años de defensa frente a los ataques masivos de drones kamikaze Shahed de fabricación iraní y ensamblados en Rusia, que se han convertido en un elemento central de la campaña aérea rusa contra Ucrania.

Empresas ucranianas de drones interceptores aseguran haber derribado miles de aparatos enemigos sobre su territorio y dicen estar listas para suministrar sistemas en volumen a países del Golfo y a Estados Unidos, sin menoscabar su propia defensa.

El Gobierno afirma que casi una docena de Estados de todo el mundo han pedido apoyo y asesoramiento ucraniano frente a la amenaza de drones, tanto en el ámbito militar como en la protección de infraestructuras energéticas y de transporte.

En paralelo, el presidente Volodímir Zelenski instruyó a Umerov, a las fuerzas armadas y al Ministerio de Exteriores para que evalúen “la preparación real” de los países interesados en sumarse a iniciativas internacionales destinadas a reforzar la seguridad en el estrecho de Ormuz, uno de los principales cuellos de botella del tráfico energético mundial.

La experiencia ucraniana

El despliegue en cinco países de Oriente Medio refuerza la narrativa de Kiev de que Ucrania no es solo un receptor de ayuda, sino un proveedor de soluciones de seguridad con valor añadido en un campo, el de la guerra de drones, en el que el país se ha visto obligado a innovar a gran velocidad.

Para Kiev, estos acuerdos abren además una vía para impulsar las exportaciones de su emergente industria de drones interceptores, que ofrece sistemas de bajo coste como alternativa a misiles antiaéreos mucho más caros y escasos, en un momento en que la guerra con Rusia sigue tensionando sus propias existencias.

Ucrania confía en que la cooperación con los Estados del Golfo, combinada con el respaldo político occidental, consolide a medio plazo su posición como actor de referencia en la arquitectura de seguridad que se está redefiniendo en torno al golfo Pérsico y al estrecho de Ormuz.