Macron anuncia su nuevo portaaviones nuclear, France Libre, que sustituirá al Charles de Gaulle en 2038
Así será ‘France Libre’, el nuevo portaaviones nuclear francés que aspira a ser el mayor buque de guerra de Europa
Con 310 metros de eslora y unas 80.000 toneladas de desplazamiento, el France Libre será el buque de guerra más grande jamás construido en Europa.
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El presidente Emmanuel Macron pone nombre al mayor programa naval europeo en décadas: el futuro portaaviones nuclear francés se llamará France Libre, un guiño directo al movimiento de resistencia liderado por Charles de Gaulle tras la caída de Francia en 1940, símbolo de la continuidad del Estado frente a la ocupación nazi.
Con 310 metros de eslora y unas 80.000 toneladas de desplazamiento, el France Libre será el buque de guerra más grande jamás construido en Europa.
Así lo ha anunciado durante una visita a las instalaciones de Naval Group en Indre, cerca de Nantes. Con este nombre, Macron encuadra el nuevo buque en un relato de independencia estratégica, resiliencia y proyección de poder, en línea con su apuesta por una Europa más autónoma en defensa.
Su tamaño y capacidades lo acercan al USS Gerald R. Ford, referente estadounidense de la aviación embarcada. Sustituirá al veterano Charles de Gaulle a partir de 2038, consolidando a Francia como la única potencia de la Unión Europea con portaaviones de propulsión nuclear.
El programa, valorado en unos 10.000 millones de euros, constituye tanto un instrumento de disuasión nuclear como un catalizador del reposicionamiento estratégico europeo.
En un contexto marcado por la presión de Washington para que los aliados asuman más responsabilidades en defensa, París refuerza así su capacidad de proyección autónoma con una plataforma pensada para operar durante décadas en entornos de alta intensidad.
El nuevo portaaviones contará con dos reactores nucleares y sistemas de lanzamiento electromagnético (EMALS), que permitirán aumentar el ritmo de salidas aéreas —hasta 60 por día— y ejecutar de forma simultánea operaciones de lanzamiento y recuperación de aeronaves, una limitación operativa del actual Charles de Gaulle.
Una maqueta del buque France Libre se exhibe mientras el presidente francés, Emmanuel Macron, recorre el astillero de Naval Group en Nantes-Indret.
Su ala embarcada incluirá cazas Dassault Rafale M, aeronaves de alerta temprana E-2D Advanced Hawkeye y helicópteros NH90, con vistas a incorporar drones de combate y el futuro caza del programa FCAS (Future Combat Air System).
En un discurso con fuerte carga política, Macron vinculó directamente el nombre del buque con la noción de soberanía: la voluntad de “seguir siendo libres”, subrayó, exige poder, independencia industrial y capacidad de acción global. “No es solo un portaaviones; es una declaración de intención”.
"Estamos ante algo más que un buque de guerra", ha recalcado. "Se trata de una demostración permanente de nuestra determinación para actuar solos si es necesario, y con nuestros aliados si es posible".
Igualmente, destacó que "pocos países son capaces de proyectar semejante combinación de poder aéreo, naval y de mando a miles de kilómetros de sus costas".
Núcleo de la disuasión y la autonomía europea
Francia, única potencia nuclear de la Unión Europea, considera el France Libre un elemento esencial de su disuasión estratégica y una piedra angular de la autonomía europea en defensa.
El buque podrá embarcar unas 30 aeronaves de combate, inicialmente Rafale M F5, además de aparatos de alerta temprana y helicópteros. A medio plazo, integrará drones de combate y el nuevo caza del FCAS, programa conjunto de Francia, Alemania y España.
Calendario y motor industrial
El ensamblaje del casco comenzará en 2032 en los astilleros Chantiers de l’Atlantique, antes de su traslado a Toulon para la integración final y carga nuclear. Las pruebas de mar están previstas para 2036, con entrada en servicio en 2038 y una vida operativa estimada en 45 años.
Más allá de su dimensión militar, el programa moviliza a unas 800 empresas y generará hasta 14.000 empleos, en su mayoría dentro del tejido industrial francés.
Cerca del 90% de los suministros serán nacionales, consolidando el France Libre como uno de los grandes motores tecnológicos e industriales de Francia en las próximas décadas.