Joachim Sucker, director de OCCAR (izq), junto a Jesús Hortal Escolano, jefe de desarrollo de negocio de Indra

Joachim Sucker, director de OCCAR (izq), junto a Jesús Hortal Escolano, jefe de desarrollo de negocio de Indra Cedida

Observatorio de la Defensa

La OCCAR firma la cofinanciación del programa de guerra electrónica REACT II que lidera Indra a nivel europeo

El objetivo del programa es continuar con los trabajos del REACT I para alcanzar capacidades estratégicas plenas de ataque electrónico.

Más información: Indra está trabajando en un 'pod' de guerra electrónica compatible con aeronaves tripuladas y drones

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Las claves

La OCCAR ha firmado el contrato de cofinanciación del programa europeo REACT II, liderado por Indra, para el desarrollo de capacidades avanzadas de guerra electrónica.

El programa REACT II cuenta con la participación de España, Italia, Alemania, Suecia, Polonia, Países Bajos y Francia, y está gestionado por OCCAR tras un acuerdo de entendimiento entre estas naciones.

REACT II, iniciado en 2023 y financiado por la Comisión Europea, reúne a 20 socios de 10 países para desarrollar sistemas modulares de ataque electrónico aerotransportado adaptables a diversas misiones.

Entre los avances clave destacan antenas de barrido electrónico, memorias digitales de radiofrecuencia y sistemas de mando y control, permitiendo misiones de interferencia y protección electrónica para aeronaves.

La Organización Conjunta de Cooperación en Materia de Armamento (OCCAR) firmó el pasado martes el contrato de cofinanciación del proyecto europeo de investigación y desarrollo REACT II.

El REACT II (Responsive Electronic Attack for Cooperative Task II) es un programa en el que participan España, Italia, Alemania, Suecia, Polonia, Países Bajos y Francia.

Estas naciones, según explican desde Indra, delegan en OCCAR la gestión del proyecto y dan cumplimiento de esta forma al compromiso que asumieron inicialmente con la firma de un Memorando de Entendimiento.

Iniciado en 2023, el programa cuenta con la financiación de la Comisión Europea y está formado por un consorcio de 20 socios procedentes de 10 países y "cubre toda la cadena de valor, desde la investigación aplicada al desarrollo y suministro de productos de alta tecnología".

Entre sus pilares, está el de abordar el desarrollo de "las futuras capacidades de Ataque Electrónico Aerotransportado" que serán agnósticas a la plataforma donde se integrarán.

El programa también "desarrollará y probará para ello un sistema basado en una arquitectura modular, con bloques funcionales que permitirán reconfigurar el sistema para adaptarlo de forma óptima a los requisitos de las distintas misiones a realizar".

Según apuntan desde Indra, entre los bloques más destacados están los dedicados a las antenas de barrido electrónico (AESA), memorias digitales de radiofrecuencia (DRFM), formación digital de haces, el sistema de control ambiental mediante turbina de aire RAM (RAT-ECS) y el sistema de mando y control de guerra electrónica (EWC2).

"La solución será capaz de realizar misiones de escort jamming (protección cercana y escolta a aeronaves), stand-off jamming (interferencia a distancia), stand-in jamming (interferencia dentro del área) y de mando y control de guerra electrónica.

Guerra electrónica

Indra se ha erigido como uno de los referentes en desarrollos de guerra electrónica en Europa y recibió la adjudicación del Ministerio de Defensa para llevar a cabo varios proyectos para las Fuerzas Armadas españolas al calor del Programa Santiago II.

Más recientemente, Indra trabaja en "la culminación de su amplia familia de productos para la superioridad aérea dentro de su cartera de soluciones de guerra electrónica", según afirman.

Una de sus soluciones tecnológicas es el pod de Ataque Electrónico Aerotransportado de Nueva Generación (NGEAP).

"Este sistema permitirá apoyar a clientes de todo el mundo con un conjunto completo de soluciones para lograr el dominio del espectro electromagnético".

El NGEAP "está diseñado para aeronaves de combate y plataformas de misión con capacidades de interferencia, engaño y perturbación frente a señales y sistemas radar enemigos, tanto en misiones stand-off como de escort jamming o de supresión de defensas aéreas enemigas".