Misiles AMRAAM-ER aire-aire

Misiles AMRAAM-ER aire-aire Departamento de Defensa de Estados Unidos Omicrono

Observatorio de la Defensa

RTX amarra cinco contratos con el Pentágono para disparar la producción de misiles críticos para la seguridad de EE UU

La fabricación anual superará los 1.000 misiles Tomahawk, alcanzará al menos 1.900 misiles aire-aire AMRAAM y rebasará los 500 SM‑6.

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Las claves

RTX, a través de Raytheon, ha firmado cinco contratos a largo plazo con el Pentágono para aumentar la producción de misiles críticos para la seguridad nacional de EE UU.

Los acuerdos, con vigencia de hasta siete años, abarcan misiles Tomahawk, AMRAAM, SM-3 Block IB/IIA y Standard Missile-6, fundamentales para las Fuerzas Armadas estadounidenses y sus aliados.

La producción anual superará los 1.000 misiles Tomahawk, 1.900 AMRAAM y 500 SM-6, con incrementos también en los sistemas SM-3, duplicando o cuadruplicando los ritmos actuales.

Los contratos buscan reforzar la cadena de suministro y responder a la creciente demanda global, asegurando entregas más rápidas y estabilidad en la industria de defensa de EE UU.

RTX, a través de su filial Raytheon, ha firmado cinco acuerdos marco de largo plazo con el Departamento de Guerra de Estados Unidos, el Pentágono, con el objetivo de expandir de forma significativa la capacidad de producción y acelerar la entrega de municiones de alta precisión consideradas críticas para la seguridad nacional.

Los acuerdos, con una vigencia de hasta siete años, abarcan varias de las armas más demandadas por las Fuerzas Armadas estadounidenses y sus aliados.

Entre ellas se encuentran las variantes de ataque terrestre y marítimo del misil Tomahawk, los misiles aire-aire AMRAAM (proyectiles guiados de medio alcance diseñados para el combate entre aeronaves, clave en la superioridad aérea), los interceptores SM-3 Block IB y SM-3 Block IIA (sistemas de defensa antimisiles, concebidos para neutralizar misiles balísticos en vuelo), así como el Standard Missile-6 (un misil versátil de última generación).

Washington enfrenta una tensión estructural en sus arsenales de misiles, provocada por la combinación de tres factores principales: el apoyo militar sostenido a Ucrania, el refuerzo defensivo de aliados en Europa y Asia-Pacífico, y la necesidad de mantener reservas suficientes ante escenarios de alta intensidad (especialmente frente a China e Irán).

Con los contratos ahora suscritos, RTX prevé un salto sin precedentes en su capacidad industrial: varios de estos sistemas duplicarán, e incluso cuadruplicarán, sus actuales ritmos de producción.

Según la compañía, la fabricación anual superará los 1.000 misiles Tomahawk, alcanzará al menos 1.900 AMRAAM y rebasará los 500 SM‑6, mientras que el SM‑3 Block IIA incrementará progresivamente su cadencia y el SM‑3 Block IB acelerará su producción.

Los contratos responden al crecimiento sostenido de la demanda global y formalizan una estrategia industrial de largo plazo, apoyada en inversiones previas en infraestructura, tecnología y fuerza laboral.

El objetivo es reforzar la estabilidad de la cadena de suministro, acortar los plazos de entrega y sostener unos niveles de producción que la empresa considera históricamente altos.

En este sentido, elconsejero delegado y presidente de RTX, Chris Calio, destacó que estos acuerdos "redefinen la forma en que el gobierno y la industria pueden colaborar para acelerar la entrega de tecnologías críticas”, y los enmarcó en la Estrategia de Transformación de Adquisiciones de la actual administración.

"Arsenal de la Libertad"

Añadió que la empresa se siente “orgullosa de apoyar el Arsenal de la Libertad”, una expresión con la que Estados Unidos reivindica su papel como gran proveedor de armamento para sus aliados y que actualiza el histórico concepto del “arsenal de la democracia” formulado por Franklin D. Roosevelt en 1940, durante la Segunda Guerra Mundial.

Hoy, el lema subraya el papel de la base industrial de defensa estadounidense como garante de la seguridad propia y de sus socios.

La empresa precisó que las inversiones asociadas a estos acuerdos ya están recogidas en sus previsiones financieras para 2026 y destacó que el modelo de financiación colaborativa permitirá proteger el flujo de caja inicial, al tiempo que aporta mayor certidumbre para responder a una demanda sostenida de municiones críticas por parte de EEUU y sus aliados.