El nuevo vehículo Stryker 8×8.

El nuevo vehículo Stryker 8×8. U.S. Army

Observatorio de la Defensa

El Ejército de EEUU pone a prueba en Yakima el Stryker 8×8 con cañón de 30 mm, clave de su modernización

Esta nueva generación suponen un salto cualitativo frente al Stryker Dragoon (ICV‑D) y a las versiones estándar con armamento ligero.

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Las claves

El Ejército de EE.UU. ha probado en Yakima una nueva generación del blindado Stryker 8×8 equipado con cañón automático de 30 mm, clave para su modernización.

El vehículo incorpora mejoras como casco de doble V, motor más potente, suspensión reforzada y mayor capacidad eléctrica, aumentando su movilidad y protección frente a minas e IED.

Durante las pruebas, se integraron sistemas digitales avanzados que permiten registrar y analizar en tiempo real cada acción de la tripulación, mejorando el entrenamiento y la eficacia operativa.

La incorporación del cañón de 30 mm multiplica la potencia de fuego y la versatilidad del Stryker, adaptando al Ejército estadounidense a un entorno de combate cada vez más digitalizado y exigente.

El U.S. Army da un paso significativo en la modernización de sus fuerzas terrestres al someter a fuego real una versión de nueva generación del blindado Stryker 8×8 equipada con un cañón automático de 30 mm (ICVVA1‑30 mm / MCWS).

La nueva generación de Stryker 8×8 da un salto cualitativo frente al Stryker Dragoon (ICV‑D) y a las versiones estándar con armamento ligero, al combinar una mayor letalidad con una protección reforzada del sistema de armas e integración plena en la plataforma DVH A1.

Esta tercera generación del vehículo de combate blindado a ruedas suma un casco de doble V optimizado, motor más potente, suspensión reforzada, neumáticos ensanchados y mayor capacidad eléctrica, mejoras que se traducen en más movilidad, mejor resistencia frente a minas e IED y una plataforma capaz de asumir sistemas de armas más pesados y exigentes.

Durante las pruebas realizadas en el Yakima Training Center, uno de los principales campos de maniobras de Estados Unidos, la evaluación operativa quedó en manos del 1st Battalion, 2nd Stryker Brigade Combat Team (1-2 SBCT), que llevó a cabo ejercicios diurnos y nocturnos en escenarios tanto ofensivos como defensivos.

No se trató solo de disparar: el adiestramiento integró sistemas digitales avanzados que permitieron registrar cada movimiento, cada tiro y cada decisión tomada dentro del vehículo.

El salto respecto a los Stryker anteriores es notable. El cañón de 30 mm multiplica la potencia de fuego y ofrece una amplia gama de municiones —desde alto explosivo hasta proyectiles de detonación aérea— que mejoran la capacidad de apoyo a la infantería y la respuesta frente a amenazas emergentes.

Para los soldados, el cambio también se percibe a nivel práctico. “El 30 mm te da mucha más versatilidad”, explicaba el soldado Nicolas Taylor, participante en los ejercicios. “Con el entrenamiento adecuado, entiendes rápido lo eficaz que puede ser el sistema”, según U.S. Army

Entrenamiento digital, datos en tiempo real

Uno de los elementos más innovadores del ejercicio fue el uso del Digital Range Training System y de unidades instrumentadas dentro de los vehículos.

Gracias a estas herramientas, las tripulaciones pudieron revisar inmediatamente sus acciones, detectar fallos de coordinación o tiempos de reacción y corregirlos sobre la marcha, sin esperar al final del ciclo de adiestramiento.

Los responsables del campo de tiro aseguraron que “Es un sistema complejo que exige mucha sincronización, pero demuestra lo rápido que los soldados se adaptan cuando cuentan con los medios adecuados”.

Un anticipo del combate del futuro

La prueba del Stryker con cañón de 30 mm forma parte de un esfuerzo más amplio por adaptar a las brigadas de combate a un entorno cada vez más digitalizado, donde la conectividad, la letalidad y la rapidez en la toma de decisiones son decisivas.

Con estas evaluaciones en Yakima, el Ejército estadounidense avanza en la validación de nuevas capacidades que marcarán el estándar de sus fuerzas mecanizadas en los próximos años, combinando mayor potencia de fuego con un entrenamiento más preciso, medible y orientado al combate real.