Boticaria García, en un posado para Magas.

Boticaria García, en un posado para Magas. Esteban Palazuelos

Salud y Bienestar

Boticaria García revela el menú favorito de los gladiadores del reciclaje hormonal: "Ayuda a gestionar tus estrógenos"

Cuanto más colores haya en el plato, mejor para el funcionamiento del estroboloma: los cítricos, el té verde o el chocolate funcionan.

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Volvemos a hablar de menopausia… ese capítulo vital que, aunque afecta a todas las mujeres a partir de cierta edad, sigue envuelto en mitos y silencios. Es algo cotidiano y fisiológico, sí, pero también tremendamente complejo, porque involucra tantas áreas —salud, nutrición, estado emocional y ejercicio— que entenderlo en conjunto es esencial.

Durante esta etapa, el cuerpo se revoluciona. Hay una parte visible, que se nota en síntomas como los sofocos, la pérdida de masa muscular o la dificultad para dormir, por citar algunos ejemplos, y otra que transcurre en segundo plano: la bajada drástica de estrógenos, pero que está detrás de todo.

Lo curioso es que esas hormonas pese a disminuir no desaparecen del todo. Siguen circulando por el organismo y, cuando no se metabolizan correctamente, pueden aumentar algunas de las molestias que se dan en esta etapa empeorando el estado general de salud de las mujeres.

Aquí entra en juego un concepto interesante y poco conocido: el reciclaje hormonal durante la menopausia. El proceso está controlado por una serie de bacterias intestinales conocidas colectivamente como el estroboloma, que actúan como una especie de “departamento de gestión hormonal” dentro de nuestra microbiota.

Su función es ayudar a eliminar el exceso de estrógenos que ya han cumplido su ciclo, evitando que vuelvan a reabsorberse y desajusten el equilibrio del organismo. Cuando este reciclado funciona bien, el cuerpo se adapta con mayor suavidad a la nueva etapa.

Y, como no podía ser de otra forma, lo que ponemos en el plato tiene mucho que ver con cómo trabaja. En su pieza semanal para Magas, Boticaria García distingue tres grupos de alimentos clave para mantener en forma a estas bacterias tan sabias y, de paso, mejorar la salud hormonal pasados los 50.

El brócoli y la coliflor forman parte de este menú.

El brócoli y la coliflor forman parte de este menú. iStock

"Son parte del menú favorito del estroboloma, esa división de gladiadores de élite de tu microbiota encargada de gestionar tus estrógenos", anuncia, espada en mano, antes de comenzar a enumerarlos.

El primero son los vegetales ricos en polifenoles, esas sustancias presentes en alimentos de tonos intensos y vibrantes como los frutos del bosque, la granada, el té verde, las especias o el chocolate negro.

“Cuantos más colores tenga tu plato, más blindaje intestinal tendrás para evitar que los estrógenos que ya deberían jubilarse vuelvan a la sangre”, aconseja la experta.

El segundo grupo incluye las manzanas y los cítricos, que contribuyen a que las citadas hormonas no se reabsorban tan fácilmente. Su truco práctico: comer la primera con piel y no eliminar la parte blanca de los segundos, porque ahí se concentran compuestos que apoyan la salud intestinal y reducen la inflamación.

Por último, están las crucíferas, una familia vegetal con superpoderes detox: brócoli, coliflor, coles o rábanos. Estas verduras ayudan a dirigir los estrógenos hacia su “salida natural”, regulando el metabolismo y favoreciendo un entorno hormonal más estable.

En conjunto, todos estos alimentos forman parte del viaje hacia la longevidad y se convierten en aliados estratégicos para atravesar la menopausia con energía, salud y bienestar. Porque cuando microbiota y hormonas trabajan en sintonía, el cuerpo encuentra su propio modo de reciclarse… y de volver a equilibrarse.