Dos mujeres en los festejos por la llegada de la Selección a Madrid.

Dos mujeres en los festejos por la llegada de la Selección a Madrid. AFP7 Europa Press

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¿Qué opinan las españolas del triunfo de La Roja? Del orgullo por la unión y el juego limpio al "ahora nos toca otro femenino"

Cientos de miles de aficionadas se dieron cita en las calles de Madrid para celebrar la victoria mundialista de una Selección recién llegada de EEUU.

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Este martes, 21 de julio de 2026, los periódicos españoles saben bien qué imagen no puede faltar en sus portadas. Es la de la Selección Masculina de Fútbol dándose un baño de masas en Cibeles: Lamine, Pedri, Cucurella, Cubarsí, Unai Simón, Ferran Torres, el 'padre' de todos, Luis de la Fuente... nadie se perdió una celebración que ya es historia del deporte rey.

Y lo es precisamente porque a los de La Roja les esperaba un público eufórico —alrededor de 1,8 millones de asistentes, según la Delegación del Gobierno de Madrid— que da muestra de lo diversa que es España y de lo fácilmente que logra unirse si se lo propone. Personas de distintas edades, nacionalidades, ideologías... todas entonando un himno al unísono.

En la cita que paralizó la capital durante esta apoteósica tarde hubo hombres y mujeres por igual, en familia, en solitario e incluso agrupados en pandillas que habían aprovechado la ocasión para reencontrarse. Es el caso de Aitana, Paula, Marta, Elisa, Bea y Aurora, seis amigas de 21 años que viajaron expresamente desde Valencia para no perderse los festejos.

"Estamos muy ilusionadas porque ha sido nuestra excusa para volver a juntarnos", cuenta una de las integrantes del grupo. "Es muy emocionante ver algo que une de esta forma a un país", asegura otra a Magas, que ayer salió a la calle en busca de reacciones para conocer cómo vivieron las aficionadas la victoria mundialista.

Al momento, otra de sus amigas se les unía en la conversación: "Al final, lo más importante no creo que sea el fútbol, sino las vivencias de la gente. Es muy divertido ver a todo el mundo disfrutando de un mismo momento. Pocas veces se crea esta piña en un país y, de hecho, es una pena que para otras cosas no seamos así".

Dos jóvenes fotografiadas durante la celebración.

Dos jóvenes fotografiadas durante la celebración. Violeta Santos Moura Reuters

Las jóvenes a las que usted lee en estos momentos pertenecen a una generación que ha dado muchas sorpresas en este Mundial. No sólo porque comparten la juventud de algunos de los jugadores sino también porque han estado especialmente volcados con esta edición, también las chicas, que han protagonizado numerosas tendencias virales en redes.

Las valencianas coincidían en que "se está notando" cómo la fiebre futbolera ha calado y mucho en los Z y Alpha y, aunque reconocieron que ellas no habían sido seguidoras del deporte rey hasta este año, prometieron bajo el sol de Moncloa que el año que viene "volveremos a reunirnos" por la siguiente gran cita del calendario: "Ahora toca el femenino".

Entre la euforia y la nostalgia

A pocos metros, una mujer observaba sonriente y móvil en mano a una multitud que había comenzado a tararear: "Yo soy español, español, español". Ariel, mexicana de origen y residente en la Sierra Norte de Madrid, pulsaba el icono de 'grabar' de su teléfono y disfrutaba de los cánticos de un grupo rojigualda con el que ella misma iba a juego.

"Se me están saliendo las lágrimas, hija", dice, con su mirada sirviendo de prueba: "Siempre ha parecido que les daban miedo sus símbolos patrios y verlos a todos juntos no sabes la alegría que me da, de verdad. Todo el mundo está sonriendo, nadie está a malas. Es un verdadero gusto".

Ahondando en la historia de Ariel, se conoce que esta se había presentado sola en el punto donde comenzaba la rúa rumbo a Cibeles porque sus hijos, ambos jugadores de baloncesto, estaban uno en Soria y otra dando clases de Educación Física, por lo que no habían podido acompañarla, aunque su marido pretendía unirse a ella después de trabajar.

Una mujer posa con una corona y una bandera española durante el desfile de La Roja.

Una mujer posa con una corona y una bandera española durante el desfile de La Roja. Europa Press

¿Lo llegó a conseguir a tiempo con tal marea de gente en la celebración? Sólo ellos saben la respuesta, pero el caso es que esta madre de dos se presentó sola en los festejos sabiendo que iba a atestiguar una cita histórica: "Los chicos no sólo han ganado a Argentina; han ganado a la corrupción y a los malos tratos contra ellos, y jugando limpio".

La última vez en la que vio algo así fue hace justamente 16 años. En 2010, ella trabajaba en el aeropuerto de Barajas y recuerda nítidamente cómo los de Del Bosque "pasaron delante de mi nariz porque su avión tuvo que dar la vuelta en la terminal de carga; los bomberos les echaron los chorros de agua y fue increíble".

Este año, aunque no ha podido estar en su aterrizaje, aprecia que la acogida de los campeones ha sido más multitudinaria aún que la que tuvieron sus mayores —"quizá porque hemos sido más sufridores en esta final, me acuerdo del Atleti", dice—, e incluso se ha sorprendido por el auge del interés entre las jóvenes.

"El domingo vi a muchas chicas disfrutando del partido y viéndolo no nada más que 'porque lo ve mi novio', sino porque realmente estaban interesadas en el deporte. Eso me da mucho gusto", asegura Ariel, que mira con optimismo al Mundial femenino que se disputará el próximo 2027 en Brasil.

Jóvenes alzan banderas de España en un balcón del centro de Madrid.

Jóvenes alzan banderas de España en un balcón del centro de Madrid. Ana Beltrán Reuters

"Creo que sí que va a haber interés porque ya están poniendo los anuncios [de ese torneo] y ojalá que la gente salga así a la calle. Pero que lo hagan no porque son chicas, sino porque nuestras jugadoras son muy buenas. Esa equiparación de calidades entre ellos y ellas realmente es lo que hay que poner en valor", reivindica.

En efecto, el fútbol español vive hoy su momento más dulce: el equipo masculino y el femenino son los vigentes campeones mundiales, un acontecimiento simultáneo que sitúa a este país en un hito que ningún otro ha sido capaz de conseguir hasta la fecha.

Ayer, a última hora de la tarde y mientras el autobús oficial de La Roja atravesaba Princesa, Alberto Aguilera, Sagasta, la Puerta de Alcalá y otros tantos puntos neurálgicos de Madrid, Isabella planea con su amigo Alonso cómo acortar distancias subidos a las bicicletas eléctricas del servicio Bicimad, su aliado en plena 'urgencia' de movilidad.

Era un día difícil para moverse por la capital —"llevamos con aglomeraciones desde las cinco, a ratos crecen y a ratos se relajan", confesaban minutos antes varias trabajadoras del Metro a la altura de la parada de Sevilla— pero esta dupla ha decidido que con ver a los futbolistas en Moncloa no era suficiente: la gran fiesta está en Cibeles.

"Ver el pelo de Cucurella en vivo es un momento para ponerlo en los libros", bromea ella. "Lo vamos a intentar, lo vamos a intentar", se convence él. Ellos prosiguen su camino esquivando a los fieles aficionados que continúan en dirección a Banco de España. Pantallas, helicópteros, furgones de policía completan la postal. La expectación es máxima.

"Esto es impresionante. Sin palabras", asegura Julia [nombre ficticio], que ha viajado con su esposo desde Toledo para ver a la Selección. Para ella, este reencuentro con la Copa del Mundo reactiva necesariamente la nostalgia de 2010: "La última vez que ganamos mis niños tenían un añito y los llevaba en carro, o sea que fíjate cuánto ha pasado".

Como ocurrió este fin de semana en tantos hogares españoles, el matrimonio vio desde casa el partido contra Argentina mientras sus ahora adolescentes se despidieron de ellos por unas horas porque el deber [de tomar las plazas con otros chavales para celebrar la victoria] les llamaba: "Nosotros mejor en casa, tranquilos".

Aficionados congregados para ver llegar a los campeones al centro de la capital.

Aficionados congregados para ver llegar a los campeones al centro de la capital. Ana Beltrán Reuters

Los hijos de esta pareja son mellizos; un chico y una chica. Sin embargo, asegura Julia, "ambos han seguido este Mundial por igual, con los amigos y las amigas", confirmando una vez más que lo de que el fervor futbolero es más femenino que nunca no es ninguna conjetura infundada.

Si ayer no faltaron los guiños a los hijos —hasta el Rey bromeó en su discurso recordando que "algunos erais unos bebés" cuando llegó a España la primera Copa— tampoco faltaron a los mayores. Patricia y Alba, ambas de Alcalá de Henares, se sienten "como lo hicieron nuestros padres en 2010; ¡ahí nosotras teníamos sólo ocho años!", recuerdan.

Y comparten una emotiva reflexión: "El hecho de que la última vez que celebráramos esto fuera en familia y sin que tuviéramos responsabilidades nos devuelve a esa nostalgia del pasado. Ahora echas la vista atrás y ves que hay gente que ya no está. No lo disfrutas tanto, pero al mismo tiempo es un recordatorio muy bonito de que la ilusión sigue estando ahí".

De Madrid al mundo

Más allá de la rúa, el seguimiento del triunfo también se trasladó a las redes. Varias internacionales de la Selección femenina reaccionaron a la segunda estrella masculina y recordaron que España llega a este punto como campeona en las dos categorías absolutas. Ona Batlle escribió: "No pudo acabar mejor. Tenía que ser Ferran Torres". Alexia Putellas e Irene Paredes también compartieron posts que subrayaban ese doble título.

Jenni Hermoso publicó en sus historias la imagen de un letrero luminoso de “Viva España” en Nueva York. El mensaje encajaba con lo que ya se veía en las calles de Madrid: una celebración que se siguió tanto desde las plazas como desde la diáspora —España era la gran favorita en la final— y que la consolidó como potencia mundial en fútbol, también en clave femenina.

Las jugadoras no estuvieron físicamente en Cibeles, pero participaron en el mismo relato de orgullo nacional y apuntaron al próximo gran objetivo: el Mundial femenino de 2027, que se celebrará entre el 24 de junio y el 26 de julio. Fechas que vale la pena apuntar para quien se haya quedado con ganas de más.

Aitana interpretando 'Superestrella' durante la celebración de la victoria de España como campeona de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el Palacio de Cibeles.

Aitana interpretando 'Superestrella' durante la celebración de la victoria de España como campeona de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el Palacio de Cibeles. Europa Press

Anoche, la capital se despidió del lunes con su propia banda sonora. Sobre el escenario instalado en Cibeles, Aitana tomó el micrófono para asegurar que "me hace mucha ilusión estar aquí un año más; campeones del mundo, dos estrellas" antes de interpretar Superestrella. Lola Índigo y Ana Mena también se sumaron al apoyo interpretando Pa Ti Toa <3.

En paralelo, Penélope Cruz difundió un vídeo donde celebraba el triunfo bailando NUEVAYoL de Bad Bunny. Y Shakira, que ha vuelto a ser una de las voces más queridas del Mundial, felicitó a La Roja recordando la coincidencia con el título de 2010: "Por aquí todos dicen que soy el talismán de España, pero la verdad es que España me da suerte a mí".