Retrato de Mercedes Bidart.

Retrato de Mercedes Bidart. Cedida

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Mercedes Bidart, la Premio Princesa de Girona que salva pequeños negocios de barrio: "Damos créditos en 10 minutos"

La argentina lidera Quipu, una 'app' que ha financiado en Colombia a más de 45.000 personas excluidas por el sistema financiero tradicional.

Más información: La banca latinoamericana abraza la digitalización como diferencia competitiva

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Cuando hablamos de economía y lenguaje empresarial, no cabe la duda de que productividad y formalidad son dos palabras que suelen verse las caras en la misma frase. De hecho, en el mismo debate, y es que cuando un país es poco competitivo se suele culpar de ello a los negocios informales, un modelo que en el caso de Colombia siguen el 90% de micronegocios.

Aunque el sistema sirve a millones de ciudadanos como válvula de escape ante el desempleo, no carece de dificultades. Allí, el DANE —equivalente al INE en España— estima que el 54,7% de las personas que trabajan lo hacen sin pagar impuestos y, por ende, sin tener protección social contributiva, por no hablar de que la adopción tecnológica en estos casos es limitada.

Sin embargo, salir de esa rueda no es tarea fácil, ni para los trabajadores ni para las pequeñas empresas que ven el acceso al sector financiero como misión imposible. Para muchos micronegocios, formalizarse significa enfrentarse a un laberinto de papeleo, registros y otras obligaciones que exigen tiempo, dinero y asesoría que no tienen.

Paradójicamente, cuando intentan cumplir con esas normas se topan con las trabas para conseguir el crédito en condiciones asumibles. A ojos de la banca, quien no tiene nómina, historial o aval suele quedar descartado. Buena conocedora de la situación, Mercedes Bidart (Buenos Aires, Argentina) encontró una oportunidad donde muchos ven un hándicap.

La emprendedora social está formada en Ciencia Política, Gestión Pública y Finanzas Inclusivas (esto último a través de un programa de Harvard) y es la fundadora de Quipu, un proyecto que evalúa y ofrece ayuda financiera a pequeños negocios a los que los bancos han cerrado la puerta.

En 2017, fue becada en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y se planteó "cómo podía crear algo para solucionar los problemas de los barrios donde trabajaba", explica a esta revista. La idea, desarrolla, "era hacer que el dinero fluyera hacia los sectores que quedan excluidos, ya que más del 50% de las urbes en el mundo crecen de manera informal".

Quipu empezó como una tesis de investigación en Colombia, pasó por una incubadora del MIT y luego se desarrolló con el impulso que para Bidart supuso el hecho de pasar a trabajar en 2021 en la alcaldía de Nueva York, enfocada en el desarrollo económico de mujeres y minorías, hasta que obtuvo la financiación para dedicarse del todo a su plan.

Cinco años más tarde, su trabajo la trae a España como ganadora del Premio Princesa de Girona Internacional 2026 en la categoría CreaEmpresa, que reconoce a jóvenes al frente de proyectos originales y con impacto global. Emocionada por su hazaña, la argentina atiende a Magas antes de la gala de entrega que tiene lugar este 14 de julio en Barcelona.

Mercedes Bidart, cofundadora y CEO de Quipu.

Mercedes Bidart, cofundadora y CEO de Quipu. Cedida Premios Princesa de Girona

Años antes ya fue distinguida por la Cartier Women's Initiative y fue merecedora de uno de los Premios Ignite del Foro Latinoamericano de Inversión de Impacto. En cualquier caso, Bidart valora el escaparate de visibilidad que supone su último reconocimiento: "Estoy feliz porque nos abre la puerta a nuevas alianzas y permite que nos conozcan en otro continente".

Mientras usted lee esta entrevista, lo más probable es que la joven esté compartiendo una intensa jornada con el resto de premiados o que incluso esté explicando a Felipe VI en qué consiste Quipu. Esta revista quiso adelantarse y conversar con ella días antes para conocer, de primera mano, los detalles de esta idea que podría cambiar la economía de un país.

"Damos crédito a través de un sistema de análisis crediticio alternativo que evalúa el riesgo con datos en tiempo real del celular [de los emprendedores], redes sociales, fotos y vídeos de sus comercios", cuenta sobre la fintech, que en su web presume de ser 100% digital y de financiar de manera escalonada, empezando por 500.000 dólares hasta llegar a 10 millones.

Lo curioso de esta es que puede analizar rápidamente lo que los pequeños negocios hacen en el día a día y llegar a un veredicto casi instantáneo sobre si son rentables, aunque sus dueños no tengan historial o quieran volver a emprender tras un proyecto fallido, ya sean colombianos o migrantes viviendo en el país donde Quipu centra su actividad.

Desde que salieron al mercado, asegura, "más de 45.000 personas han recibido un crédito nuestro", la mayoría al frente de pequeños restaurantes y comercios de comida preparada, cosmética y belleza, confección de ropa y otros servicios indispensables para mantener vivas las ciudades. El proceso, dice, "se hace en 10 minutos con la app".

Para evaluar el riesgo de los clientes se usan modelos entrenados con IA, "lo que nos permite ser escalables y rápidos", cuenta. La garantía de que estos algoritmos no caen en sesgos de género o raciales es una prioridad, de ahí que trabajen con distintas metodologías de la mano de la red fAIr LAC, que promueve el uso ético de estas tecnologías en Latinoamérica.

¿Qué tipo de datos premia la plataforma a la hora de otorgar financiación? ¿Alguno que tal vez no imaginaríamos normalmente?

Nosotros utilizamos modelos de machine learning que analizan múltiples fuentes no estructuradas. Por ejemplo, la app se fija en el uso del teléfono, la mensajería de texto, la geolocalización de la tienda, el inventario, el equipamiento y el potencial de ventas...

Además, Quipu es capaz de medir el comportamiento del público objetivo de dicho pequeño negocio en redes evaluando los likes, comentarios y la interacción.

La IA nos permite combinar todos estos datos objetivamente y ser eficientes en la toma de decisiones, algo que un humano tomaría de forma muy subjetiva.

La ganadora del Premio Princesa de Girona Internacional 2026 en la categoría CreaEmpresa.

La ganadora del Premio Princesa de Girona Internacional 2026 en la categoría CreaEmpresa. Cedida Premios Princesa de Girona

Suponiendo que soy una emprendedora en medio del proceso y paso el filtro, ¿qué es lo que sigue?

Entonces recibirías el crédito en tu billetera digital y tendrías que realizar un prepago mensual. Lo habitual es usar ese dinero con fines productivos como capital de trabajo. Además, la app brinda un monitor de salud financiera en tiempo real que captura información constantemente para que tú como empresaria también tengas datos sobre tus propias finanzas.

Quipu no se queda sólo en una aplicación dirigida a la ciudadanía sino que también ofrece su tecnología a otras entidades financieras. ¿Fue fácil convencerlas de empezar a usarla?

No, realmente no. Les dijimos que nos enviaran a usuarios rechazados para proponerles aplicar a nuestro crédito. Nosotros aprobábamos a un porcentaje de esas personas y luego les mostrábamos el buen comportamiento que tenían. Así empezaron a confiar en el modelo, viendo que también podía hacerlo con los usuarios a los que antes excluían.

¿Podemos decir que esta solución está siendo un éxito? Y, la gran pregunta, ¿puede convertirse en una realidad en Europa o tendremos que seguir viéndola crecer al otro lado del charco?

Al ser una empresa privada no solemos compartir cifras de ingresos públicamente, pero hemos levantado más de cinco millones de dólares en equity. Tenemos inversores de impacto y fondos estadounidenses, latinos y también uno español, Solera. Somos 45 personas en el equipo y nuestro modelo está comenzando a escalar fuera de Colombia.

Soñamos con llegar a donde haya necesidad de entender a las personas de una manera diferente, como ocurre con la población migrante, con la que trabajamos mucho. Nuestro foco real es seguir creciendo en Latinoamérica, pero creemos que esta puede ser una solución viable en cualquier lugar donde la información financiera normal no sea suficiente.

Mercedes Bidart, en uno de los actos organizados por la Fundación Princesa de Girona esta semana en Barcelona.

Mercedes Bidart, en uno de los actos organizados por la Fundación Princesa de Girona esta semana en Barcelona. Cedida Premios Princesa de Girona

Mercedes Bidart habla siempre en plural porque no olvida que una buena CEO también lo es gracias a las personas que le allanan el camino.

Sus valores le vienen heredados, y es que nació en una casa de emprendedores: "Mis padres tienen una pyme en Argentina y crecí viendo cómo sacaban su proyecto adelante en una economía que siempre está en crisis".

Ese ejemplo visto en su familia, dice, "me hizo ser arriesgada y no tener miedo de empezar algo propio; sin duda, soy empresaria gracias a ellos". Cuenta que su madre viajará con ella para asistir a la ceremonia de los Princesa de Girona, así como también la acompañarán algunos amigos argentinos que viven en Barcelona.

Bidart conoció los premios por recomendación de otra joven que había ganado el año pasado y no dudó en inscribirse. "Ha sido un proceso lindo y sorprendente. Es como tener un aliado nuevo y muy poderoso que me respalda, un reconocimiento a todo el esfuerzo, las caídas y las levantadas que conlleva crear un negocio", celebra.

Los galardones la describen como "una referente de una nueva generación de emprendedores que buscan transformar la realidad a través de la innovación". Su trayectoria refleja resiliencia, ambición y una clara proyección de futuro, valora un jurado que la ha distinguido junto a su igual en el plano nacional, otra mujer, la biotecnóloga Patricia Aymà.

La argentina es consciente de que, precisamente en su terreno, la brecha de género sigue sin cerrarse del todo. Aunque en Quipu, asegura, "atendemos a un 50% de mujeres y un 50% de hombres bajo las mismas condiciones", no pierde de vista que "ellas suelen recibir menos financiación y con peores condiciones" en el mercado general.

No habla sólo de lo que pasa en las rondas de financiación. También señala lo que ocurre antes de llegar ahí: "Muchas emprendedoras suelen autoexcluirse de las aplicaciones de crédito si creen que no cumplen con todos los requisitos", cuenta. De ahí que insista en la necesidad de hacer "un esfuerzo activo para lograr la paridad" y romper con viejos patrones.

Foto de familia con los galardonados de este año.

Foto de familia con los galardonados de este año. Cedida Premios Princesa de Girona

La entrevista llega a su fin y la aliada de los micronegocios aprovecha su altavoz para lanzar un mensaje a futuros empresarios en momentos de incertidumbre. "En Latinoamérica hay muchos problemas sociales por solventar, pero también hay una oportunidad de mercado para brindar una solución con impacto que sea sostenible y pueda crecer", comienza.

Y prosigue, apelando a la cultura del riesgo estadounidense, que concibe el fracaso como una parte inevitable y valiosa del proceso de aprendizaje y crecimiento: "Emprender me parece la maestría más fuerte e intensa que existe; te forma como profesional y te prepara mejor para el mercado laboral, incluso si sale mal".

Por ello, invita "a los jóvenes con personalidad abierta a tomar riesgos" a tirarse a la misma piscina en la que ella se sumergió hace años, sin saber que su tesis llegaría a ser aplaudida por la Familia Real en el Gran Teatre Liceu de Barcelona, a cuyo escenario subirá esta noche para recibir la estatuilla internacional a manos de la princesa Leonor.