Daniel Ramírez, junto a Ana Núñez-Milara, durante el Club de Lectura de Magas.

Daniel Ramírez, junto a Ana Núñez-Milara, durante el Club de Lectura de Magas. Esteban Palazuelos

Protagonistas

Daniel Ramírez: "El personaje de mi novela hace lo que yo no conseguí: encontrar a un nazi con vida y entrevistarlo"

El periodista y escritor acude al Club de Lectura de Magas para hablar de su libro, Los días que no existieron.

Más información: Daniel Ramírez presenta en Valladolid su novela sobre ETA y los nazis: se reunió con asesinos y la hija del piloto de Guernica

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Esta nueva edición del Club de Lectura de Magas es quizá una de las más especiales, porque tiene como protagonista a un compañero de EL ESPAÑOL y reconocido periodista. Daniel Ramírez, redactor jefe en el periódico, colaborador de Atresmedia y de Onda Cero, ha visitado esta charla literaria para presentar su primera novela.

Se titula Los días que no existieron y supone su incursión debut en este género, pues ya ha escrito ensayo y poesía. Narra la historia de Lucía, una periodista que investiga unos documentos sobre un viejo nazi refugiado en España. A partir de esa búsqueda, la historia conecta este hecho con el terrorismo de ETA.

El encuentro fue capitaneado por Ana Núñez-Milara, adjunta a la dirección de EL ESPAÑOL, que destacaba la presencia mayoritaria de hombres en el Espacio DOBBLE de Madrid. Pero también había muchas mujeres —como es habitual en este evento— entre ellas dos muy especiales: Cuca Gamarra, diputada del Partido Popular, y Ana Cuesta, de La Sexta.

El escritor y periodista, durante una de sus intervenciones.

El escritor y periodista, durante una de sus intervenciones. Esteban Palazuelos

La conversación comenzó con Ramírez explicando que el libro surge cuando le llegan unos papeles sobre una red nazi oculta en Euskadi. Al principio, guiado por su instinto periodístico, pensó en hacer un reportaje, pero finalmente se decantó por la novela, el género por excelencia en sus propias palabras.

"El personaje de Julia iba a poder hacer en la ficción lo que yo no conseguí en la realidad: encontrar un nazi con vida", confiesa. En tono de broma, el escritor asegura que siempre ha deseado que hubiera algún representante de la Alemania de Hitler al que pudiera entrevistar, "pero siempre llegaba tarde y se morían".

En el proceso de elaboración de la trama de Los días que no existieron, Daniel Ramírez se topó de sopetón con un secreto de su propia familia. "Mi abuelo, que por aquel entonces tenía 90 años, me contó que no había desvelado a mi madre ni al resto de sus hijos que él había sido extorsionado por ETA", dice.

Eso dio lugar a muchas conversaciones entre ellos y a una revisión "catártica" de sus recuerdos: tenía que entender que ese familiar feliz "que se tiraba en la alfombra a jugar con sus nietos" era, a su vez, una persona que entonces vivía con miedo, revisando el buzón, saliendo de casa a horas diferentes...

Esto le llevó a darle a la protagonista del libro la condición de nieta de un asesinado por la banda terrorista, haciendo que el nazismo y ETA viajen a través de las páginas y se entremezclen, lo que aporta originalidad a la obra.

Recogiendo el hilo conductor de la trama, Núñez-Milara le preguntó cuáles son las fronteras que no se deben traspasar —o sí— a la hora de entrevistar a un asesino. "Como periodista, no hay ningún límite en este sentido... Si tengo la posibilidad de conocer la raíz del mal, o intentarlo, voy de cabeza", confiesa.

También aclaró que no hay lecciones de moral en este thriller vertiginoso, sino que cada personaje tiene su propio código ético que va avanzando y cambiando. "Una de las cosas más bonitas que me han dicho los lectores es que se preguntan qué hubieran hecho ellos de haber nacido en la Alemania de 1920 o en la Euskadi de los 70", confiesa.

En Los días que no existieron, Daniel incluye un episodio sobre el bombardeo de Guernica, tras conocer a la hija de un piloto de la Legión Cóndor y entrevistarla: "Me pareció increíble lo que me contó".

También pudo hablar con una víctima de aquel suceso que estaba en una residencia: "Me daba detalles que no están en los libros: cómo las máquinas de escribir se deshacían con el fuego o cómo les metían un palillo en la boca para que no les reventaran los tímpanos con las bombas".

La intervención de los asistentes al Club de Lectura sirvió también para invitar a Ramírez a analizar el periodismo actual.

"Es verdad que atraviesa un momento de crisis profunda, pero todavía hay mucha gente que intenta ejercer su oficio con la mayor ilusión del mundo y se escriben reportajes que dan lugar a debates profundísimos, como la eutanasia de Noelia", aseguró.

Hay mucho ambiente periodístico en el libro, medios enfrentados, corrupción... Pero el autor aclaró que no es nada autobiográfico recurriendo al tono divertido: "Me he basado en todas las redacciones y en ninguna. Si hubiera querido crear un personaje en la ficción como Pedro J. Ramírez, nadie se lo habría creído, habría sido inverosímil".

Y añadió: "Dignificar el oficio es una chorrada, no me gusta mitificar nada... Yo perseguía nazis para pasármelo bien, no porque quisiera hacer una historia que nos concienciara a todos sobre el mal en el mundo", reflexionó.

Ramírez le firma su libro a Cuca Gamarra.

Ramírez le firma su libro a Cuca Gamarra. Esteban Palazuelos

También aprovechó para lamentar el consumo rápido de las noticias que hay actualmente: "Vivimos una saturación absoluta... parece que tenemos ganas de que vuelva la pandemia. Tiene que ver con los ritmos, las redes sociales y la inmediatez".

La moderadora del club terminó la conversación con el planteamiento de si los descendientes de aquellos nazis o integrantes de ETA deben cargar con los pecados de sus antepasados.

"España es un país donde socialmente tendemos a culpar a los hijos y a los nietos de los pecados de sus padres, y eso es la mayor injusticia que puede haber. Un ser humano sólo es responsable de lo que él hace", aseguró el escritor.

Begoña Barreda, de Espacio DOBBLE, Daniel Ramírez y Ana Núñez-Milara brindan con el cóctel Magas por Fundador.

Begoña Barreda, de Espacio DOBBLE, Daniel Ramírez y Ana Núñez-Milara brindan con el cóctel Magas por Fundador. Esteban Palazuelos

Como suele ser habitual, tras un encuentro que duró casi una hora, Dani Ramírez tuvo la oportunidad de charlar más de tú a tú con algunos de los asistentes en el Espacio DOBBLE de Madrid, brindando con el cóctel Magas por Fundador.

También firmó algunos ejemplares de su primera novela, que podía adquirirse allí mismo. Un cierre perfecto para otra edición de El Club de Lectura de Magas, que ha contado en anteriores ediciones con autores de prestigio como Ángela Banzas, Espido Freire, Nativel Preciado o Rafael Tarradas.