En el 'collage', Lupita Nyong'o en 2016; Demi Moore a su llegada al evento en 2025; y Sarah Jessica Parker en 2013.
Las tendencias de peinado para la Met Gala 2026: del minimalismo a las obras de arte diseñadas para el cabello
El primer lunes de mayo llega la cita más esperada para la comunidad fashion. En esta edición los guiños artísticos son esenciales.
Más información: El tema de la Met Gala 2026: 'Costume Art', una celebración de todos los cuerpos y su conexión con la moda
Tic, tac, tic, tac... Ese palpitar del reloj que se oye de fondo es una de las cuentas regresivas más importantes del año para las amantes de la moda. A la vuelta de la esquina, el primer lunes de mayo. O lo que es lo mismo, la llegada de la Met Gala.
En apenas un abrir y cerrar de ojos, las escaleras del Metropolitan de Nueva York se vestirán de rojo una vez más para recibir a los nombres más destacados del show business, la cultura e incluso la política —de momento, está siendo más que notable el hecho de que el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, ha decidido no asistir—.
Uno de los detalles que caracteriza el evento es el hecho de que desde hace años, aunque no en sus inicios, va asociado a una determinada temática. Esta es cambiante en cada ocasión y viene marcada por la organización, que se deja guiar también por el contexto del sector y mundial.
Anne Hathaway, con una voluminosa coleta alta. Gtres
En 2026 la elección ha sido Costume Art (Arte del Vestuario), un concepto que se asocia además a la exposición que se inaugurará ese mismo día en el museo. Andrew Bolton, el comisario de la propuesta, declaró en la edición estadounidense de Vogue que quiere insistir en la importancia del cuerpo y la conexión indivisible entre este y la ropa que llevamos.
Por otra parte, tras este planteamiento se encuentra la idea de elevar la disciplina del diseño y la costura a la categoría artística. Al respecto, el curator decía que la moda tiene la ventaja de tratarse de una experiencia vivida y encarnada por cada persona.
Si esto se traslada a la lista de invitados VIP de la cita, quiere decir que cada uno deberá mostrar su visión de la temática. Y esto, por supuesto, es algo que se extrapola al terreno beauty y, en concreto a los peinados.
"De cara a la Met Gala, un acto en el que moda y creatividad se fusionan, este año el cabello va a dejar de ser un complemento para convertirse en una auténtica pieza artística", explica Miguel Bling, peluquero y director de You Glow Salon.
"La propuesta de tema invita a entender el cuerpo como un lienzo y eso implica que en este apartado se vaya a optar por un papel mucho más conceptual, casi escultórico", apostilla.
El estilista también comenta que es más que probable que se dé una dualidad muy interesante: "Por un lado, looks extremadamente elaborados: recogidos arquitectónicos, volúmenes imposibles y estructuras que desafían la gravedad".
Sus palabras se resumen en una serie de conceptos clave: formas muy definidas y una intención clara de crear impacto visual. "Este tipo de propuestas buscan romper con lo convencional y llevar el peinado a un terreno más artístico y experimental", aclara.
Sin embargo, ese aspecto rupturista chocará frontalmente con una corriente más depurada. O eso vaticina el experto.
"Cuando el look de moda sea muy potente, el cabello se volverá más minimalista, con acabados pulidos, líneas limpias y texturas muy cuidadas. Esa capacidad de equilibrio es fundamental: saber cuándo el pelo debe ser protagonista y cuándo debe acompañar para no competir con el estilismo", añade.
La estilista Isa Morales, habituada a trabajar en espacios como la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid o con caras tan conocidas como Raquel Meroño, Pino Montesdeoca o Rocío Osorno, está de acuerdo con su compañero de profesión.
"Vamos a encontrarnos de todo: desde el minimalismo en los peinados para acompañar el outfit hasta recreaciones que lleven esculturas o pinturas", explica.
Este apunte recuerda a referencias previas como las que se vieron en la cita de 2019, tematizada como Camp Fashion. Es difícil olvidar a Katy Perry con una lámpara que hacía las veces de su vestido y otra más pequeña que llevaba como tocado.
Cuando la temática logra llevar el estilismo a la categoría de obra de museo, entran en acción los tocados. Estos dejan de ser accesorio y se convierten así en el epicentro de la narrativa. Teniendo todo esto en cuenta, no tendría nada de particular que adquirieran bastante protagonismo este próximo lunes día 4.
Bajo el paraguas del Costume Art, funcionan como una especie de marco. Pueden ser el nexo de unión que permite que el concepto de arte abandone las fronteras de las prendas y alcance también el rostro. En este apartado, la reina es, ha sido y será Sarah Jessica Parker.
La maquilladora y peluquera se atreve a aventurarse a llevar su predicción un paso más allá: "Creo que puede haber alguien que haga su propia obra de arte, bien sea recreando una o realizando algo nuevo con un postizo", añade.
En su conversación también aparecen las palabras peluca y extensiones: "No descarto su uso para nada. No sería de extrañar ver un toque propio de Los Bridgerton".
Esta afirmación cobra bastante sentido, sobre todo teniendo en cuenta la corriente estética tan fuerte que existe en cuanto al siglo XIX y el romanticismo, algo que se ha visto en multitud de firmas de lujo.
Igualmente, también es algo que ha estado muy presente —y de forma reciente— en la 080 Barcelona Fashion. Los nombres que han defendido esta propuesta en la pasarela de la Ciudad Condal han sido, entre otros, Paco Benavente, Bibencia, Bolaño o Boulard Barcelona.
Morales lanza una petición al aire: "Ojalá veamos alguna performance sobre la alfombra roja. No sé, que tiren un cubo de pintura o que alguien se despeine, pero de verdad. Al final es arte".
De la mano de sus palabras, la imaginación vuela a esa icónica llegada de Lady Gaga en tres actos, también en 2019.
Miguel Bling se suma y defiende que no tendría nada de particular ver reinterpretaciones de lo clásico. "Ondas inspiradas en el Hollywood antiguo, guiños vintage o detalles como los kiss curls —esos caracolillos pegados al rostro que acostumbramos a ver en las protagonistas de Euphoria o en Rosalía—, pero llevados a un contexto actual, más pulido y sofisticado", explica.
Sydney Sweeney, el año pasado, luciendo los 'kiss curls'. Gtres
"Ya lo vimos en ediciones anteriores, donde los referentes históricos han vuelto de forma constante, pero en una versión adaptada al lenguaje contemporáneo", detalla el experto.
¿Qué perfiles podrían encajar quizás en esta pauta? Kendall Jenner, que suele apostar por una espectacularidad sofisticada y sin demasiados excesos en estas ocasiones.
Bling también especifica que espera mucho en el apartado de las texturas. "Desde el acabado ultrabrillante, casi efecto espejo, o por el contrario, texturas más orgánicas pero perfectamente trabajadas", añade.
Y es que, como el mismo profesional explica, en estas ocasiones, al igual que sucede en la industria en general, "nada será casual".
"Incluso los looks que parezcan naturales estarán muy construidos detrás, con una intención clara de transmitir identidad y narrativa", comenta.
Tal y como apunta Bling, la gran tendencia en esta ocasión no se trata de un tipo de peinado concreto, sino de la intención que hay tras el mismo. El cabello aquí juega un papel fundamental como esa extensión del concepto creativo que se espera en este tipo de citas.
De este modo, el pelo se consolida como una forma más de lanzar un mensaje que, a ser posible, vaya más allá de aquello que salta a la vista. Aquí, el mechón suelto, la elección del color, el flequillo o el empleo de productos fijadores funcionan a modo de comas, puntos y seguidos y signos de exclamación.
Este 2026 más que nunca, debido a la temática de la cita, la alfombra roja promete convertirse más que nunca en una galería viva que sirva de antesala a lo que espera dentro del Metropolitan.
Porque como dice el comisario de la muestra, el cuerpo no sólo viste la moda, la interpreta; la encarna. Y ahí es donde está la definición de arte.