María del Castillo, en un posado para Magas.
María del Castillo lidera la revolución educativa, de Jaén al mundo: "Formamos a 25.000 profesionales sanitarios al año"
La CEO de FARO Educación, los número uno en posgrados online, tiene como meta democratizar el sector, guiar con propósito y romper barreras.
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De Jaén al mundo... En Alcalá la Real comienza la historia de una de las empresas especializadas en formación para profesionales de la salud más importantes de España. Entre extensos olivares, aroma a aceite y la sencillez de la vida rural, arrancó la andadura de FARO Educación hace 25 años y desde allí siguen escribiendo su presente y su futuro.
Convertida en un holding educativo internacional —engloba a European School of Health ESHE y Formación Alcalá—, actualmente forma a 25.000 personas al año de más de 40 países.
Son líderes en posgrados online para personal sanitario, con 400.000 antiguos alumnos, tienen precios asequibles y un alto reconocimiento. Recientemente han obtenido el premio a la excelencia académica y una nota media de 4,8 en Google.
Al frente de la compañía desde 2025, su CEO, María del Castillo. Si hay una palabra que pueda definirla, esa es "vitalidad" y quizá también un poco de rebeldía.
Con una trayectoria profesional impresionante, la directiva, que además forma parte del ranking de 'Las Top 100', se presenta como "una mujer inquieta e inconformista que busca impactar, transformar y servir".
La CEO de FARO Educación llegó a la empresa en 2025.
Empezó "desde abajo" en el sector educativo, ha transitado por el mundo de la comunicación y marketing como directora general de la agencia francesa Dékuple, que cotiza en la bolsa de París; ha sido directora general de operaciones para España y Portugal de un gran grupo educativo internacional y ahora ha cogido las riendas de FARO con el reto de crecer y posicionar las escuelas de negocios.
María viene de una familia de médicos y magistrados y, aunque siempre le gustaron las ciencias e iba para ingeniera aeronáutica, acabó estudiando Derecho y Empresariales en la Universidad Francisco de Vitoria. Pero ¿fue por un cambio de vocación hacia el mundo jurídico?
En realidad no, ella misma confiesa que la eligió porque estaba al lado de su casa y le entusiasmó la energía de las personas que la atendieron. "Así de vergonzoso. Mi vocación no debía ser muy intensa para hacer ese cambio tan radical", dice riéndose.
Aun así, la carrera le encantó y sacó a relucir sus dotes para la oratoria y la comunicación. "Allí fundé el Club de Debate de la universidad y participé en la Primera Liga Nacional de Debate Universitario y la gané. Luego, en la segunda, quedó vencedor Albert Rivera", recuerda. Y eso que, según ella misma confiesa, siempre fue muy tímida para hablar en público.
"En aquel momento me sentía un poco actriz", confiesa entre risas. Tras finalizar la facultad, hizo el primer máster que hubo en España de Derecho de Internet y Nuevas Telecomunicaciones y otro de negocios en la London School of Economics.
Fue ahí donde empezó a trabajar en la parte de desarrollo de negocios: "Y me flipó. Descubrí mi pasión, porque hacía cosas muy diferentes".
Lo que le motiva de su trabajo es, ante todo, ayudar a los demás a progresar. "Siempre he sido la rebelde, la justiciera... también un poco incómoda para los jefes", dice con una sonrisa.
Precisamente para cambiar esa manera de mandar más impositiva que ha imperado durante años en el mundo de la empresa, muy masculinizado, ha creado su propio estilo de liderazgo en los diferentes puestos que ha ocupado, algunos pioneros siendo mujer. "He sido la primera muchas veces", confiesa.
"Mi seña de identidad para liderar es una metodología basada en tres palabras; personas, objetivos y resultados. Las compañías están formadas por gente que tiene que creer en lo que se está haciendo y debe saber y comprender hacia dónde lleva ese camino. Si no eres capaz de movilizar a las personas con esa misión común, no vas conseguir los resultados esperados y tampoco van a confiar en ti como líder", explica.
Es una visión más humanista, que no ve a los empleados como simples números. Y, aunque reconoce que la otra también resulta muy rentable, María aboga por la sostenibilidad —entendida desde el punto de la diversidad y la igualdad de oportunidades con foco femenino— y la visión estratégica a largo plazo.
"Yo quiero impactar y transformar las empresas como medio para transformar la sociedad. Lo tengo clarísimo. Ese es el mejor legado que puedo dejar", asegura.
Como parte de este objetivo, desde hace dos años dirige el Programa Women2Top impulsado por EJE&CON, la Asociación Española de Ejecutiv@s y Consejer@s de la que es consejera, destinado a aumentar la presencia femenina en la alta dirección. A nivel nacional rondan el 15% y en el IBEX la cifra baja al 7%, "y la mayoría son empresas familiares".
La directiva, en un momento de la entrevista.
"En el desarrollo de mi carrera, de pronto me di cuenta de que no había jefas, ni managers... todo eran hombres. Y entonces entendí que la maternidad era un hándicap. Cuando llega esa edad, el porcentaje de las que alcanzan puestos de poder se reduce drásticamente. Trabajo para romper esas barreras", asegura.
La palabra transformación está muy presente en esta entrevista. María del Castillo lo ha vivido en primera persona desde que aceptó el cargo de CEO de FARO Educación y comprobó cómo desde un pequeño pueblo de Jaén, donde se encuentra la sede operativa —tienen otra en Colombia—, se podía llevar una formación sanitaria profesional a todo el mundo, con 400.000 alumnos a nivel global; una cifra apabullante.
"Eso conectó mi propósito con la España rural. Yo siempre he vivido en Madrid y he trabajado en grandes ciudades. Pasar de París a Alcalá la Real fue un shock pero me permitió conocer una realidad diferente que me sirve de estímulo y me mueve a trabajar para crear oportunidades extraordinarias para esas personas que quieren estar cerca de sus raíces, en sus pueblos", asegura.
Lo que les permite operar en todo el mundo es que su oferta sea online y, además, a un precio asequible.
"Nuestra misión es democratizar la formación de calidad. Estamos hablando de que tenemos cursos por 50 € y másteres por 500. Es una formación especializada dirigida a un profesional con muchos más años de experiencia que realmente quiere formarse en algo específico", explica.
Colaboran con universidades públicas y privadas, tanto en España como en Europa. Desde su oficina en Colombia también trabajan en toda Latinoamérica.
Una de las claves de este sector, que aún es una asignatura pendiente para muchas de las personas que trabajan en él, es la comunicación. Saber expresar con claridad los diagnósticos en consulta y también en la labor de divulgación se presenta como un reto necesario.
María lo entiende así y por eso han lanzado un máster específico: "Es algo que debe ser parte de la estrategia. Al profesional sanitario no le forman durante la carrera en estas habilidades y de pronto se encuentran con que tienen que dar una noticia grave a los familiares y no saben cómo hacerlo de manera empática".
Con una carrera llena de retos que cumplir, la CEO de FARO es consciente de lo mucho que ha aprendido desde que empezó. A su yo de hace 20 años le diría que siga soñando y que persiga sus metas."Me caigo y me vuelvo a levantar las veces que haga falta, es parte de mi carácter", confiesa.
Y no quiere dejar de poner en valor la importancia que tiene para ella su estabilidad emocional y familiar.
"Mi marido siempre me ha dicho 'tú puedes', y me ha apoyado en todo. Cuando estaba recién casada quise hacer un máster carísimo —yo cada año estudio algo nuevo— y él propuso ampliar la hipoteca para que pudiera llevarlo a cabo. Es una suerte tenerlo a mi lado", cuenta emocionada.
Predicar con el ejemplo es la máxima de María del Castillo. Bajo su liderazgo, FARO Educación no sólo cambia vidas a través de la formación accesible y de calidad, sino que también inspira a generaciones futuras a soñar en grande, superar barreras y construir un mundo más equitativo desde cualquier rincón del planeta.