Beatriz González, administradora de fincas, junto a un ascensor.

Beatriz González, administradora de fincas, junto a un ascensor. E.E.

Interiorismo

Una administradora de fincas lo confirma: "La normativa de ascensores obliga a comunidades a reformarlos y puede costar hasta 40.000 €"

Las inspecciones periódicas están llevando estas exigencias a más edificios, según explica la administradora de fincas Beatriz González.

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Las comunidades de propietarios con ascensores antiguos tienen que estar pendientes de sus próximas inspecciones. La normativa vigente obliga a incorporar determinadas medidas de seguridad y algunas reformas pueden suponer importantes derramas.

La Instrucción Técnica Complementaria ITC AEM 1, aprobada mediante el Real Decreto 355/2024, entró en vigor el 1 de julio de 2024 y afecta especialmente al parque de ascensores existente.

Su aplicación no significa que todos los edificios tengan que reformar inmediatamente su ascensor ni que todas las comunidades vayan a afrontar el mismo gasto. Las actuaciones dependen de las características del aparato y de las deficiencias detectadas.

Buena parte de las obligaciones se concretan cuando llega el momento de pasar la correspondiente inspección periódica. Por eso sus efectos siguen llegando progresivamente a las comunidades más de dos años después de su entrada en vigor.

Beatriz González Bosque, administradora de fincas colegiada y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Administradores de Fincas de Aragón, explica que es precisamente ahora cuando están aumentando estas actuaciones.

"Ahora es cuando empiezan a llegar más", explicaba González, al referirse a las adaptaciones que están afrontando las comunidades de propietarios.

Hasta 40.000 euros

El impacto económico puede ser muy diferente de un edificio a otro. En los ascensores relativamente modernos, de unos 20 o 25 años, González sitúa algunas adaptaciones entre los 2.000 y los 3.000 euros.

El escenario cambia cuando se trata de instalaciones antiguas. "Hay comunidades donde la adaptación mínima costaría unos 10.000 euros y aprovechan para hacer una modernización completa", explica.

Cuando el aparato acumula averías o dispone de componentes obsoletos, algunas comunidades deciden acometer una intervención mayor en lugar de limitarse a las modificaciones imprescindibles.

"Puestos a gastar, aprovechan y hacen una modernización completa", señala González. Según explica, estas actuaciones pueden alcanzar los 20.000 euros por aparato.

La cantidad final depende del edificio, el número de plantas, las características del ascensor y el alcance de las obras que sea necesario ejecutar.

En las intervenciones de mayor envergadura, especialmente en edificios antiguos, el desembolso puede ser todavía superior. Las estimaciones publicadas sobre la aplicación de la ITC sitúan en hasta 40.000 euros el coste de algunas reformas.

Ese máximo no significa que todas las comunidades tengan que pagar 40.000 euros ni es una cifra aportada por González. Corresponde a casos en los que las características y la antigüedad de la instalación requieren actuaciones de mayor alcance.

Qué exige la normativa

La ITC AEM 1 establece una serie de medidas mínimas de seguridad que deben incorporarse a los ascensores existentes cuando corresponda y dentro de los plazos previstos para cada actuación.

Una de ellas afecta a la nivelación. Los ascensores antiguos pueden detenerse unos centímetros por encima o por debajo del rellano, con el consiguiente riesgo de caída al entrar o salir de la cabina.

La normativa también contempla sistemas de protección frente al cierre de las puertas, comunicación bidireccional para pedir auxilio desde el interior y dispositivos de control de carga en los ascensores que cumplan las condiciones previstas por la ITC.

"Antes había un timbre y, si alguien te oía, bien; y si no, pues no", explica González sobre los antiguos sistemas de emergencia.

Con el sistema bidireccional, una persona que quede atrapada puede comunicarse con un centro de rescate. Para la administradora, resulta especialmente relevante en edificios poco habitados o durante periodos vacacionales.

La norma también regula la sustitución de determinadas guías antiguas y establece medidas relacionadas con los contrapesos. Los plazos varían según la antigüedad y las características de cada ascensor.

Cuándo toca reformar

Una de las claves está en las inspecciones periódicas. No todos los ascensores pasan estas revisiones con la misma frecuencia.

En edificios de más de 20 viviendas o con más de cuatro plantas servidas, la inspección debe realizarse cada cuatro años.

Para los ascensores que no se encuentren en ese supuesto ni sean de pública concurrencia o uso industrial, el plazo general es de seis años.

Los instalados en edificios de uso industrial o lugares de pública concurrencia deben inspeccionarse, como mínimo, cada dos años.

Esto explica que muchas comunidades estén afrontando ahora adaptaciones derivadas de una normativa que entró en vigor en 2024.

González explicaba que, transcurrido el ciclo de inspecciones, todas las comunidades habrán pasado por el proceso de adaptación a la ITC.

Cuando una inspección detecta una deficiencia, el plazo para corregirla depende de su clasificación y de la medida concreta exigida por la normativa.

En algunos supuestos contemplados por la ITC, las adaptaciones deben ejecutarse en el plazo de un año desde la inspección que detecta la carencia. Otras medidas cuentan con calendarios diferentes.

Las diferencias entre comunidades pueden ser considerables. Un edificio relativamente reciente puede necesitar únicamente pequeñas modificaciones, mientras que un bloque con un ascensor antiguo puede enfrentarse a una modernización mucho más costosa.

González asegura que algunas comunidades recurren a financiación o pactan pagos aplazados con las empresas para poder afrontar las derramas.

La finalidad de estas actuaciones es acercar progresivamente los ascensores antiguos a los niveles de seguridad incorporados desde hace años en las instalaciones nuevas.

"Son elementos que ya se estaban poniendo en los ascensores de nueva instalación. Lo que se intenta es homogeneizar el parque de ascensores", concluye la administradora de fincas.