Dos ventiladores colocados estratégicamente.

Dos ventiladores colocados estratégicamente. E.E.

Interiorismo

Los ingenieros industriales coinciden: "Con dos ventiladores puedes enfriar toda la casa sin necesidad de aire acondicionado"

La ubicación de los ventiladores y el momento en que se utilizan marcan la diferencia para refrescar la vivienda.

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Cuando las temperaturas aumentan durante los meses de verano, la solución para muchas personas pasa por la instalación de equipos de aire acondicionado u otras alternativas que permitan refrescar las estancias de su hogar y disfrutar de un mayor bienestar.

Sin embargo, instalar aparatos de climatización no es una opción para todo el mundo, ya que se trata de equipos que suponen realizar una importante inversión. Como alternativa principal se encuentran los clásicos ventiladores.

Estos siguen siendo un recurso indispensable para los hogares sin aire acondicionado, pero el gran problema con respecto a su uso es que muchas personas no los emplean correctamente, lo que impide que se les pueda sacar todo su potencial.

Así lo aseguran los ingenieros industriales, que coinciden en que, colocando correctamente dos ventiladores, es posible refrescar toda la vivienda sin necesidad de recurrir al aire acondicionado.

Cómo usar el ventilador

Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de usar ventiladores para combatir el calor en el interior del hogar es elegir la ubicación correcta, que es uno de los mayores errores que se cometen con respecto a su uso.

Los ingenieros industriales explican que el mejor lugar para situar el primer ventilador es cerca de una ventana o una puerta abierta, lo que tiene que ver con un principio básico, que es el de mantener el aire en circulación.

Cuando se coloca el aparato en estos lugares, se obtiene aire fresco del exterior o se expulsa el aire caliente interior, en función de la temperatura que haya en la calle. Para un caso u otro será necesario colocar el aparato en consecuencia.

Es decir, si el aire del exterior es más fresco que el del interior, el ventilador se debe orientar de cara al interior para facilitar su entrada. Sin embargo, si es más cálido, habrá que colocarlo al revés, de manera que se echará el aire caliente hacia el exterior.

Además, los ingenieros industriales recomiendan utilizar dos ventiladores para crear una ventilación cruzada, uno de los sistemas más eficaces para renovar el aire del interior de la vivienda.

Para ello se debe colocar un ventilador de entrada en el lado más fresco del inmueble y otro de extracción en la estancia más cálida, logrando de esta forma que se cree una corriente que refresque todo el hogar, pues permite una distribución más eficaz del aire fresco.

No obstante, es imprescindible que este método solo se use cuando la temperatura exterior es menor que la temperatura interior, como sucede por las noches o al amanecer. En el caso de viviendas con dos o más plantas, se recomienda expulsar el aire cálido por las ventanas superiores.

La clave para sacar el máximo rendimiento a un ventilador pasa por comprender su funcionamiento más eficiente, que debe estar basado en tratar de sacar el aire recalentado estancado en el ambiente al mismo tiempo que se atrae el aire fresco del exterior.

Con unos simples ajustes es posible refrescar la vivienda de forma mucho más eficiente, reduciendo la sensación térmica y el consumo eléctrico sin necesidad de instalar un equipo de aire acondicionado.

Ventilador o aire acondicionado

Una de las dudas más frecuentes es si basta con utilizar ventiladores o si resulta preferible instalar un sistema de aire acondicionado. Los ingenieros industriales recuerdan que, en muchas viviendas, dos ventiladores bien colocados pueden ser suficientes para reducir la sensación térmica sin recurrir al aire acondicionado.

Para decidir cuál es la mejor opción conviene conocer las características y ventajas de cada sistema. En este sentido, los ventiladores basan su funcionamiento en la corriente de aire que generan al mover el aire del ambiente.

Esto permite generar una sensación de frescura en una zona concreta, aunque hay que tener claro que no generan aire frío y, por sí solos, no reducen la temperatura de la estancia.

Los ventiladores tienen muchas opciones que los convierten en dispositivos ergonómicos que se pueden adaptar a diferentes usos, pues en muchos casos se puede ajustar el caudal, la dirección de soplado o la altura, además de que se pueden trasladar fácil de un lugar a otro.

Disponibles en distintos tamaños, los ventiladores destacan por su precio, mucho más económico que el de un equipo de aire acondicionado. En muchos hogares son suficientes para mejorar el confort durante el verano, aunque eso no significa que el aire acondicionado deje de ser la mejor opción en determinadas situaciones.

De hecho, en aquellas zonas del país en las que hace demasiado calor durante gran parte del año, los aparatos de aire acondicionado pueden ser un gran aliado porque, a diferencia de los ventiladores, sí que enfrían el aire de la estancia, y lo hacen inmediatamente después de su encendido.

Consiguen reducir la temperatura rápidamente en varios grados, además de disponer de una función de renovación del aire por la que aspiran el aire caliente del espacio y lo sustituyen por un flujo de aire más frío a través de un compresor.

Esto se traduce en una mayor estabilidad de la temperatura y un mayor confort, además de tener un mayor control por parte del usuario al poder establecer la temperatura deseada y despreocuparse de tener en cuenta las corrientes de aire.