Un bloque de pisos.

Un bloque de pisos. iStock

Interiorismo

Los arquitectos coinciden: "Comprar un piso con orientación sur es la jugada inmobiliaria más rentable"

Antes de comprar una casa conviene fijarse en un detalle que puede marcar la diferencia en la factura de la luz y el confort diario.

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La orientación de una vivienda es uno de los factores más importantes a la hora de comprar un inmueble. No solo influye en la entrada de luz natural y el aprovechamiento del calor solar, sino también en el consumo energético, el confort térmico y su valor de mercado.

La orientación hace referencia a la posición de la vivienda respecto al recorrido del sol. Aunque suele tomarse como referencia la fachada principal, también conviene fijarse en la orientación de cada estancia, ya que el salón o los dormitorios pueden recibir distinta cantidad de luz a lo largo del día.

La importancia de la orientación

Las horas de sol que recibe una vivienda condicionan su eficiencia energética y el confort en el interior. Cuanta más luz natural tenga, menor será la necesidad de recurrir a calefacción, aire acondicionado o iluminación artificial.

Además, la orientación influye directamente en el valor del inmueble. Las viviendas mejor orientadas suelen tener una mayor demanda y, en consecuencia, un precio más elevado.

Aunque la inversión inicial pueda ser superior, a largo plazo puede compensar gracias al ahorro energético y a una mayor calidad de vida.

La mejor orientación para una casa

Los arquitectos coinciden en que comprar un piso con orientación sur suele ser la opción más rentable. Esta orientación permite disfrutar de una exposición solar más constante durante buena parte del año.

En otoño, invierno y primavera la vivienda recibe muchas horas de luz natural. En verano, en cambio, la incidencia directa del sol se concentra principalmente en las horas centrales del día.

Por ello, la orientación sur resulta especialmente recomendable en zonas donde los inviernos son fríos y se busca aprovechar al máximo el calor del sol.

La orientación suroeste también es una buena alternativa. En este caso, la vivienda recibe sol desde el mediodía hasta el atardecer durante la mayor parte del año, manteniendo una buena entrada de luz incluso en invierno.

Otras orientaciones para una vivienda

Aunque la orientación sur suele considerarse la mejor opción, la elección dependerá del clima de la zona y de las necesidades de quienes vayan a vivir en la vivienda.

Orientación norte

Las viviendas orientadas al norte reciben poca luz solar directa durante gran parte del año. En verano disfrutan de algunas horas de sol a primera hora de la mañana y al final de la tarde, por lo que son una opción interesante en zonas muy calurosas.

Si el inmueble cuenta con espacios abiertos delante o recibe el reflejo de otros edificios, puede mantener una buena luminosidad. En una orientación nordeste, la mayor incidencia solar se concentra durante las primeras horas de la mañana.

Orientación este

La orientación este es ideal para quienes prefieren una vivienda luminosa desde primera hora del día. El sol entra desde el amanecer hasta el mediodía durante buena parte del año.

La orientación sureste también está muy bien valorada porque permite aprovechar el sol en invierno sin que la vivienda acumule demasiado calor durante las tardes de verano.

Por este motivo, muchos expertos la consideran una de las mejores alternativas después de la orientación sur.

Orientación oeste

La orientación oeste es recomendable en climas de frío moderado. La vivienda recibe luz solar desde el mediodía hasta el anochecer durante buena parte del año, incluido el verano.

En el caso de una orientación noroeste, la mayor incidencia solar se concentra durante las tardes de primavera y otoño. En invierno, la exposición al sol es mucho menor.

Antes de comprar una vivienda conviene analizar también la trayectoria del sol, la presencia de edificios cercanos, las corrientes de aire y los materiales de construcción. Todos estos factores influyen en la eficiencia energética, el confort y el valor del inmueble.