Mujer pintando una pared con humedades.

Mujer pintando una pared con humedades.

Interiorismo

Un pintor, sobre las manchas de humedad: "Ni se te ocurra aplicar pintura plástica para eliminarlas, necesitas una bloqueadora"

Las humedades afectan a paredes y techos de miles de casas en España cada año, pero sin estos pasos clave el problema vuelve a aparecer.

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Las humedades en las viviendas son uno de los problemas más habituales en la mayoría de casas en España y al mismo tiempo, uno de los más difíciles de diagnosticar y resolver correctamente. Y es que, las paredes con humedad pueden afectar tanto a pisos nuevos como antiguos y su causa no siempre es fácil de concretar.

Esta es una de las razones por las que muchas veces no se consigue eliminar el problema por completo. Más allá del impacto estético (manchas de humedad o moho en paredes y techos), también puede provocar malos olores persistentes e incluso afectar a la salud a través de problemas respiratorios como asma, alergias o incluso infecciones en vías respiratorias.

Los climas fríos y húmedos, junto a un aislamiento térmico deficiente y una mala ventilación en la vivienda, pueden favorecer precisamente la aparición de humedad en paredes, techos y ventanas.

Una vez localizada la causa del problema, si lo que se busca es eliminar esas molestas manchas de moho y humedad en la pintura, los pintores profesionales suelen recurrir a su propio truco.

En estos casos, los expertos recomiendan siempre comenzar por solucionar primero el origen de la humedad. Solo cuando el problema esté resuelto y la pared se haya secado por completo conviene actuar sobre la mancha y después proceder a pintar la pared o techo, siempre huyendo de las pinturas plásticas y recurriendo a una pintura especial para ambientes húmedos.

Pintar manchas de moho

A partir de ahí, desde hogar manía aconsejan tratar la zona afectada con productos antimoho específicos. Este tipo de productos están diseñados para eliminar las esporas y evitar que la mancha vuelva a aparecer con el tiempo. Este se aplica con ayuda de un paño sobre la zona afectada para limpiar la superficie y retirar las esporas que puedan quedar.

Después de esta limpieza y como recomienda este experto, es momento de "lijar ligeramente la zona para facilitar la adherencia de la pintura" y conseguir que la superficie quede lo más uniforme posible. Este paso resulta clave para evitar que la pintura nueva se desprenda o deje marcas visibles tras el secado.

Cómo eliminar manchas de humedad con pintura

Además, desde Bricocrack los profesionales advierten de que sobre las manchas de humedad no se puede pintar con cualquier pintura convencional. "Es necesario pintar con una pintura especial", explican, ya que de lo contrario la mancha puede volver a aparecer incluso después de haber pintado la pared.

En muchos casos se recurre a una pintura quitamanchas o bloqueadora, diseñada precisamente para cubrir este tipo de marcas y evitar que vuelvan a traspasar la nueva capa de pintura. Durante la aplicación, los pintores recomiendan trabajar con el rodillo en diferentes direcciones para repartir bien el producto y conseguir que el acabado quede lo más uniforme posible.

Paredes con humedad

Si lo que se necesita es pintar una pared que haya estado muy afectada por la humedad y en la que la pintura se haya caído, lo primero es asegurarse de que el problema ya está solucionado y dejar que la pared se seque completamente antes de empezar a trabajar la superficie.

El primer paso consiste en retirar la pintura dañada. Para ello, los profesionales se ayudan de una espátula que tendremos que deslizar de forma plana sobre la pared para eliminar las capas levantadas.

Cómo tapar manchas de humedad

Tal y como explica en el vídeo, de esta forma "quitamos la cascarilla más evidente". Una vez retirada la parte más superficial, recomiendan insistir en las zonas peor adheridas utilizando el pico de la espátula y ayudándose de las dos manos para eliminar por completo los restos de pintura deteriorada.

Cuando la pared esté limpia de pintura suelta, el siguiente paso es preparar la superficie para que las nuevas capas se adhieran correctamente. Para ello se aplica un fijador de fondos, un producto que ayuda a fijar la superficie. Normalmente se mezcla con agua siguiendo las indicaciones del fabricante y se extiende con un rodillo por toda la pared.

Después de aplicar el fijador, los defectos más visibles de la superficie se corrigen con ayuda de emplaste para paredes, un material que permite rellenar grietas, pequeños agujeros o irregularidades. Una vez seco, se lija la zona para eliminar imperfecciones y conseguir una pared lo más lisa posible.

Tras retirar el polvo del lijado, se puede aplicar una nueva capa de fijador para reforzar el fondo. Cuando esta capa esté completamente seca, ya se puede proceder a pintar la pared con una pintura especial para ambientes húmedos, diseñada para resistir mejor este tipo de condiciones.

Para la aplicación final, muchos pintores recomiendan utilizar un rodillo de lana o de hilo largo, ya que permite que la pintura penetre mejor en la textura de la pared y ayuda a conseguir un acabado más uniforme. Además, "trabajar el rodillo en diferentes direcciones facilita que el producto se reparta de forma homogénea" por toda la superficie.