Hogar inteligente con un termostato.

Hogar inteligente con un termostato.

Interiorismo

Jorge, ingeniero industrial en España: "Por cada grado que se baje en el termostato, se puede ahorrar un 7% en la factura"

Reducir la temperatura de la calefacción no solo mejora la eficiencia energética, también puede recortar de forma notable el gasto mensual.

Más información: Un arquitecto, sobre lo que hay que hacer cuando tienes humedades: “Antes de gastar en reformas, haz esta prueba”

Publicada

Jorge Morales de Labra, ingeniero industrial, ha compartido consejos prácticos para optimizar el consumo energético en la calefacción del hogar, uno de los gastos más importantes en invierno.

Según explica en el programa La Tarde de COPE, presentado por Pilar García Muñiz, ajustar correctamente el termostato puede suponer un ahorro significativo en la factura.

Bajar cada grado del termostato puede parecer poco, pero la evidencia técnica demuestra que esta acción tiene un impacto directo en el gasto. Morales recomienda fijar una temperatura cómoda y moderada en casa, evitando ajustes extremos que aumenten el consumo.

@cope_es

🌡️ "Es absurdo tener la calefacción a 26 grados en casa, es gastar un 30% más en la factura" 🎙️ Jorge Morales de Labra, ingeniero industrial, explica en La Tarde, con Pilar García Muñiz, varios tips para ahorrar en la factura de gas en invierno

♬ sonido original - COPE

Detrás de estos consejos hay datos respaldados por estudios europeos sobre eficiencia energética. Por ejemplo, informes de la Unión Europea indican que bajar el termostato en solo un grado puede reducir el consumo hasta en un 7%, lo que se traduce en un menor coste en la factura de calefacción.

El termostato es una herramienta clave para el control del consumo en calefacción doméstica. Si se fija una temperatura más baja de lo habitual, el sistema necesita trabajar menos tiempo para mantener ese nivel de temperatura, lo que reduce el consumo de energía y el gasto.

Servicios de energía europeos y organismos como la Agencia Internacional de la Energía también respaldan esta idea general: una reducción de 1 ºC puede suponer un ahorro cercano al 7% de energía empleada en calefacción.

Esa cifra puede traducirse en decenas de euros menos anuales según el tamaño y aislamiento de la vivienda.

Morales enfatiza que establecer una temperatura en torno a los 21 ºC es suficiente para lograr un ambiente confortable sin desperdiciar energía, aunque este valor puede ajustarse un poco según preferencias personales y aislamiento del hogar.

Aunque regular la temperatura es una de las medidas más efectivas para ahorrar, no es la única. Organizaciones dedicadas a la eficiencia energética recomiendan otras prácticas complementarias, como mejorar el aislamiento o ajustar la calefacción según el uso real de cada estancia.

También es útil adoptar hábitos como apagar la calefacción cuando no hay nadie en casa o programar el termostato para bajar la temperatura por la noche, lo cual puede evitar consumos innecesarios.

Estas acciones, combinadas con la reducción de la temperatura, potencian el ahorro total.

Expertos coinciden en que pequeños cambios en la forma de usar la calefacción pueden tener un impacto notable en la factura y en el consumo general de energía sin comprometer el confort en el hogar.

En resumen, el mensaje de Jorge Morales de Labra es claro: ajustar el termostato de forma consciente puede generar ahorros significativos. 

Por cada grado que se baja se puede reducir en torno al 7% el gasto energético en calefacción, una cifra respaldada por organismos europeos de energía.

Este consejo puede parecer pequeño, pero aplicado de manera constante durante la temporada de invierno tiene el potencial de rebajar considerablemente la factura sin renunciar a una temperatura confortable en el hogar.

Termostato.

Termostato.

Además, combinar esta acción con otras prácticas eficientes puede mejorar aún más los resultados, aportando beneficio tanto al bolsillo como al medioambiente.