Una mujer calentándose en un radiador.

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Interiorismo

La OCU confirma: "Poner la calefacción a esta temperatura reduce hasta un 30% el consumo"

Mantener ajustes eficientes del termostato y buenos hábitos térmicos puede rebajar hasta un 30% el gasto energético en invierno.

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La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha publicado recomendaciones claras sobre cómo regular la calefacción para maximizar el ahorro energético.

Ajustar el termostato correctamente no solo mejora el confort en casa, sino que puede reducir significativamente el consumo de energía.

Según las últimas cifras difundidas, mantener una temperatura estable entre 19 ºC y 21 ºC durante el día es clave para sentirse cómodo sin gastar de más. Cada grado adicional puede suponer un aumento notable en consumo.

La OCU recomienda que la calefacción en viviendas se mantenga en torno a 19 ºC a 21 ºC durante el día, garantizando confort sin derrochar energía.

Este rango se considera el equilibrio perfecto entre bienestar térmico y eficiencia, ya que temperaturas superiores más altas elevan el consumo de gas o electricidad.

Estudios asociados también muestran que por cada grado extra que sube el termostato, el gasto energético puede aumentar hasta un 7%, lo que hace aún más importante no pasarse de este límite.

Ajustar la calefacción solo cuando es necesario y mantenerla en rangos eficientes puede generar ahorros que, en determinados casos, llegan hasta el 30% del consumo anual, según cálculos basados en buena gestión térmica.

Más allá de la temperatura, otros factores como la programación horaria del termostato y el uso de termostatos inteligentes ayudan a optimizar el gasto.

Por ejemplo, reducir la temperatura durante las horas en que no se está en casa o al dormir permite que tu sistema trabaje menos horas y consuma menos energía.

Mantener una temperatura adecuada es solo el primer paso. La OCU y expertos recomiendan bajar el termostato durante la noche, ya que mientras duermes tu cuerpo necesita menos calor.

También es útil aprovechar el calor natural del sol durante el día abriendo cortinas y persianas, y cerrarlas al anochecer para evitar pérdidas de calor.

Además, combinar estos ajustes con un buen aislamiento térmico y mantenimiento regular de calderas y radiadores ayuda a que tu calefacción sea aún más eficaz y económica.

Instalar un termostato inteligente puede marcar una gran diferencia en consumo energético doméstico. Estos dispositivos permiten programar temperaturas diferentes según la hora del día o de la estancia.

Gracias a ellos, es posible ajustar la calefacción para que esté más alta solo cuando estás en casa y bajarla automáticamente al salir o dormir.

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE) también propone rangos similares: 20 ºC a 21 ºC durante el día y temperaturas más bajas por la noche para optimizar la eficiencia térmica en hogares españoles.

Además, diversos análisis energéticos coinciden en que un correcto ajuste del termostato no solo reduce la factura, sino que también disminuye las emisiones contaminantes asociadas al consumo de gas y electricidad.

En consecuencia, "poner la calefacción a esta temperatura reduce hasta el 30 % el consumo", confirma la OCU, que insiste en que mantener el termostato entre 19 y 21 grados durante el día y bajarlo por la noche es una de las formas más eficientes de ahorrar energía sin perder confort.