Una vivienda.

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Interiorismo

Los fabricantes lo confirman: "Este nuevo material se monta en 48 horas y reduce la factura del invierno en un 80 %"

Eficiencia, rapidez y bajo coste: la fórmula que está cambiando el futuro de la vivienda.

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La construcción está viviendo una revolución gracias a un nuevo material utilizado en viviendas modulares, tal y como sabemos a través del portal Vandal.

Está basado en Poliestireno expandido (EPS), especialmente tratado por ser resistente, aislante y duradero. Este sistema promete derribar viejos paradigmas de las casas prefabricadas tradicionales: rapidez, eficiencia energética y coste accesible se combinan de forma sorprendente.

Según los fabricantes, este tipo de construcción puede montarse en apenas 48 horas y, gracias al aislamiento térmico de alta densidad, la factura de la calefacción en invierno puede reducirse hasta un 80% en comparación con viviendas convencionales.

Este enfoque no solo ofrece rapidez en la instalación, sino también un ahorro considerable en el gasto energético, lo que lo convierte en una alternativa atractiva para quienes buscan vivienda funcional, económica y sostenible.

¿Qué ofrece este material? El EPS utilizado en estas viviendas modulares por su ligereza, su estructura de célula cerrada, que lo hace prácticamente impermeable, y su capacidad de aislar térmica y acústicamente.

A diferencia de otros aislantes fibrosos, este poliestireno no absorbe humedad, lo que mejora su durabilidad y resistencia al agua e incluso al fuego.

Estos módulos se hacen en fábrica y luego se transportan al terreno, reduciendo significativamente los errores, residuos y el tiempo asociado a la construcción tradicional.

Este sistema, conocido como construcción modular o industrializada, permite montar viviendas completas en poco más de uno o dos días.

Además, el coste por metro cuadrado parte de unos 110 euros, lo que convierte a estas viviendas en una opción competitiva frente a la construcción convencional.

La principal ventaja de este nuevo tipo de vivienda es, sin duda, el ahorro energético. Al contar con un aislamiento térmico superior, se reduce drásticamente la necesidad de calefacción en invierno, lo que implica facturas más bajas y un consumo energético responsable.

Esto resulta especialmente relevante en un contexto de subida de precios de la energía y preocupación por la eficiencia.

De hecho, en un anuncio publicado en el portal inmobiliario rumano Imobiliare.ro, el vendedor detalla que una vivienda con estructura en forma de cúpula y una superficie de 26,6 metros cuadrados tiene un consumo de calefacción muy reducido, hasta el punto de que mantenerla caliente costaría alrededor de 20 euros al mes.

Por otro lado, destacaría la rapidez de montaje, 48 horas según los fabricantes, que permite entregar viviendas prácticamente listas en un plazo muy corto, sin las molestias, el ruido y los residuos propios de las obras convencionales.

Esto no solo agiliza la disponibilidad, sino que también minimiza el impacto ambiental.

Finalmente, la construcción modular con EPS representa una opción más sostenible: menos residuos, procesos industriales controlados, menor uso de mano de obra y un impacto menor sobre el entorno en comparación con edificaciones tradicionales.

En definitiva, este nuevo material y técnica de construcción están transformando lo que entendíamos por "casa prefabricada".

Con un montaje ultrarrápido, bajo coste y un ahorro energético considerable, se perfilan como una alternativa real y eficiente frente a la vivienda tradicional.