Obra en cerámica de la artista Livia Marín, que expone en cerARTmic.

Obra en cerámica de la artista Livia Marín, que expone en cerARTmic. Cedida

Decoración

De 'hobby' viral a objeto de deseo: la cerámica vive su edad de oro y se eleva a la categoría de artesanía

Del 4 al 7 de junio se celebra la feria cerARTmic y, por otro lado, las creadoras centradas en el barro triunfan con proyectos con identidad propia.

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Cuando todo invita a la prisa, cualquier cosa que sea sinónimo de pausa se rodea de un halo de atracción.

Ahora está de moda tener pueblo —expresión que hace referencia a esos lugares a los que volver cuando la vida aprieta—, practicar mindfulness y colar en la rutina hobbies que ayuden a aferrarse al momento para activar la parte emocional y deshacerse, al menos durante un breve fragmento de tiempo, del piloto automático.

En este último apartado hay una actividad que destaca de forma significativa: la cerámica. Se trata de algo que ha logrado afianzarse entre los planes de fin de semana con amigas, así como en las listas de regalos de cumpleaños. De este modo se entrega una experiencia, no sólo un paquete. Algo que compartir.

En cualquier caso, hay gente que hace de algo tan placentero, en primera instancia, como esta disciplina su trabajo.

Además, en decoración se ha convertido también en algo imprescindible. Ha sido un elemento que ha estado muy presente en Casa Decor 2026 y que la directora general de la plataforma, Alicia García, reforzaba además en su entrevista con Magas, comentando que "la artesanía es el nuevo lujo y lo que hará que nos diferenciemos".

En el plano profesional, precisamente, se encuentra la iniciativa cerARTmic, la feria de referencia para la cerámica contemporánea, que se celebra entre el 4 y el 7 de junio en la Fundación Ortega Marañón. No obstante, el día 3 también se ha orquestado un programa con actividades VIP.

Cartel de cerARTmic 2026.

Cartel de cerARTmic 2026. Cedida

Esta interesante propuesta nació en 2024 para dar visibilidad a la disciplina como lenguaje central dentro del arte. En el encuentro, los principales agentes del sector en un único espacio que combina exposición, mercado, pensamiento y experiencia.

A los mandos del proyecto, dos personas que saben bien lo que hacen: Sara Zaldívar, gestora cultural y fundadora de Huntress of Art; y Alejandra Arias, con la misma profesión. A la espalda de ambas, un bagaje que no pesa sobre los hombros pero que, sin duda, deja huella por donde pasa. Y eso es lo que sucede en cerARTmic.

Sara Zaldivar y Alejandra Arias directoras de cerARTmic.

Sara Zaldivar y Alejandra Arias directoras de cerARTmic. Cedida

El universo que han creado reúne en su tercera edición a galerías, artistas, coleccionistas, comisarios, profesionales del diseño y, por supuesto, amantes del arte en torno a la cerámica, que vive un gran momento.

Obra floral en cerámica del artista invitado Nicola Constantino.

Obra floral en cerámica del artista invitado Nicola Constantino. Cedida

De ello hablan los números que se obtuvieron en 2025: 5.800 visitantes, 18 galerías, más de 50 artistas, numerosos coleccionistas, ocho talleres cerámicos, seis mesas redondas y más de 300 impactos en prensa y radio.

En esta ocasión, entra en juego además la Escuela de Cerámica de Madrid, lo que supone un impulso al compromiso con la formación en este arte, que más tarde desembocará en una nueva generación de creativos dispuestos a nutrir el sector no sólo con su mirada, sino también con un conocimiento fundado.

En cerARTmic convergen la tradición —representada por el trabajo de galerías consolidadas— con los nuevos nombres que impulsan el panorama. De este modo, se abre una conversación en pasado, presente y futuro.

Por supuesto, a lo largo de las jornadas también se imparten talleres, charlas, encuentros y actividades relacionadas con la cerámica. En la ecuación también aparecen los más pequeños, que disfrutarán de su particular edición Kids de la feria.

Obras de Livia Marín, una de las artistas presentes en cerARTmic.

Obras de Livia Marín, una de las artistas presentes en cerARTmic. Cedida

Hace unos meses, Sara Zaldívar —que creó junto a su marido, Gigi Sarasola, la Fundación SZ, que desde 2018 impulsa la Residencia Artística El Núcleo— comentó en el pódcast En marcha con Nuria March que el mercado del arte vive un momento muy convulso.

No obstante, se mostró optimista a pesar del contexto: "Saldremos de esta y volveremos a tener años buenísimos".

En cerARTmic 2026 estarán presentes galerías como A Ciegas, Caotics, La Mínica, Pott Gallery, Panartería o Est Art Space.

Saliendo del circuito propuesto por el evento, hay nombres que también sobresalen en la cerámica española por diversos motivos.

Entre ellos, por ejemplo, el de Cristina Peña, fundadora de Casa Peña Atelier, una artista andaluza que muestra sus raíces en cada una de las propuestas de cerámica, alfarería y joyería que salen de su taller que, en sus palabras "es su casa y con cada pieza la abro al mundo".

Entre las claves de su éxito, "lo lento, lo artesano, lo natural". En sus diseños, la esencia de los patios andaluces y de las abuelas. El sabor de la infancia concentrado en una serie de modelos limitados que rara vez aguanta más de unos segundos en venta.

Cada vez que anuncia nuevos productos, un duelo al más puro estilo del Oeste —en el que las armas son las tarjetas de crédito— se libra en su página web.

Todas sus creatividades están además impregnadas de sabiduría y cultura popular, reivindicaciones y consignas feministas.

Igualmente, hay ceramistas que especializan su trabajo, por ejemplo, en eventos especiales.

Es lo que sucede con Graciela Amor al Plato, una artista que centra gran parte de su producción en propuestas para bodas y eventos. En el sector nupcial, la personalización, el hacerlo todo a medida y construir una historia con nombres y apellidos, es un must y sus creaciones ayudan a ello.

Algunas de las opciones son las de diseñar un bajoplato, el plato de pan o incluso un vaso. Además, es algo que cumple una doble función, ya que se utiliza como decoración de la mesa y es algo que el invitado suele llevarse luego a casa como obsequio.

Para aquellas que busquen algo diferencial para el hogar, es más que recomendable echar un vistazo al catálogo web de Bsabina, en el que diferencia entre cerámica utilitaria, tiestos, piezas contenedoras o lámparas. Estas últimas saltan a la vista casi de forma inevitable. El modelo Miró es todo un sueño; absténganse puristas del minimalismo.

Lámpara de pie modelo Miró, firmado por Bsabina. Su precio es de 440 €.

Lámpara de pie modelo Miró, firmado por Bsabina. Su precio es de 440 €. Bsabina

Por último, entra en escena en esta lista Temple Ceramics, de Rosa J. Arenas, formada en diseño de Producto y cerámica, esto último entre Manises y París. Su imaginario se construye a partir de palabras como mimo y slow.

La visión del sector que lleva por bandera no sólo ha hecho que abra a su propio estudio —donde también imparte talleres—, sino a formar parte de otros proyectos creativos, como el de JCPajares, junto al que ha trabajado en varios diseños en la celebración del décimo aniversario de la firma de moda.

La clave de que la cerámica atraviese en la actualidad un momento tan prolífico en el más amplio sentido de la palabra es porque responde a una necesidad básica: devuelve a la realidad, a ese plano emocional del que la rutina aleja pero que tan necesario es.

El barro trae consigo el origen del que a veces distancian las pantallas —las mismas que se utilizan para hacer más llevaderos los kilómetros de separación—. Con propuestas como las de cerARTmic o las de cualquiera de las creadoras mencionadas, la vida vuelve en sí. Cobra sentido y transforma una nostalgia que lo inunda todo en arte que libera.