Mónica García, ministra de Sanidad.

Mónica García, ministra de Sanidad. Europa Press.

Estilo de vida

Mónica García, 52 años, sobre sus estudios: "He aparcado mi carrera como anestesista para dedicarme a la política, pero mi pasión es la medicina"

La actual ministra de Sanidad estudió Medicina en la Universidad Complutense de Madrid y ejerció durante años de anestesista antes de dar el salto a la política.

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Mónica García, actual ministra de Sanidad, vuelve a estar de actualidad en medio de las conversaciones sobre las candidaturas para las elecciones generales anticipadas del próximo 29 de noviembre.

La política madrileña ha anunciado recientemente que no formará parte de las listas del Frente Amplio y que centrará su actividad en las elecciones autonómicas de 2027.

Pero más allá de su trayectoria política, García cuenta con una formación y una experiencia profesional muy diferentes a las de los cargos que ocupa actualmente. Antes de llegar al Gobierno, pasó años trabajando como anestesista en uno de los principales hospitales públicos de Madrid.

Y es que, aunque lleva tiempo dedicada a la política, la medicina continúa ocupando un lugar importante en su vida. Una profesión que eligió siendo joven y que, según ha reconocido en distintas entrevistas, nunca ha considerado completamente abandonada.

Su interés por el mundo sanitario tampoco surgió por casualidad. Mónica García creció en una familia en la que la medicina estaba muy presente, ya que tanto su padre como su madre ejercían como psiquiatras.

Infancia rodeada de médicos

Mónica García estudió Medicina y Cirugía en la Universidad Complutense de Madrid, siguiendo así una trayectoria profesional que ya conocía de cerca gracias a sus padres.

Su padre, Sergio García Reyes, fue psiquiatra y también diputado del Partido Comunista en España en la primera legislatura de la Asamblea de Madrid. Su madre, que falleció en 2006, ejercía igualmente como psiquiatra.

De hecho, cuando en una entrevista de 2020 le preguntaron si el trabajo de sus padres había influido en su decisión de estudiar Medicina, respondió con cierta ironía: "Tengo dos padres médicos. Igual influye".

Aunque también ha explicado en otras ocasiones que aquella elección fue suya y que nunca sintió presión directa por parte de su familia. "Mis padres no me influyeron mucho en la decisión y, si lo hicieron, fue en el subconsciente", reconocía al recordar sus años de juventud.

Trabajó como anestesista

Tras terminar la carrera, García decidió especializarse en Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor, una rama de la medicina que despertó su interés durante su formación.

Aunque también había valorado otras especialidades, como Traumatología, finalmente se decantó por una profesión relacionada con el cuidado de los pacientes durante las operaciones y el tratamiento del dolor.

Para ello, realizó el MIR en el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid entre 2000 y 2004, donde posteriormente continuó trabajando como facultativa especialista.

Y es que el trabajo de los anestesistas no se limita a administrar anestesia antes de una intervención. También se ocupan de controlar el estado de los pacientes durante las operaciones, intervenir ante posibles complicaciones y atender situaciones críticas

Una labor sobre la que García ha hablado en diferentes ocasiones. En su libro Política sin anestesia, expresaba su satisfacción por uno de los aspectos de su profesión con una pregunta: "¿Qué hay más gratificante que quitar el dolor?".

A sus estudios de Medicina y su especialización mediante el MIR, la actual ministra también añadió un máster en Gestión Clínica, según recoge su currículum oficial.

"He aparcado la medicina"

Con el paso de los años, Mónica García comenzó a compaginar su profesión sanitaria con la actividad política, hasta que esta última terminó ocupando buena parte de su tiempo.

Sin embargo, pese a llevar años alejada de su trabajo habitual en el hospital, la ministra ha explicado que no considera cerrada definitivamente aquella etapa.

Así lo reconocía en una entrevista concedida a El Periódico, cuando le preguntaron por su decisión de cambiar el quirófano por la política. "No lo he dejado, lo he aparcado. He aparcado una de mis grandes vocaciones, como es la medicina", explicaba entonces.

Una declaración con la que dejaba claro que, aunque su carrera profesional ha tomado otro rumbo, sigue considerando la medicina una de sus principales pasiones.