Pilar Tormé, abogada.

Pilar Tormé, abogada. Vilches abogados.

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Pilar Tomé, abogada: "Si un heredero asume los gastos en solitario, tiene derecho a reclamar al resto su parte"

La abogada aclara una de las dudas más habituales entre herederos y explica quién debe asumir los gastos mientras no haya reparto.

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Recibir una herencia no significa únicamente repartir los bienes que deja una persona después de fallecer. Hasta que llega ese momento pueden aparecer impuestos, recibos y diferentes gastos que los herederos tendrán que gestionar en una etapa que ya resulta complicada emocionalmente.

Porque mientras una vivienda, unas cuentas o cualquier otro bien permanecen pendientes de reparto, las facturas no desaparecen. El IBI, los gastos de comunidad, determinados suministros o incluso una hipoteca pueden continuar generándose después del fallecimiento.

Una situación que suele plantear una pregunta entre los familiares: ¿Quién tiene que hacerse cargo de todos estos pagos mientras todavía no se ha repartido la herencia?

Para entenderlo, la abogada Pilar Tomé, de Vilches Abogados, explica en el canal de YouTube del despacho una figura fundamental durante este periodo: la denominada comunidad hereditaria.

Esta surge desde el fallecimiento y se mantiene mientras la herencia permanece sin repartir. Durante ese tiempo, los coherederos tienen conjuntamente derechos sobre los bienes que forman parte del patrimonio y también obligaciones", aclara la experta.

Quién paga los gastos de una herencia

Como punto de partida, los gastos correspondientes a la propia herencia pueden afrontarse con el patrimonio hereditario cuando existe dinero suficiente para hacerlo.

Por eso, algunos recibos que ya estaban domiciliados pueden continuar abonándose con cargo a las cuentas del fallecido, siempre dentro de las posibilidades y reglas aplicables durante la gestión de la herencia.

El problema aparece cuando no existe suficiente liquidez para afrontar esos pagos. También cuando uno de los herederos decide adelantarlos por su cuenta para evitar impagos, recargos o problemas relacionados con los bienes.

En estos casos, que una sola persona haya puesto el dinero no significa necesariamente que tenga que soportar definitivamente todo el coste. "Si un heredero asume los gastos en solitario, tiene derecho a reclamar al resto su parte proporcional", explica Tomé.

La cantidad que corresponderá asumir a cada uno dependerá de su participación en la herencia. Así, si existen dos herederos con una cuota del 50 % cada uno, los gastos comunes deberán distribuirse siguiendo esa misma proporción.

De esta forma, si uno de ellos adelanta el 100% de un gasto que corresponde a ambos, podrá reclamar al otro la parte que le corresponda.

Dejar constancia de lo pagado

Para evitar que ese dinero termine convirtiéndose en una nueva fuente de conflicto entre familiares, resulta especialmente importante poder acreditar quién ha realizado cada pago y cuál ha sido su importe.

La abogada señala que estas cantidades pueden quedar reflejadas cuando finalmente se formalice el reparto. "En la escritura de adjudicación de herencia haremos constar esta deuda como un crédito a favor del heredero que ha hecho frente a estos gastos", señala.

Cuando un heredero utiliza la vivienda

Los gastos no son la única cuestión capaz de generar diferencias durante el periodo en el que una herencia continúa sin repartir. Otro escenario frecuente aparece cuando uno de los coherederos utiliza en exclusiva alguno de los bienes, como la vivienda familiar.

Tomé explica que esta situación también puede generar desacuerdos porque esa persona "está disfrutando del bien en exclusiva". Dependiendo de las circunstancias, el resto de interesados podría plantear reclamaciones relacionadas tanto con los gastos como con ese uso.

Por eso, la regla que recuerda el despacho es sencilla: "Todos los herederos deben contribuir a los gastos en función de su cuota a la herencia".

Antes de asumir pagos importantes o tomar decisiones individualmente sobre un patrimonio todavía compartido, conviene dejar constancia de los gastos y analizar la situación concreta. Alcanzar acuerdos entre los herederos puede evitar que el reparto termine convirtiéndose en un conflicto añadido.