Cazuela de almejas en salsa

Cazuela de almejas en salsa IStock

Estilo de vida

Los cocineros vascos coinciden: "Para que las almejas estén más buenas, no las sofrías solo con ajo, mejor añade 1 cucharada de maicena y 1 vaso de vino"

Se trata de uno de los platos que no puede faltar en cualquier aperitivo que se precie, pero hay que saber encontrar su punto exacto.

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La gastronomía española es una de las más ricas y deliciosas del mundo. Cada punto geográfico de nuestro país destaca por múltiples platos que conquistan a cualquiera que se sienta a la mesa pero.

Las almejas en salsa gallega es uno de esos clásicos, pero entre los grandes expertos de este manjar, están los cocineros del norte de España.

Repletas de tradición, sencillas de preparar y muy sabrosas, destacan por su sabor intenso y su textura tierna, que se consigue gracias a un proceso de cocción al vapor y un sofrito bien elaborado.

Muchos piensan que preparar marisco es complicado, pero esta receta demuestra que con paciencia y buenos ingredientes se puede lograr un plato de categoría sin excesiva dificultad.

Limpiar las almejas

El primer paso y uno de los más importantes de este plato es asegurarnos de que las almejas estén libres de arena e impurezas.

Para ello, colócalas en un recipiente amplio y cúbrelas con agua. Añade un puñado de sal y deja reposar al menos una hora. Durante este tiempo, las almejas soltarán toda la arena y restos que puedan tener.

Después, cambia el agua por agua limpia sin sal y déjalas reposar media hora más. Este proceso se debe repetir 2 o 3 veces hasta que las almejas queden completamente limpias. Este paso es clave para que la salsa no tenga arenilla y el plato resulte agradable al paladar.

La salsa perfecta

La base de la salsa combina ajo, guindilla, cebolla, harina (o maicena) y pimentón, ingredientes sencillos que aportan profundidad de sabor y textura.

Primero se sofríen los ajos junto con un trozo de guindilla en aceite de oliva virgen extra. Luego se añade la cebolla picada y se rehoga hasta que se vuelva transparente.

A continuación, se incorpora la maicena, que ayudará a espesar la salsa, y el pimentón dulce, removiendo para integrarlo sin que se queme.

Después llega el momento de añadir los líquidos: salsa de tomate, hojas de laurel y vino. La elección del vino queda a tu gusto; puede ser oloroso, blanco o cualquier variedad que prefieras. El alcohol se evapora al hervir, dejando un sabor equilibrado y aromático.

Almejas en salsa a la gallega

Una vez lista la base, se incorporan las almejas escurridas. El secreto está en aprovechar el vapor que sueltan las almejas para cocinarlas, sin necesidad de añadir agua o caldo extra.

Tapar la sartén permite que se abran de manera uniforme y que suelten todo su jugo, enriqueciendo la salsa de forma natural.

Almejas en salsa

El proceso total de cocción dura entre 7 y 8 minutos. Durante los primeros 5-6 minutos, se mantiene la olla tapada para que las almejas se abran poco a poco a fuego medio-alto.

Después se destapa para que terminen de abrirse las que quedaban cerradas. Finalmente, se espolvorea perejil fresco picado para aportar un toque aromático y colorido al plato.

Ingredientes

Ingredientes almejas a la gallega

  • 1 kg de almejas
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 guindilla o 2 cayenas
  • 1 cucharadita de harina o almidón de maíz (maicena)
  • 1 cucharada de salsa de tomate
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 2 hojas de laurel
  • 1 vaso de vino oloroso
  • Perejil fresco
  • Aceite de oliva
  • Sal

Paso 1

Coloca las almejas en un recipiente amplio y cúbrelas con agua. Añade un puñado de sal y déjalas reposar durante al menos una hora para que liberen la tierra y las impurezas. Pasado este tiempo, cambia el agua por agua limpia sin sal y déjalas reposar media hora más. Repite este último paso de 2 a 3 veces para asegurarte de que queden completamente limpias.

Paso 2

Lava, pela y corta los ajos y la cebolla en dados pequeños. En una cacerola o sartén, calienta un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra y añade los ajos pelados junto con la guindilla.

Paso 3

Unos minutos después, incorpora la cebolla troceada y cocínala durante aproximadamente 5 minutos.

Paso 4

Cuando la cebolla comience a verse transparente, haz un hueco en el centro y añade la harina. Mezcla bien y deja que se tueste durante 2 o 3 minutos. Luego, incorpora el pimentón dulce y remueve para integrarlo.

Paso 5

Rápidamente, para evitar que el pimentón se queme o pegue, añade la salsa de tomate y deja calentar unos minutos. Agrega el par de hojas de laurel, sube el fuego a temperatura alta y vierte el vino. Deja que hierva y el alcohol se evapore durante unos minutos.

Paso 6

Incorpora las almejas (previamente bien escurridas) a la sartén y tapa la olla. No añadas agua ni caldo, ya que las almejas se abrirán con el vapor de su propia agua. Déjalas a fuego medio-alto durante unos 5 o 6 minutos. Cuando veas que la mayoría se han abierto, destapa la olla para permitir que las restantes se abran (el proceso total de apertura tomará unos 7 u 8 minutos).

Paso 7

Una vez que todas estén abiertas, apaga el fuego, retira la olla y espolvorea el perejil fresco picado por encima.

El resultado es un plato rico, sencillo y muy visual, perfecto como entrante en cualquier comida especial en la que quieras sorprender.

Servido con pan para mojar, se convierte en un auténtico manjar gallego que combina tradición y sabor. Ten por seguro que vas a triunfar.