Fernando y Ana, delante de la autocaravana.

Fernando y Ana, delante de la autocaravana. E.E.

Estilo de vida

Ana y Fernando cambiaron su piso por una autocaravana al jubilarse: "Ahora nos queda dinero a final de mes"

Abandonaron su vivienda convencional hace tres años y aseguran que ahora viven con menos gastos, más libertad y sin agobios económicos.

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En un momento en el que el precio de la vivienda centra buena parte del debate, cada vez hay más personas que optan por formas de vida diferentes. Es el caso de Fernando y Ana, una pareja de jubilados que hace tres años dejó atrás su casa para instalarse de forma permanente en una autocaravana.

Fernando, argentino, y Ana, venezolana afincada en España desde hace dos décadas, aseguran que dar ese paso transformó por completo su forma de entender el día a día. Hoy viven viajando y aseguran que, además de ganar libertad, también han mejorado su situación económica.

Su hogar es una Fiat Ducato Maxi de 27 años equipada con un motor 2.8 IDTD de 122 CV. Antes de llegar a sus manos tuvo dos propietarios y, cuando Fernando la compró, contaba con 84.000 kilómetros. En la actualidad ya supera los 127.000.

Aunque se trata de un vehículo con muchos años, Ana explica en una entrevista concedida a Arnau Serradó que está "muy bien mantenida". Además, destaca que sus muebles son de "madera, madera", una característica que, según ella, la diferencia de muchos modelos actuales.

Fernando comparte esa opinión y considera que el principal problema de las autocaravanas modernas es el exceso de peso. Explica que la incorporación de luces, dispositivos electrónicos y otros accesorios obliga a los fabricantes a reducir peso utilizando materiales más ligeros.

A su juicio, esa decisión repercute directamente en la calidad del vehículo. Por eso sostiene que las autocaravanas actuales "se desarman más fácil que las antiguas".

Una nueva forma de vivir

La pareja reconoce que abandonar una vivienda convencional no fue una decisión impulsiva. Reflexionaron durante mucho tiempo antes de apostar por una forma de vida completamente distinta.

Finalmente, dieron el paso y aseguran que descubrieron una nueva manera de disfrutar del tiempo. "Vivir es disfrutar de que te paras en un parque, de que estás viendo un paisaje, de que estás haciendo un sendero", explica Ana.

La autocaravana de Ana y Fernando.

La autocaravana de Ana y Fernando. E.E.

Para ellos, la felicidad no depende de acumular bienes materiales, sino de vivir experiencias. Esa filosofía les ha llevado a valorar mucho más el tiempo y la libertad que cualquier posesión.

Durante el verano prefieren alejarse de las playas masificadas y buscar destinos de montaña. Allí recorren pequeños pueblos de apenas unos cientos de habitantes y aprovechan para descubrir su gastronomía y su entorno.

Además del cambio de estilo de vida, la autocaravana también ha supuesto un importante alivio para su bolsillo. Al no tener una vivienda convencional, han dejado de asumir gastos como la comunidad de propietarios, el garaje o algunos impuestos.

Aunque aseguran que no llevan un control exhaustivo de sus cuentas, sí tienen claro que ahora llegan mucho más desahogados a final de mes. Fernando recuerda que antes "el día 15, 17, ya estabas pegado a la pared", mientras que ahora les sobra dinero al terminar el mes.

Su impacto en la economía local

Fernando y Ana responden con frecuencia a quienes cuestionan este modo de vida. Aseguran que vivir viajando no significa dejar de aportar a la economía, sino todo lo contrario.

En el canal de YouTube de Arnau Serradó explican que compran alimentos, butano y todo lo que necesitan en los municipios por los que pasan. Además, afirman que en algunas concentraciones de autocaravanas los asistentes pueden llegar a gastar más de 7.000 euros en un pueblo durante un solo fin de semana.

Eso sí, reconocen que no todo son ventajas. Mantener una autocaravana requiere tiempo, conocimientos y dinero. Ellos mismos dedicaron cinco meses y gastaron 1.631 euros para reparar una filtración por su cuenta.

Aun así, consideran que el esfuerzo mereció la pena, ya que llevar el vehículo a un taller para pintar únicamente el exterior superaba los 3.000 euros. Sus conocimientos sobre la mecánica y el mantenimiento les permitieron reducir considerablemente el coste.

A estos trabajos hay que sumar otros gastos habituales, como el combustible, que representa una parte importante de su presupuesto mensual.

Pese a ello, tres años después siguen convencidos de que tomaron la decisión adecuada. Aseguran que no solo han conseguido viajar más y gastar menos, sino que también han cambiado su manera de entender el dinero, el tiempo y la calidad de vida.

Para ellos, el verdadero lujo no consiste en tener más bienes materiales, sino en poder elegir cada día el lugar donde despertar.

Además de compartir esta experiencia en su canal de YouTube y en sus redes sociales, donde publican contenido bajo el nombre @lavacaenruta, también viajan con una Piaggio Liberty de 125 cc instalada en la parte trasera de la autocaravana. Gracias a ella pueden explorar con mayor comodidad los alrededores de cada destino.